lunes, 16 de mayo de 2016

REVISTAS DE LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL EN EL PERÚ I


El ensayo «Revistas de literatura infantil y juvenil en el Perú», de Saniel E. Lozano Alvarado, «ofrece un panorama nacional sobre la publicación de revistas de literatura infantil en el Perú desde el siglo XIX hasta la actualidad» (2014: 113). Un trabajo similar emprende Danilo Sánchez Lihón en su artículo «Revistas de literatura infantil en el Perú».

En ambos autores no hay un apartado que consigne la bibliografía consultada. Las fuentes son mencionadas solamente en el cuerpo del texto de las investigaciones. Dentro de las novedades ofrecidas, hay dos, mencionadas por Saniel Lozano, que resultan importantes y que resumiremos a continuación.

Primera novedad, según el escritor peruano, la primera revista de LIJ en el Perú se llamó Átomo, y se publicó en Trujillo, un 28 de julio (mes patrio) de 1888. Y lo sorprendente del caso es que quien lo alumbró fue un médico ecuatoriano llamado Julio Martínez Serrano, quien realizó la labor de «director, administrador, diseñador, ilustrador, editor» (2014: 114).

Se trataba de «la primera revista ilustrada; mejor diríamos, el primer periódico, pues se editó en formato tabloide» (2014: 113), del cual se publicaron diez números destinados principalmente a los niños.

Segunda novedad, otra revista de LIJ peruana se llamó Cultura infantil y se fundó «el 1 de junio de 1913, también en Trujillo, por Julio Eduardo Manucci», quien en aquel entonces era el director del «Centro Escolar de Varones 241 “Pero M. Ureña”» (2014: 118).

De aquella revista, se «editaron 39 números, el último de ellos en noviembre de 1918, con un tiraje de 2000 ejemplares». Lo más resaltante de ella es que contó con la colaboración del «poeta César Vallejo, cuando se desempeñaba como profesor de la mencionada escuela» (2014: 118).

Poemas suyos que aparecen en la revista en mención son «Fosforescencia» (N° 4, septiembre de 1913), «Transpiración vegetal» (N° 7, diciembre de 1913), «Fusión» (N° 12, septiembre de 1914), «Estival» (N° 23, junio de 1916), «El barco perdido» (N° 29, diciembre de 1916), «Oscura» (N° 30, mayo de 1917), «La Mula» (N° 32, julio de 1917), «A mi hermano muerto» (N° 33, agosto de 1917), «Armada juvenil» (N° 34, septiembre, 1917) y «Babel» (N° 37, diciembre, 1917).

También colaboraron «varios integrantes del famoso Grupo Norte» (ibid.), en total ocho de los once que lo conformaban. Estos eran «Antenor Orrego, Oscar Imaña, Alcides Spelucín, Federico Esquerre, Juan Espejo Asturrizaga, Francisco Xandoval» y José Eulogio Garrido (para quienes no lo han advertido, Vallejo era el octavo miembro, pues también formaba parte del Grupo Norte).

Con las demás revistas, decidí hacer un cuadro mencionándolas resumidamente y remitiendo al lector a la bibliografía en caso de que quiera consultar directamente los textos de Saniel Lozano y Sánchez Lihón.

Revistas de LIJ en el Perú
Nombre
Director, editor o fundador
Año de aparición
Números publicados
Átomo
Julio Martínez Serrano
1888
10
Cultura Infantil
Julio Eduardo Manucci
1913
39
Palomilla
Guillermo Ugarte Chamorro
1940
42
Avanzada
Ricardo Flores Durand
1953
*
Juanito
Matilde Indacochea Pejovez
1958
*
Selecciones Escolares
Antonio Olivas Caldas
1960
*
Urpi
Walter Peñaloza
1974
47
Creación
Ángel Avendaño y José Luque
1976
*
Collera
Myriam Balbuena
1978
10
Aguilucho
Valentín García
1979
350
La Barquita de Papel
Roberto Rosario Vidal
1980
*
La Mariposa de Cristal (Arca de Papel)
Roberto Rosario Vidal
1982
3
La Chispita
Zoila Loayza
*
*
Pequeña
María Hortensia Apaza y Lourdes Graciela y Elvira
1982
*
Arco Iris
Estuardo Deza Saldaña, Juan Sánchez y Víctor Díaz Monge
1982
*
Cholito
Óscar Colchado Lucio
1982
2
Los Niños del Sol
Juan Rivera Palomino
1983
*
Visión Futuro
Danilo Sánchez Lihón
1985
*
Alboradita
Gonzalo Pantigoso, Félix Ruiz Suárez y Carmen Mimbela
1985
*
La Gota
Enrique Solano Rodríguez
1986
*
El Mundo Encantado
Suplemento del diario El Comercio
1986
*
Rayuelo
Órgano oficial de la APLIJ
1995
21
Cometa de Papel
Luis Alberto Calderón
1995
*
Creadores
Carlos Toledo Quiñonez y Néstor Espinoza
1997
*
Candil
Ulises Gamonal Guevara, APLIJ (filial en Jaén)
1999
*
Poroporo. Revista de literatura infantil y promoción de la lectura
Javier Villegas Fernández
2001
*
Pastorala
Luzmán Salas Salas, APLIJ (filial en Cajamarca)
2003
*
La Barca de Eucalipto
Dios Dado
2006
*
Cuculí
Gabriela Caballero Delgado
2008
*
Fabulador
Miguel Ángel Carhuaricra Anco, Jhoana Herrera Fabián y Karen Huachaca Avendaño
2012
*
Para Leerte Mejor. Revista de literatura infantil y juvenil
Erick López Sánchez
2012
*
* Información no disponible.
Fuente: Elaboración personal con datos tomados de los textos de Saniel Lozano Alvarado y Danilo Sánchez Lihón mencionados en la bibliografía.

Una información completa sobre los números publicados de cada revista, su periodicidad y sobre los auspicios o no con que contó, entre otros detalles, hubiera permitido tener un panorama más completo para el análisis.

En el siguiente artículo completaremos la información sobre este tema.

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Nota: La imagen de la revista Rayuelo N° 20 fue tomada de la siguiente dirección electrónica: http://goo.gl/5eOjwy


Bibliografía

LOZANO ALVARADO, Saniel E. «Revistas de literatura infantil y juvenil en el Perú». En revista In Crescendo, vol. 5, N° 1, 2014, pp. 113-130. Consultado el 12 de mayo del 2016 en http://goo.gl/09PgRX

SÁNCHEZ LIHÓN, Danilo. «Revistas de literatura infantil en el Perú». En página web Amigos protectores de letras-Uruguay, s/a. Consultado el 14 de mayo del 2016 en http://goo.gl/hl0reH

lunes, 28 de marzo de 2016

LA PROMOCIÓN DE LA LECTURA EN EL PERÚ


En la página web de la revista Poder, Santiago Alfaro publicó un texto titulado: «Meta 27: nuevo modelo de política cultural», en el que resume en una línea su contenido: «La más importante iniciativa de promoción del libro y la lectura desarrollada por el Ministerio de Cultura no tendrá continuidad» (véase: https://goo.gl/gi9HvQ).

Para entender mejor lo señalado, es necesario ubicarse en el contexto: el 19 de marzo del 2009 se aprobó la Ley N° 29332, y, posteriormente, sus modificatorias; con ello se creaba el Plan de Incentivos a la Mejora de la Gestión y Modernización Municipal (PI).

Según Alfaro, el PI «es un mecanismo del Presupuesto por Resultados (PpR), estrategia de gestión pública del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF)»; y, como «su nombre lo indica, tiene como objetivo motivar la mejora de los servicios de los gobiernos locales a través de la transferencia de recursos, a condición del cumplimiento de diferentes metas» (véase: https://goo.gl/gi9HvQ).

En el 2014 se incluyó para el PI del 2015 la meta 27, que consiste en el «Desarrollo de un Plan Municipal del Libro y la Lectura 2016-2021» en cuarenta alcaldías del Perú, según Talavera y Vega (2015: 3).

Las investigadoras también señalan lo siguiente:

Se espera que el cumplimiento de la meta en cada distrito contribuya a incentivar el hábito de la lectura para convertirlo en un «distrito lector»; además, mejorar el índice de desarrollo humano y calidad de vida de sus ciudadanos. El Estado entregará un bono económico a quienes cumplan en los plazos previstos con la presentación del plan (ibid).

Según Alfaro, la meta 27 era «una de las iniciativas más importantes desarrolladas por el Ministerio de Cultura desde que fue creado», y tal vez lo era; pero tenía el ingrediente mezquino común a varias de las medidas emprendidas por este gobierno, y que en este caso consistía en desconocer lo avanzado en otras gestiones sobre el tema.

Una muestra de lo referido es la siguiente: en la Guía de elaboración del Plan Municipal del Libro y la Lectura. Para el cumplimiento de la meta 27 2016-2021, no se señala en ningún momento que el plan que elabore cada municipalidad debe decalar del Plan Nacional del Libro y la Lectura del Perú (PNLL) 2006-2021, y se decide no tomarlo en cuenta.

Y tampoco se menciona en la Guía al Consejo Nacional de Democratización del Libro y del Fomento de la Lectura «Promolibro», institución que operaba como órgano consultivo del Ministerio de Educación y que posteriormente pasó a formar parte del Ministerio de Cultura.

Fue precisamente esta institución (Promolibro) la que se encargó de elaborar, con la participación de todos los actores involucrados en la cadena del libro y la lectura, el PNLL del Perú.

Promolibro fue creado a través de la Ley de Democratización del Libro y de Fomento de la Lectura N° 28086, del 10 de octubre del 2003, con diez funciones claramente definidas, entre ellas: «proponer los planes y programas dirigidos a la promoción del libro y al fomento de la lectura…», por lo que su exclusión de todo este proceso requiere por lo menos una explicación.

La Dirección del Libro y la Lectura del Ministerio de Cultura es la que actualmente ha asumido esa función de Promolibro y las otras mencionadas en la Ley 28086, según lo señala su director Pedro Villa en una entrevista hecha por Víctor Ruiz Velazco (véase: https://goo.gl/ZgIwX9).

Para ello, buscó la ayuda técnica del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc), a fin de capacitar al personal de los municipios encargados del PMLL.

Y Promolibro se ha convertido en un programa «para la actividad de fomento de la lectura en la comunidad, con una red de 1500 puntos de lectura a nivel nacional gestionados por instituciones educativas, gobiernos locales y comunidad organizada» (véase: https://goo.gl/ZgIwX9).

Más allá de los defectos señalados, bien llevada, la meta 27 auguraba prestar una ayuda valiosa al Ministerio de Educación (Minedu), e incluso a la educación superior universitaria y no universitaria, en la mejora de los indicadores de rendimiento académico relacionados con la comprensión lectora en la población estudiantil y no estudiantil también.

Recordemos que en la última evaluación PISA (2012) de la que se conocen sus resultados, el Perú había quedado último en lectura de un total de 65 países participantes. Y si revisamos en el siguiente cuadro la Evaluación Censal de Estudiantes (ECE) del 2014 y 2015, veremos un avance poco significativo, pero avance al menos:

Porcentaje de estudiantes en el nivel satisfactorio de lectura
Primaria (%)
Secundaria (%)
2014
2015
2015*
44
50
15
* En la ECE del 2015 se evaluó por primera vez a estudiantes de secundaria, por lo que no se cuenta con datos del 2014.
Fuente: Elaboración personal considerando información del Minedu.

Si bien se experimenta una mejora del 2014 al 2015 en el nivel satisfactorio de lectura de los estudiantes de primaria, el resultado obtenido en la misma columna por los estudiantes de secundaria llama la atención por ser muy bajo (apenas un 15%). 

La meta 27 era una política pública de inversión en el desarrollo de las personas y sus competencias lectoras, pero lastimosamente el gobierno decidió excluirla del PI del 2016. De esta manera, como señala Alfaro, el «proceso se cortará [para las alcaldías que no cuenten con los recursos necesarios o con la voluntad y creatividad para conseguirlos] y las municipalidades no recibirán más recursos para implementar sus planes» (2016).

Así estamos en lo que se refiere a la promoción del libro y la lectura en el Perú.

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Nota: La imagen, al inicio de esta entrada, se obtuvo de la siguiente dirección electrónica: http://goo.gl/K7TYrI


Bibliografía

ALFARO, Santiago. «Meta 27: nuevo modelo de política cultura». En Poder, 4 de enero del 2016. Consultado el 11 de febrero del 2016 en https://goo.gl/PGowbR
FERNÁNDEZ CANO, Lourdes. «Cifra de escolares que entienden lo que leen creció de 44% a 50%». En El Comercio. Lima, 13 de marzo del 2016, p. A12.
MINISTERIO DE CULTURA DEL PERÚ. Guía de la elaboración del Plan Municipal del Libro y la Lectura. Para el cumplimiento de la meta 27 2016-2021. Lima: Ministerio de Economía y Finanzas, s/f. Consultado el 11 de febrero del 2016 en https://goo.gl/MoHV7A
MINISTERIO DE EDUCACIÓN DEL PERÚ. PISA 2012: Primeros resultados. Informe nacional del Perú. Lima: Ministerio de Educación del Perú, 2013.
 MINISTERIO DE EDUCACIÓN DEL PERÚ. Resultados de la evaluación censal de estudiantes (ECE) 2015. Lima: Ministerio de Educación del Perú, 2016. Consultado el 28 de marzo del 2016 en http://goo.gl/HE6ON3
RUIZ VELAZCO, Víctor. «Este es el momento de revisar la ley del libro y evaluar qué funcionó y qué no». En La Mula. Lima, 27 de abril del 2014. Consultado el 28 de marzo del 2016 en https://goo.gl/ZgIwX9
TALAVERA-IBARRA, Ana María y Aurora DE LA VEGA. «Oportunidad para todos: Tres experiencias de inclusión social en Bibliotecas Públicas de Perú». En IFLA Library, 19 de agosto del 2015. Consultado el 11 de febrero del 2016 en http://goo.gl/XHU7iW



lunes, 29 de febrero de 2016

NUEVAS TENDENCIAS Y DESAFÍOS DE LA GESTIÓN ESCOLAR


DÍAZ DÍAZ, Hugo
Lima: Ediciones SM, 2013

El contenido del libro está dividido en cuatro capítulos y un apéndice titulado «A manera de conclusión», los cuales están precedidos de cinco textos. El primero es de Carmen Ibarra, coordinadora de la Colección Somos Maestras, de la Editorial SM en el Perú, quien anuncia que el libro de Hugo Díaz Díaz forma parte de esta colección que tiene dos series: «Gestión Educativa […]; y Convivencia Escolar…» (p. 3).

El segundo es de León Trahtemberg, coordinador de la serie «Gestión Educativa», quien refiere que el libro en mención «intenta ubicarse en el escenario del siglo XXI para repasar aquellos aspectos cruciales en este esfuerzo de modernización escolar» (p. 4).

El tercero es de Javier Manzanares, presidente ejecutivo del Grupo Telefónica en el Perú, quien confirma el apoyo a la publicación del libro, por parte de la Fundación Telefónica.

El cuarto es el prólogo de Andrés Cardó Franco, quien resalta una peculiaridad importante del libro:

… muchas de las proposiciones desarrolladas en cada uno de los capítulos tienen como fuente de inspiración las opiniones y preocupaciones de miles de maestros, personal directivo y padres de familia que constantemente participan de los diálogos virtuales que promueve el autor a través de [… su] blog del portal Educared (p. 19).

Y el quinto es una introducción del autor del libro en donde revela los tres objetivos de la publicación, que son los siguientes:

  1. Explorar las tendencias de la gestión de las instituciones de enseñanza en los siguientes años; sus roles y las expectativas sociales en torno a ellas.
  2. Analizar los principales procesos de gestión, los enfoques, procedimientos y herramientas utilizados.
  3. Evaluar la incidencia que tendrán las nuevas tecnologías en la transformación y mejora de la eficacia, eficiencia, equidad y calidad de la gestión y sus resultados (véase p. 22).
Lo revisado hasta aquí permite señalar que con este libro se inició en el Perú la publicación de una colección importante sobre gestión educativa que es promovida y financiada por dos organizaciones españolas (cuando lo ideal hubiese sido que fueran peruanas) y que cubre un vacío en el área.

Pasemos a revisar su contenido. Una idea central del capítulo I es que la educación se dirige ahora a formar al estudiante para la convivencia global, sin descuidar con ello el desarrollo de una personalidad que le permita actuar dentro de un país y una localidad en concreto (p. 35).

En el capítulo II, se resalta la necesidad de contar con un director líder que disponga de algunas habilidades esenciales que no deben faltar en su perfil para dirigir adecuadamente el trabajo docente. Sobre este punto, hay que señalar que el Ministerio de Educación (Minedu) ha elaborado el «Marco del Buen Desempeño del Director» (2013) y el «Marco del Buen Desempeño del Docente» (2012) en donde precisamente se da a conocer el perfil ideal del director (como «líder pedagógico») y del docente (con «formación profesional permanente») para un adecuado desarrollo de sus funciones en relación a una serie de competencias y desempeños.

En el capítulo III, se menciona la dificultad de renovar las herramientas de gestión (PEI, PCI, la selección de personal, la evaluación del desempeño e institucional y el monitoreo de lo que van aprendiendo los estudiantes) «para adecuarlas a los objetivos de mejora de la calidad y los resultados» (p. 127). Al respecto, el Minedu también ha presentado propuestas que auguran un mejor desempeño en el logro de aprendizajes de los estudiantes como los ocho compromisos de gestión (que para su implementación en el 2016 se han reducido a seis) mencionados en el Manual de gestión escolar (2015) y que son un reajuste de la propuesta original enunciada en el Fascículo de gestión escolar centrado en los aprendizajes (2014). Estos documentos, a su vez, permiten trabajar algunas herramientas de gestión como el PEI a través de su desglose anual plasmado en el PAT.

Vemos, pues, que los marcos, el manual y el fascículo, elaborados por el Minedu (y otras medidas de este gobierno y el anterior), se orientan en gran medida en dirección a las propuestas del autor, tomadas de la investigación de Barber y Moushed (2008) en relación a los «factores que hacen que ciertos países tengan mejores desempeños académicos que otros» (p. 52): «el conseguir a las personas más aptas para ejercer la docencia [selección de personal: prefigurada ya en la Ley de la Carrera Pública Magisterial (2007) y su reglamento (2008), reemplazados por la Ley de Reforma Magisterial (2012) y su reglamento (2013), que promovía o promueve, ambas, la meritocracia], desarrollarlas hasta convertirlas en instructores eficientes [en el gobierno anterior, con programas de capacitaciones; en este gobierno, con becas de estudio de posgrado para los docentes, aunque no en una cantidad suficiente] y garantizar que el sistema sea capaz de brindar la mejor instrucción posible a todos los niños [con la acreditación de las escuelas que este gobierno desactivó para las instituciones educativas que no tengan un Comité de Calidad inscrito ante el SINEACE hasta una determinada fecha; y los seis compromisos de gestión, que también buscan mejorar los resultados de la educación básica]» (p. 126).

En el capítulo IV, el autor presenta un amplio abanico de posibilidades de uso de las TIC en los diversos ámbitos del sector para un mejor uso educativo, un mejor tratamiento de la información, ahorro de esfuerzos y recursos, etc. En este punto es donde menos ha avanzado en implementar mejoras el Minedu. Las TIC las está empleando más para el trabajo administrativo como la implementación del SIAGIE, la página virtual Síseve, Scale, Sicrece, etc., que también resulta importante y necesario, pero sin descuidar la implementación de medidas que fomenten un mayor uso de las TIC en las aulas. Colombia, por ejemplo, este año va a seleccionar y enviar a un grupo de 18 docentes a Corea del Sur, el país que más destaca en el uso de las TIC con fines educativos, para aprender los nuevos usos y poder implementarlos en su país; y desde el 2015 también está empleando Duolingo para el aprendizaje del idioma inglés en las escuelas públicas.   
 
En conclusión, podemos decir que en vista del año de publicación del libro de Hugo Díaz Díaz (enero de 2013) se comprende la omisión de la mayoría de documentos del Minedu mencionados (y que aparecieron con posterioridad a esa fecha) con su respectivo comentario valorativo acerca de si se están haciendo bien las cosas  o se requiere de algún ajuste y en qué consistiría ello.

Lo que nos permite ver esas omisiones es lo rápido que ha pasado el tiempo y lo desactualizado que ha quedado hoy el libro Nuevas tendencias y desafíos de la gestión escolar con relación al trabajo realizado por el Minedu (la cartera no empezó el 2011 bien) con el nuevo ministro (el cambio de autoridad le permitió tomar otro impulso, no sin incurrir en algunos despropósitos, como por ejemplo el deseo de cerrar el SINEACE y reemplazarlo por el COPAES) a tres años de haberse publicado. 

No obstante ello, el libro expone ideas valiosas sobre cómo mejorar la educación centrándose en la gestión educativa (algo que ya se está empezando a hacer), empleando las herramientas de gestión para la mejora de los aprendizajes y la adecuada selección del personal (también se está avanzando en ello), y empleando las nuevas tecnologías para motivar al estudiante (una tarea que se requiere reforzar).