domingo, 28 de febrero de 2010

CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS VII

En su libro Iniciarse en la redacción universitaria. Exámenes, trabajos y reseñas, Álvaro Ezcurra enumera cinco estrategias específicas para la redacción de una reseña (2007: 103-117), que son:

1. «Analizar el material»
2. «Citar el libro reseñado»
3. «Regular el lenguaje»
4. «Redactar el inicio»
5. «Redactar el cierre»

El autor advierte que no se trata de una «secuencia fija de pasos», sino de un «conjunto de puntos» que hay que considerar «durante el proceso de escritura» (2007: 103).

En este envío sólo desarrollaré la primera estrategia y en los otros, las que quedan.


1. «Analizar el material»



Para Álvaro Ezcurra, analizar un texto es identificar los tres puntos que mencioné en el post anterior, éstos son: «las ideas centrales del libro, cuáles son sus propósitos, cuáles son los argumentos con que se apoyan los propósitos (…). Hay que detenerse en ellos para exponerlos y, de ser necesario, para valorarlos» (ibíd.).

Es importante recordar lo siguiente: «Analizar no equivale a resumir. Mientras que en un resumen se presentan cabalmente los contenidos de un texto, en un análisis les imprimimos nuestras propias consideraciones a las afirmaciones que hacemos» (2007: 104).

Voy a transcribir fragmentos de una recensión escrita por Abelardo Oquendo, tomada de la Revista Peruana de Cultura N° 4, de 1965, en donde se muestra el análisis que hace de una biografía.

«JURADO, Alicia. Genio y figura de Jorge Luis Borges. Editorial Universitaria de Buenos Aires, Bs. Aires, 1964, 190 págs.

»Sobre el modelo de la serie francesa “Par lui même”, Eudeba ha iniciado una colección que se propone informar sobre la vida y la obra de los más notables escritores de América Latina. La estructura general de estos libros es la siguiente: una biografía del autor o, más bien, un retrato de su personalidad; una aproximación a sus libros, una breve antología, un repaso de las más importantes opiniones escritas sobre el autor tratado y un recuento bibliográfico de sus obras y los estudios publicados en torno a ella. Constituye un especial atractivo en estos libritos la profusa iconografía con que se ilustra su texto (…).

»(…) Sobre la base de su personal conocimiento, la autora va dibujando la figura de Borges, nos va contando los escasos hechos de una vida más dedicada a leer que a vivir, como él mismo lo dijo más de una vez. Una profunda admiración tiñe estas páginas que dejan mucho en la penumbra pero que iluminan desde atrás un perfil que se recorta lo suficientemente nítido como para comprender que la de Borges es exactamente esa extraordinaria personalidad que se refleja en sus libros. Sin embargo, no será sin emoción que los amantes de Borges confirmen esta identidad, la existencia de una vida que se contrae a casi nada más que al mundo de las ideas y sus símbolos, porque ese mundo está animado, en Borges, por una intensidad que es vibrante, gozosa, atroz y cálida como la vida.

»Alicia Jurado logra precisar esta condición borgeana a lo largo de su trabajo, del mismo modo como refuta muchas otras erradas apreciaciones de la obra de Borges. Pero lo hace en un tono apasionado y en exceso mordaz para un tipo de libros que pretenden la difusión y no la polémica. Sin duda la autora es una discípula aprovechada de ese “arte de injuriar” que Borges enseñó en uno de sus ensayos, pero hubiera sido preferible a la amena demostración de sus habilidades en este terreno con que nos obsequia, una más serena exposición de sus puntos de vista, suficientemente válidos, como para prescindir de la ironía. La fervorosa amistad que Alicia Jurado le profesa a Borges —amistad que le permite avalar con la confirmación verbal del propio autor tratado varias de sus interpretaciones— se desborda no sólo aquí sino también en casos en los que hace salvedades superfluas con ánimo de protectora oficiosa de la reputación de Borges en medios convencionales, como cuando se refiere al pensamiento de este último sobre la divinidad o la religión. Con todo, estas objeciones parciales no perjudican el conjunto de la visión clara e inteligente que hace valioso su estudio».

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Nota: La foto digital que encabeza el texto fue tomada por Marco Antonio Román Encinas.



Bibliografía


EZCURRA, Álvaro (coord.). Iniciarse en la redacción universitaria. Exámenes, trabajos y reseñas. Lima: Estudios Generales Letras - Pontificia Universidad Católica del Perú, 2007.

OQUENDO, Abelardo. «Jurado, Alicia. Genio y Figura de Jorge Luis Borges». En: Revista Peruana de Cultura, Año I, N° 4, Lima, enero de 1965, pp. 135 y 136.

lunes, 1 de febrero de 2010

CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS VI



En el libro Saber escribir, de Jesús Sánchez Lobato, se recomienda no olvidar al público al momento de redactar la reseña, pues se debe «pensar que pueden leerla:

— Personas que leen por placer las críticas.
— Personas que solo quieren recibir una información sobre lo que existe en el mercado cultural.
— Personas que no han leído el libro…, pero pueden llegar a verlo.
— Personas que sí lo han leído… y buscan una comparación» (2007: 476).

Por su parte, Álvaro Ezcurra, con miras a desarrollar la recensión, señala: «Después de haberlo subrayado, anotado y fichado [el libro que se va a reseñar]…, tendrás que tener claras algunas cuestiones. Las siguientes preguntas están pensadas en función de textos académicos, no de textos literarios.

¿Cuál es la estructura del libro y cómo se disponen en ella las ideas centrales?
¿Cuáles son los propósitos centrales del libro?
¿Cuáles son los argumentos principales con los que el autor busca arribar a su propósito?» (2007: 102 y 103).

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Nota: La foto digital que encabeza el texto fue tomada por Marco Antonio Román Encinas.



Bibliografía


EZCURRA, Álvaro (coord.). Iniciarse en la redacción universitaria. Exámenes, trabajos y reseñas. Lima: Estudios Generales Letras - Pontificia Universidad Católica del Perú, 2007.



SÁNCHEZ LOBATO, Jesús (coord.). Saber escribir. Buenos Aires: Instituto Cervantes, Aguilar, Altea, Taurus, Alfaguara, 2007.

jueves, 31 de diciembre de 2009

CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS V


En su texto «¿Cómo hacer una reseña literaria?», la Revista Digital Literaria Oxigen escribe acerca de la etapa preliminar a la redacción de un texto bajo esa modalidad expositivo-argumentativa. El autor, a su vez, toma esa información del libro How to Write Book Reports (Cómo escribir reportes sobre libros), de Harry Teitelbaum.

He seleccionado los pasos que se pueden aplicar de manera general a cualquier tipo de recensión y los he enumerado según un criterio personal. Ellos son:

1. «Razonar cuidadosamente el título de la obra y el significado e implicación».
2. «Leer el prólogo (si existiera) para familiarizarse con la intención del autor».
3. «Mirar sobre la tabla de contenido (si existiera) para enterarse de la organización básica de la obra».
4. «Tener una copia personal del libro o del trabajo, si es posible, para poder hacer anotaciones según se va leyendo».
5. «Si el libro no es propio, mantener hojas de papel disponibles para anotar las reacciones e insertarlas».
6. «Leer la obra en su totalidad para tener una impresión general. Sobre esta impresión inicial, hacer un bosquejo mental de cómo se va a trabajar en la reseña».
7. «Leer por segunda vez, en esta ocasión para darle más énfasis a aquellos detalles que puedan fortalecer la impresión inicial o modificarla».

La revista en mención describe igualmente los estadios que constituyen el proceso de organizar y redactar una reseña literaria. De ellos tomo los que considero pertinentes para la tarea que me toca (pues planteo el tema de forma general y no específica), y también los enumero según mi punto de vista (véase: http://www.revistaoxigen.com/Menus/Recursos/7como_resena.htm).

1. «Revisar cuidadosamente todas las notas marginales incluidas durante la lectura».
2. «Formular una hipótesis y redactarla».
3. «Hacer una lista de aquellas notas que apoyen la hipótesis formulada en tarjetas 4x6 y eliminar el resto».
4. «Empezar a usar divisiones y subdivisiones de ideas».
5. «Al escribir el borrador debe dejarse tres líneas por medio y márgenes amplios para revisiones futuras».
6. «Es esencial tener a mano herramientas de referencia como diccionarios [incluir uno de sinónimos y antónimos, por favor] y usarlos para la redacción del ensayo».
7. «Antes de revisar por primera vez el borrador se debe dejar un día por medio para poder hacer correcciones y cambios objetivamente».
8. «Si hay abundancia de correcciones, no dudar en volver a pasar en limpio y escribir un segundo borrador».

En el siguiente envío continuaré escribiendo sobre este punto que aún no se ha agotado y es el más extenso de esta secuencia.

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Nota: La foto digital que encabeza el texto fue tomada por Marco Antonio Román Encinas.


Bibliografía

REVISTA DIGITAL LITERARIA OXIGEN. «¿Cómo hacer una reseña literaria?». Zaragoza (España). Consulta: 8 de agosto del 2009. http://www.revistaoxigen.com/Menus/Recursos/7como_resena.htm

sábado, 28 de noviembre de 2009

CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS IV



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Los autores difieren en cuanto al número y al nombre que le dan a cada una de las partes de la estructura de una reseña. Para simplificar el asunto, he seleccionado la descripción hecha por Álvaro Ezcurra, una adaptación de la que se encuentra en el libro Academic Writing for Graduate Students (Escritura académica para estudiantes graduados), de John Swales y Christine Fiek, del 2004.

He enumerado la cita textual que sigue con un fin meramente didáctico (2007: 102): «Está dicho ya que las reseñas ofrecen la síntesis y la valoración de un libro. Ambos propósitos se pueden expresar en partes distintas del texto, como señalamos a continuación.

»1. Aproximación general al libro
»La reseña se encabeza con la información de los datos bibliográficos del libro en cuestión… Se suele iniciar planteando el tema del libro, describiendo al potencial lector, destacando información sobre el autor, ubicando el libro dentro de su campo de estudio, etc.

»2. Síntesis del libro
»Aquí se aclara su organización general y se describen el contenido y los objetivos de cada capítulo.

»3. Comentario de partes claves del libro
»Se evalúan puntos específicos. Se trata de destacar, fundamentada y objetivamente, aspectos positivos o negativos.

»4. Comentario final
»Hacia el final se propone un balance de los aciertos y las virtudes del texto, y se evalúa el conjunto del libro. Pueden incluirse recomendaciones».

En el siguiente envío, hablaremos del proceso de redacción de una reseña.


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Nota: La foto digital que encabeza el texto fue tomada por Marco Antonio Román Encinas.


Bibliografía

EZCURRA, Álvaro (coord.). Iniciarse en la redacción universitaria. Exámenes, trabajos y reseñas. Lima: Estudios Generales Letras - Pontificia Universidad Católica del Perú, 2007.

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sábado, 31 de octubre de 2009

CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS III


En el módulo «Los elementos fundamentales de una reseña», de Neyssa Palmer Bermúdez, profesora del Centro de Competencias de la Comunicación de la Universidad de Puerto Rico, se afirma lo siguiente: «En la academia, existe una gran variedad de tipos de reseñas como las de festivales, personalidades, revistas, documentos, conferencias; pero, las que se utilizan más, sobre todo, para trabajar con el alumnado, son las de textos de todas las disciplinas, las de espectáculos —teatro, danza, música —, las de exposiciones —pintura, escultura, fotografía— y las de cine» (véase: http://www1.uprh.edu/cruzmigu/ESPA_LEFDUR.pdf).

Existe, pues, una amplia variedad de actividades o sujetos portadores de cultura que se pueden reseñar. Ordenándolos en una lista con fines didácticos, tenemos:

1) Festivales
2) Personalidades
3) Revistas
4) Documentos
5) Conferencias
6) Textos (libros de todas las disciplinas)
7) Espectáculos (teatro, danza y música)
8) Exposiciones (pintura, escultura y fotografía)
9) Cine

Dentro de las reseñas de libros, que es el único punto del que hablaremos aquí, Álvaro Ezcurra establece una diferenciación entre «reseña descriptiva» y «reseña crítica».

En el primer caso, se trata de «un texto cercano (aunque no igual) a un resumen. Será un trabajo descriptivo si se concentra, antes que en el juicio crítico que valora el texto comentado, en la exposición de sus contenidos y en la mención general de sus aportes».

En el segundo caso, dentro de las reseñas, «el autor se concentrará en comentar el libro en cuestión a la luz de más criterios de análisis: el lugar del libro en la obra del autor (es decir, en la evolución de sus ideas), el aporte de las ideas del autor en relación con la disciplina a la que pertenece y, finalmente, el valor del libro reseñado en función de los dos puntos previos».

Dada esta situación, el autor aclara enseguida: «No es igual, por eso, una reseña escrita por un especialista de determinada disciplina científica que una reseña preparada por un estudiante universitario de los primeros ciclos. Y distinta será también la que escriba quien está en los últimos años de formación universitaria» (2007: 97).

En el siguiente envío hablaremos de la estructura de la reseña.

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Nota: La foto digital que encabeza el texto fue tomada por Marco Antonio Román Encinas.


Bibliografía

EZCURRA, Álvaro (coord.). Iniciarse en la redacción universitaria. Exámenes, trabajos y reseñas. Lima: Estudios Generales Letras - Pontificia Universidad Católica del Perú, 2007.

Palmer Bermúdez, Neyssa. «Los elementos fundamentales de una reseña». Centro de Competencias de la Comunicación de la Universidad de Puerto Rico. Consulta: 8 de agosto del 2009. <http://www1.uprh.edu/cruzmigu/ESPA_LEFDUR.pdf>

miércoles, 30 de septiembre de 2009

CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS II


La reseña se emplea tanto en el ámbito periodístico (es uno más de sus géneros) como en el académico. En el primer caso, se diferencia «reseña» de «recensión»; en el segundo, ambos términos son juzgados como equivalentes.

En el Diccionario de información, comunicación y periodismo (DICP), de José Martínez de Sousa, por ejemplo, se explica lo que se debe entender por «recensión»: «Exposición crítica de una conferencia, espectáculo o acto cultural que se publica en la prensa. □ Comentario crítico de una obra literaria o científica, a cargo de un especialista en la materia tratada».

Luego agrega: «La recensión presupone análisis, examen, valoración. Según apunta Buonocore (1976, 365): “Los supuestos de la verdadera recensión se basan: 1.°, en la cultura y disciplina científica del crítico; 2.°, en su conocimiento del tema; 3.°, en sus condiciones literarias de estilo para exponer su pensamiento de un modo claro y lógico; 4.°, en su probidad moral al servicio de la verdad”» (1992: 444).

«Reseña», por su parte, sería: «Escrito breve inserto en una publicación periódica. □ Breve información sobre el contenido de una publicación o sobre un acto cultural. (Difiere de la crítica en el hecho de que no es preciso que la reseña implique un juicio de valor.) … □ Narración sucinta. □ Descripción de un acontecimiento en forma de trabajo periodístico. □ Trabajo periodístico en el que se describe un acontecimiento» (1992: 456).

Como podemos ver, para Martínez de Sousa, la «recensión» implica un análisis, un examen y una valoración; en tanto que la «reseña» puede prescindir de ello y es, a la vez, más breve1. En ello coincide, además, con Antonio López de Zuazo Algar en su Diccionario del periodismo (cf. 1981: 164 y 171).

En el ámbito académico, en cambio, se consideran sinónimos y en ello se guían, al parecer, del Diccionario de la lengua española, en el que el vocablo «reseña» tiene estas dos primeras significaciones: «Narración sucinta» y «Noticia y examen de una obra literaria o científica» (2005: 1327). Mientras que «recensión» tiene una acepción semejante a la segunda dada para «reseña»: «Noticia o reseña de una obra literaria o científica» (2005: 1297).

Para corroborar lo dicho baste revisar el Diccionario de términos literarios, de Demetrio Estébanez Calderón, en el que las dos palabras se ponen incluso juntas con el recurso ortográfico del paréntesis: “Reseña (o recensión). Es un comentario bibliográfico sobre una obra de creación literaria o de investigación, en el que se informa sobre el contenido de la misma y se realiza un análisis crítico sobre las aportaciones que implica y sus valores y deficiencias en relación con el contexto de los estudios realizados en su propio campo. En las revistas especializadas existe una sección final dedicada expresamente a la información bibliográfica que, en algunos casos, p.e., Anales Galdosianos, se titula, precisamente, Reseñas” (2004: 925).

En vista de lo tratado, y como me interesa desarrollar el tema desde la óptica del quehacer universitario, tampoco distinguiré «recensión» de «reseña», y me guiaré por la definición ofrecida en el libro Iniciarse en la redacción universitaria. Exámenes, trabajos y reseñas, de Álvaro Ezcurra: «Una reseña es un texto que comenta, académicamente, otro texto. Más precisamente, es un texto académico que resume y critica textos científicos y literarios, de allí que siempre tenga una dimensión evaluativa. El grado de exhaustividad de una reseña es variable y depende, ciertamente, de los propósitos y de la formación de quien la escriba» (2007: 97).


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1 En su libro Manual de edición y autoedición, José Martínez de Sousa define «recensión» y «reseña» de manera opuesta a como lo hace en su DICP: «En principio, la recensión sería, según la opinión de algunos especialistas, el mero anuncio de la obra, sin análisis del contenido o de su tratamiento, que correspondería a la reseña, en la cual se comentaría el texto más por extenso». No obstante, se trataría solo de un error de confusión en el que un término se pone en el lugar que le corresponde al otro. Ello se corrobora con lo escrito a continuación por el polígrafo español, en donde vuelve a la diferenciación establecida en su DICP: «En general, la recensión y la reseña pueden tenerse por sinónimos, siempre que el hecho de reseñar consista en algo más que el mero incluir en una lista» (1994: 299).


Nota: La foto digital que encabeza el texto fue tomada por Marco Antonio Román Encinas.


Bibliografía

ESTÉBANEZ CALDERÓN, Demetrio. Diccionario de términos literarios. Madrid: Alianza Editorial, 2004.

EZCURRA, Álvaro (coord.). Iniciarse en la redacción universitaria. Exámenes, trabajos y reseñas. Lima: Estudios Generales Letras - Pontificia Universidad Católica del Perú, 2007.

LÓPEZ DE ZUAZO ALGAR, Antonio. Diccionario del periodismo. 3.a ed. Madrid: Editorial Pirámide, 1981.

MARTÍNEZ DE SOUSA, José. Diccionario de información, comunicación y periodismo. 2.a ed. Madrid: Editorial Paraninfo, 1991.

MARTÍNEZ DE SOUSA, José. Manual de edición y autoedición. Madrid: Ediciones Pirámide, 1994.

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. Diccionario de la lengua española. Lima: Q. W. Editores, 2005.

lunes, 31 de agosto de 2009

CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS I


No abundan los libros que te indiquen cómo escribir una reseña. En Internet, tampoco he encontrado muchos textos que lo hagan.

Una razón por la que es difícil hallar una guía sobre este asunto es porque, al parecer, se considera que esta actividad es una de las más sencillas en el trabajo intelectual (lo que no necesariamente quiere decir que sea fácil de hacer, menos aún tratándose de reseñas académicas). Un lector fluido la puede aprender leyendo una docena de ellas en las revistas especializadas (pero el que no lo es puede encontrar dificultades incluso para resumir).

Y, es cierto, se puede confeccionar de ese modo. Así es además como aprenden los literatos a escribir sus cuentos, novelas, obras de teatro, poemas, ensayos, etc.: leyendo y deduciendo las reglas de la buena escritura, en ocasiones, de manera muy consciente (pienso en Vargas Llosa) y, en otras, de manera más intuitiva (pienso en Alfredo Bryce).

Daniel Cassany explica muy bien ese proceso en su libro Describir el escribir. Cómo se aprende a escribir. Citando un artículo de Frank Smith titulado «Leer como un escritor» de 1983, sintetiza sus ideas de esta forma: «El autor empieza su reflexión con una lista de todos los conocimientos que posee un escritor competente y concluye que el único lugar donde podemos encontrarlos es en los textos escritos por otros. No los podemos encontrar en las gramáticas o en los manuales de redacción porque muchos de estos conocimientos, como por ejemplo los mecanismos de cohesión o de coherencia del texto, apenas han sido descubiertos por los lingüistas y todavía no se han estudiado lo suficiente. Asimismo, algunas de las reglas gramaticales que se encuentran en estos libros tienen una utilidad relativa porque existen muchas excepciones y, en definitiva, el aprendiz de escritor tiene que memorizar las palabras mismas. Por todo ello, la instrucción formal (la enseñanza programada de todos estos conocimientos) que se basa en gramáticas y ejercicios no puede tener un papel demasiado importante en este aprendizaje. En cambio la lectura se muestra como la única forma viable de aprendizaje porque pone en contacto al aprendiz con los textos que contienen todos los conocimientos que necesita. Leyendo estos textos el individuo puede aprender la gramática, los mecanismos de cohesión y las reglas de coherencia textual que necesita para escribir. Pero, si bien es cierto que todos los escritores suelen ser buenos lectores, no todos los lectores son necesariamente buenos escritores. Esto lleva a Smith a afirmar que hace falta leer de una determinada manera para aprender a escribir: tenemos que leer como un escritor» (1996: 63 y 64).

Los conocimientos que están incluidos en el código escrito son (1996: 28-32 y 70):

a) La lengua («fonética y ortografía, morfología y sintaxis y léxico»).
b) Las «reglas que permiten elaborar textos» (adecuación, coherencia y cohesión).
c) El «conjunto de convenciones sociales que regulan la presentación de los escritos» (en una misiva sería: «el saber separar la fecha, el destinatario o la firma del resto de la carta, guardar los márgenes oportunos a los lados de la hoja, etc.»).
d) Las «técnicas que un texto acabado y publicado no puede ofrecer» («uso de clips, fichas de libros o escritos…, hasta la utilidad de escribir borradores y revisar y corregir el texto»).

Más adelante, Cassany añade que no siempre leemos como un escritor: «[Hay casos en que] leemos como un receptor (como un simple lector). Sólo nos interesa comprender la información que contiene el texto y no deseamos aprender a escribir como los autores de estos libros (…).

»Así pues, podemos leer de dos maneras y sólo una de ellas sirve para adquirir el código escrito. Este hecho explica por qué determinadas personas que son buenos lectores no son además escritores competentes. Se trata de individuos que leen exclusivamente como lectores (como un receptor). Pocas veces o nunca leen como un escritor. Las causas de este hecho pueden ser muy variadas: no quieren pertenecer al grupo de los escritores, no se identifican con este grupo, no ven ni el beneficio ni las ventajas de la utilización de la expresión escrita, etc. Las consecuencias son trágicas para estas personas, ya que si no pueden o no quieren leer como un escritor, difícilmente adquirirán el código escrito y raramente llegarán a ser escritores competentes» (1996: 69 y 70).

Cassany, además, hace un listado de «algunos factores que [según Smith] dificultan la lectura como un escritor y, por consiguiente, la adquisición del código escrito». Lo he enumerado para una mejor apreciación:

«CIRCUNSTANCIAS EN LAS QUE SE HACE DIFÍCIL LEER COMO UN ESCRITOR

1. Cuando nuestra atención en el texto está sobrecargada.
2. Cuando estamos totalmente concentrados en el acto de leer, relacionando apropiadamente las palabras.
3. Cuando intentamos memorizar todo el texto.
4. Cuando leemos en voz alta.
5. Cuando tenemos problemas para entender el texto.
6. Cuando no comprendemos la intención que tiene.
7. Cuando no comprendemos las palabras básicas.
8. Cuando no tenemos ningún interés en escribir lo que leemos.
9. Cuando no nos gusta escribir.
10. Cuando no tenemos ninguna expectativa de utilizar el tipo de lenguaje escrito que leemos» (1996: 70).

Es importante tomar en cuenta esos factores, a fin de tratar de evitarlos cuando queramos leer reseñas como un escritor lo haría. No obstante, para los que aún no se sientan preparados para ejercer ese tipo de lectura, esta secuencia de envíos les será más útil, pues se dará una definición de esta modalidad textual expositivo-argumentativa, se mencionarán los tipos que existen, su estructura, su proceso de redacción y se mostrarán ejemplos.

Debo aclarar que no me propongo escribir un tratado sobre esta materia, sino únicamente ofrecer las pautas generales para que cualquier lector pueda iniciarse y entrenarse en los rudimentos del trabajo universitario.


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Nota: La foto que encabeza esta nota fue tomada de la siguiente dirección electrónica: http://www.rionegro.com.ar/blog/rutaleon/?mode=viewid&post_id=144&PHPSESSID=0dc3f2950dfb62beed16008bc9454de0



Bibliografía

CASSANY, Daniel. Describir el escribir. Cómo se aprende a escribir. Barcelona: Ediciones Paidós Iberoamérica, 1996.