<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009</id><updated>2012-02-14T07:45:03.784-08:00</updated><title type='text'>EL ARTE DE LEER</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>33</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-1629026227016637094</id><published>2012-02-14T06:55:00.004-08:00</published><updated>2012-02-14T07:22:15.494-08:00</updated><title type='text'>CÓMO LA LECTURA AYUDA A LAS PERSONAS A CONSTRUIRSE</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-II2syQAdBXM/Tzp5xLdEg6I/AAAAAAAAATQ/YiO4czJqVBY/s1600/michelle_petit%2B3.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 290px; DISPLAY: block; HEIGHT: 218px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5709009363440796578" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-II2syQAdBXM/Tzp5xLdEg6I/AAAAAAAAATQ/YiO4czJqVBY/s320/michelle_petit%2B3.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; Michèle Petit es una antropóloga francesa reconocida como una de las estudiosas más importantes en el mundo occidental del tema de la lectura y el rol que esta desempeña en la sociedad. Ella se empezó a interesar por estos temas desde 1992.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En el 2007 visitó Colombia. &lt;em&gt;Impronta&lt;/em&gt;, boletín de novedades editoriales cuatrimestral de la Pontificia Universidad Javeriana de ese país, le hizo una entrevista de la cual hemos extraído un fragmento. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;A la interrogante «¿Cómo se construye un lector?», ella respondió: «La pregunta podría entenderse de diferentes maneras. Podría entenderse como una pedida de recetas: cómo hacer para construir un lector. En América latina (sic) se usa mucho esa expresión: “construir lectores”, y me suena curiosa, algo así como si se tratara de encontrar una fórmula de alquimista para modelar una criatura ideal. El objeto de mis investigaciones no es tanto cómo “construir un lector”, sino cómo la lectura ayuda a las personas a construirse, a descubrirse, a hacerse un poco más autoras de su vida, sujetos de su destino, aun cuando se encuentren en contextos sociales desfavorables.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;»Ahora bien, si se trata de evocar la manera en que uno se vuelve lector, diferentes encuestas lo probaron, la lectura es un arte que se transmite más de lo que se enseña*. Y en muchos países es en gran medida en la familia donde se construye la relación con lo escrito: se ha observado desde hace tiempo que los niños y niñas que han tenido acceso en sus familias, desde los primeros años, a la lengua de la narración se encontraban más a gusto cuando se enfrentaban al aprendizaje de la lengua escrita, que aquellos y aquellas que han crecido en familias donde el uso de la lengua era limitado, utilitario. Se sabe también que el gusto por la lectura se debe en buena parte al hecho de ver a los padres leer, a las conversaciones sobre el tema, a las lecturas orales dirigidas a los niños en donde las inflexiones de la voz se mezclan con gestos de ternura: dicho de otra manera, a la capacidad de establecer con los libros una relación afectiva, emotiva y no solamente cognitiva.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;»Pero cuando no es una historia de familia, la lectura puede ser una historia de encuentros: a los que no pudieron encontrar libros en su casa, ver a sus padres dedicados a la lectura o escucharlos contar historias, un encuentro con alguien que ama a los libros puede dar la idea de que una relación con los libros es posible. Ese iniciador ofrece la oportunidad de tenerlos entre sus manos, de asirlos físicamente. Deconstruye lo que parecía como un monumento lejano, pomposo, vuelve posible un diálogo con un texto singular, con su autor. Reconstituye un marco y una atmósfera susceptibles de volver la apropiación de la cultura escrita deseable, aún (sic) en contextos difíciles. En este caso también es el interés profundo por los libros que el niño, el adolescente —de igual forma el adulto— entiende. Y si ninguna receta garantiza que un niño leerá, una real apetencia por los libros que emane de un bibliotecario, un maestro, un pariente o un amigo es una de las mejores garantías para dar gusto por la lectura» (2007: 8 y 9).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;___________________&lt;br /&gt;*Concordamos plenamente en este punto con la investigadora francesa; esa es justamente una de las principales razones por las que surgió este blog, y que anunciamos en nuestra presentación (ver entrada del 29.11.2008: &lt;a href="http://elartedeleermromane.blogspot.com/search?updated-min=2008-01-01T00:00:00-08:00&amp;amp;updated-max=2009-01-01T00:00:00-08:00&amp;amp;max-results=2"&gt;http://elartedeleermromane.blogspot.com/search?updated-min=2008-01-01T00:00:00-08:00&amp;amp;updated-max=2009-01-01T00:00:00-08:00&amp;amp;max-results=2&lt;/a&gt;).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; La foto de Michèle Petit que aparece en la parte superior de este envío fue tomada de la siguiente dirección electrónica:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://literaturageneralppd.blogspot.com/2010/09/lectura-y-familia-1-michele-petit.html"&gt;http://literaturageneralppd.blogspot.com/2010/09/lectura-y-familia-1-michele-petit.html&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bibliografía&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Editorial Pontificia Universidad Javeriana. «La lectura como constructora de sujeto. Entrevista exclusiva con Michèle Petit». En: &lt;em&gt;Impronta.&lt;/em&gt; Boletín de novedades editoriales cuatrimestral. Nº 3, vol. 1 / septiembre – diciembre del 2007. Consulta: 8 de agosto del 2009. &amp;lt;&lt;a href="http://www.javeriana.edu.co/editorial/impronta3_web.pdf"&gt;http://www.javeriana.edu.co/editorial/impronta3_web.pdf&lt;/a&gt;&amp;gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-1629026227016637094?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/1629026227016637094/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=1629026227016637094&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/1629026227016637094'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/1629026227016637094'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2012/02/como-la-lectura-ayuda-las-personas.html' title='CÓMO LA LECTURA AYUDA A LAS PERSONAS A CONSTRUIRSE'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-II2syQAdBXM/Tzp5xLdEg6I/AAAAAAAAATQ/YiO4czJqVBY/s72-c/michelle_petit%2B3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-4478557233947043339</id><published>2012-02-01T18:49:00.001-08:00</published><updated>2012-02-01T19:13:28.869-08:00</updated><title type='text'>EL PAPEL DE LA MEMORIA EN LA LECTURA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-ABGPEidMelE/Tyn54pPni2I/AAAAAAAAAS4/xa9r3hKpyz0/s1600/alfonso_reyes_1.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 233px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5704365154580794210" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-ABGPEidMelE/Tyn54pPni2I/AAAAAAAAAS4/xa9r3hKpyz0/s320/alfonso_reyes_1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; Una memoria que funciona bien puede ayudar a crear lectores más eficaces, siempre que sepamos de qué manera nos puede ser más útil, y no confundamos su papel con el de la simple memorización.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Juana Pinzás lo explica de esta manera en su libro &lt;em&gt;Metacognición y lectura&lt;/em&gt;: «Al hablar de registro perceptual y memoria activa nos estamos refiriendo a un estado de alerta inicial y a poder retener información durante el tiempo necesario para utilizarlo de inmediato o transferirla a la memoria de largo plazo. No se trata aquí de memorizar en el sentido de repetir textualmente la información como evidencia de aprendizaje, sino de poder evocar para actuar de acuerdo a dicho recuerdo, para elaborar y poder transferir información» (2003: 40). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Agrega luego: «El problema de la memorización como equivalente del aprendizaje radica en otras consideraciones y depende de la asignatura o materia de la que estemos hablando. En la lectura, por ejemplo, la memoria crea dificultades cuando el recuerdo de lo literal no deja lugar a la elaboración personal, cuando no se discrimina entre lo importante y lo secundario en el texto, cuando la evocación o el reconocimiento literal son los únicos elementos que se utilizan para “medir” el aprendizaje o la comprensión, etc. Por otro lado, en los grados finales de la educación primaria y, especialmente, en la secundaria, el alumno tiene que saber asociar, utilizar y recordar contenidos sin los cuales no se puede esperar que lleve a cabo un aprendizaje inteligente de las diversas asignaturas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;»Hay determinados conocimientos, sobre todo en las ciencias biológicas y físicas, que se tienen que aprender y recordar pues se utilizan una y otra vez para entender y relacionar contenidos más avanzados. El alumno que no los tiene claros y definidos en su memoria de largo plazo no avanza con facilidad en los aprendizajes subsiguientes» (2003: 40 y 41).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La investigadora remarca luego: «La diferencia con la memorización es que no se espera que repita textualmente lo que dice un libro particular, sino que sepa aplicar y utilizar la información en la solución de problemas. Esto sólo es posible si es capaz de relacionar la información que se le ofrece con su experiencia previa y con otros fragmentos o elementos de conocimiento que ya posee, de modo que entienda su sentido» (2003: 41).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una memoria, entonces, que discrimina entre lo importante y lo secundario, relaciona la información con los conocimientos previos, y con contenidos complejos que son parte de nuestra estructura cognitiva, y permite la elaboración personal, entre otras cualidades, es la que resultará más provechosa en nuestro camino a convertirnos en lectores expertos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es sabido que muchos de los más grandes hombres de las ciencias y las humanidades poseían una memoria privilegiada. Ahora sabemos que, adecuadamente empleada, esa condición les podía facilitar, a su vez, el convertirse en grandes lectores. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Voy a mencionar aquí el caso de Alfonso Reyes, quien reúne ambas cualidades, y quien es, tal vez, el personaje que inspiró a Borges la redacción de su cuento «Funes, el memorioso», según lo infiere Braulio Hornedo en su artículo «Reyes el memorioso. Jorge Luis Borges y Alfonso Reyes; una amistad memorable» (véase: &lt;a href="http://www.alfonsoreyes.org/amigo.htm"&gt;http://www.alfonsoreyes.org/amigo.htm&lt;/a&gt;).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Horneda cita el testimonio de Alicia Reyes, nieta del escritor mexicano, quien relata esta anécdota sobre su abuelo: «La memoria de nuestro Alfonso era prodigiosa y mi padre se divertía jugando con él a las adivinanzas literarias: tomaba algún libro clásico y leía un trozo ya en prosa, ya en verso, y a las primeras de cambio, abuelito adivinaba autor y obra, ante el asombro de los que lo rodeábamos» (Ibíd.). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;También cita Hornedo a José Rojas Garcidueñas, quien comenta la gran capacidad de lectura de Reyes: «Reyes leía con máxima atención aunque con rapidez extraordinaria: hojeando un libro recién llegado, pasaba las páginas de modo que parecía no haber podido leer sino algunas cuantas y salteadas líneas, pero de repente, levantando la vista, hacía algún comentario que demostraba lo mucho que se había enterado del contenido, en aquellos minutos que uno creería apenas bastantes para un menos que superficial ojeo. Yo fui testigo de ello varias veces...» (Ibíd.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;___________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; La foto de Alfonso Reyes que aparece en la parte superior de este envío fue tomada de la siguiente dirección electrónica: &lt;a href="http://www.justa.com.mx/?p=25036"&gt;http://www.justa.com.mx/?p=25036&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Bibliografía&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HORNEDO, Braulio. «Reyes el memorioso. Jorge Luis Borges y Alfonso Reyes; una amistad memorable». En: &lt;em&gt;La Capilla Virtual. Alfonso Reyes&lt;/em&gt;. [Consulta: 1 de febrero del 2012]. &amp;lt;&lt;a href="http://www.alfonsoreyes.org/amigo.htm"&gt;http://www.alfonsoreyes.org/amigo.htm&lt;/a&gt;&amp;gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;PINZÁS GARCÍA, Juana. &lt;em&gt;Metacognición y lectura&lt;/em&gt;. 2.da ed. Lima: Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú, 2003.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-4478557233947043339?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/4478557233947043339/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=4478557233947043339&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/4478557233947043339'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/4478557233947043339'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2012/02/el-papel-de-la-memoria-en-la-lectura.html' title='EL PAPEL DE LA MEMORIA EN LA LECTURA'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-ABGPEidMelE/Tyn54pPni2I/AAAAAAAAAS4/xa9r3hKpyz0/s72-c/alfonso_reyes_1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-8099349401392592055</id><published>2012-01-13T07:52:00.000-08:00</published><updated>2012-01-13T08:04:34.523-08:00</updated><title type='text'>LA CARTA DEL LIBRO</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-ROnBEaszdII/TxBUzUaK_NI/AAAAAAAAASs/dsRxGq47Q6Q/s1600/libromedieval.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5697146769252220114" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 198px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-ROnBEaszdII/TxBUzUaK_NI/AAAAAAAAASs/dsRxGq47Q6Q/s320/libromedieval.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;En el anexo del libro &lt;em&gt;El deseo de leer&lt;/em&gt;, de Ronald E. Barker y Robert Escarpit, podemos encontrar la «Carta del Libro» en su versión completa (1974: 219 - 226). Ellos, a su vez, toman la información del diario &lt;em&gt;La Vanguardia Española&lt;/em&gt;, del 22 de abril de 1972, el cual da a conocer la noticia con motivo de la proclamación por la Conferencia General de la UNESCO de ese año como el Año Internacional del Libro, bajo el lema «Libros para todos». &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La Carta en mención fue aprobada en una reunión del Comité de Apoyo del Año Internacional del Libro, que se realizó en la Biblioteca Real de Bruselas, del 20 al 22 de octubre de 1971, entre los portavoces de las principales organizaciones internacionales, no gubernamentales, que representaban a los profesionales del libro (editores, autores, bibliotecarios, documentalistas y libreros) de las más diversas regiones del mundo (incluido América Latina). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cito un pasaje de la Carta que remarca el importante papel que cumple el libro en la vida de la sociedad contemporánea: «Esta declaración de principios que regulan el tratamiento que debe estar reservado a los libros, tanto en el plano nacional, como en el internacional, ha sido adoptada por las asociaciones profesionales internacionales de autores, editores, bibliotecarios, libreros y documentalistas. Estas asociaciones, de común acuerdo con la UNESCO, entienden afirmar así que es preciso conceder a los libros y publicaciones afines un lugar, en relación con la importancia capital de su contribución al desarrollo del individuo, al progreso económico y social, a la comprensión internacional y a la paz. Invitan a las demás organizaciones internacionales, e igualmente a las regionales y nacionales a adherirse a esta Carta del Libro» (1974: 219 y 220).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Carta del Libro&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;ARTÍCULO I&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Todo el mundo tiene el derecho de leer.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;ARTÍCULO II&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Los libros son indispensables a la educación.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;ARTÍCULO III&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La sociedad tiene el deber de establecer las condiciones propicias para favorecer la actividad creadora de los autores.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;ARTÍCULO IV&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Una sana industria editorial propia es indispensable al desarrollo nacional.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;ARTÍCULO V&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Para el desarrollo de la edición son indispensables condiciones favorables a la producción de libros.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;ARTÍCULO VI&lt;br /&gt;Los libreros constituyen un vínculo fundamental entre los editores y los lectores.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;ARTÍCULO VII&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Como hogares del conocimiento artístico y científico, centros de radiación de la información, las bibliotecas forman parte de los recursos nacionales.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;ARTÍCULO VIII&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Como medio de conservación y de difusión, la documentación sirve a la causa del libro.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;ARTÍCULO IX&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La libre circulación de los libros entre los países constituye un complemento indispensable a las producciones nacionales y favorece la comprensión internacional.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;ARTÍCULO X&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Los libros sirven a la causa de la comprensión internacional y de la cooperación pacífica.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;___________________&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; La imagen del libro medieval que aparece al inicio de esta entrada fue tomada de la siguiente dirección electrónica: &lt;a href="http://mujerlista.blogspot.com/2008/10/libros-antiguos.html"&gt;http://mujerlista.blogspot.com/2008/10/libros-antiguos.html&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BARKER, Ronald E.; y ESCARPIT, Robert. &lt;em&gt;El deseo de leer&lt;/em&gt;. Barcelona: Ediciones Península, 1974.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-8099349401392592055?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/8099349401392592055/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=8099349401392592055&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/8099349401392592055'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/8099349401392592055'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2012/01/la-carta-del-libro.html' title='LA CARTA DEL LIBRO'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-ROnBEaszdII/TxBUzUaK_NI/AAAAAAAAASs/dsRxGq47Q6Q/s72-c/libromedieval.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-4563509317751005361</id><published>2011-12-31T19:50:00.000-08:00</published><updated>2012-01-02T08:40:20.381-08:00</updated><title type='text'>EL PODER DE LA LECTURA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-aaKt2poEj0k/Tv_ZL6kdkgI/AAAAAAAAASU/LYV8jU7BG54/s1600/Raimondi1.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 222px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5692507252743574018" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-aaKt2poEj0k/Tv_ZL6kdkgI/AAAAAAAAASU/LYV8jU7BG54/s320/Raimondi1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La lectura es una forma relativamente económica de empoderar a las personas. Tener, además, una amplia cultura te permite expandir tu visión y ver cosas que los que no asumen ese reto (costoso y nada sencillo, por cierto) no pueden observar. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Un ejemplo que evidencia lo antedicho es el siguiente. En el libro &lt;em&gt;El mundo de la ortografía&lt;/em&gt;, de Martín Quintana, encontré lo que transcribimos a continuación: «Dijo el sabio Raimondi: “El Perú es un mendigo sentado en un banco de oro”» (2004: 35). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;No habría nada de raro en esa cita, harto conocida por los lectores, si no fuera por un detalle que ya habrán adivinado los cultileídos: tal dicho no pertenece a Raimondi. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En efecto, en una investigación que lleva por título «Conjetura y postura frente al dicho ‘El Perú es un mendigo sentado en un banco de oro’», de Augusto Alcocer Martínez, este señala lo siguiente: «La posición más difundida y aceptada popularmente, tal y como se acaba de manifestar, es la que atribuye la autoría de la frase a Antonio Raimondi, pese a que, al leer su monumental obra &lt;em&gt;El Perú&lt;/em&gt;, en cinco tomos, tal sentencia no figura por ninguna página, tampoco existe en el resto de su copiosa producción: &lt;em&gt;Minerales del Perú&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Minas de Oro del Perú&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;El Perú&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;itinerario de viajes&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Departamento de Ancachs&lt;/em&gt; (sic). La inexistencia de la frase en la obra científica del naturalista italiano ha sido ya corroborada entre otros por Víctor Baca Aguinaga (1981), últimamente por Giovanni Bonfiglio (2004)» (2006: 52). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Para el investigador, la frase habría surgido a fines del siglo XIX: «es probable que el dicho naciera espontáneamente en el seno de ciertos círculos intelectuales, en la charla sabrosa de las redacciones, o en alguna tertulia literaria de la época» (2006: 55). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En las conclusiones de su investigación, Alcocer señala: «1. ‘&lt;em&gt;El Perú es un mendigo sentado en un banco de oro’&lt;/em&gt; muestra en la fecha los rasgos atribuibles a un dicho popular. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;»2. La pretendida autoría de la frase asignada a uno de los grandes estudiosos de la naturaleza peruana del siglo XIX, tanto Humboldt como a Raimondi, debe definitivamente descartarse» (2006: 55 y 56). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alcocer Martínez, Augusto. «Conjetura y postura frente al dicho ‘El Perú es un mendigo sentado en un banco de oro». En: &lt;em&gt;Boletín de la Academia Peruana de la Lengua&lt;/em&gt;, Nº 41, 1º semestre de 2006, pp. 45-58. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Quintana, Martín. &lt;em&gt;El mundo de la ortografía&lt;/em&gt;. Lima: MQ ediciones, 2004.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;_______________________________&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; La imagen de Antonio Raimondi que aparece al inicio de esta entrada fue tomada de la siguiente dirección electrónica: http://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Raimondi &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-4563509317751005361?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/4563509317751005361/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=4563509317751005361&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/4563509317751005361'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/4563509317751005361'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2011/12/el-poder-de-la-lectura.html' title='EL PODER DE LA LECTURA'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-aaKt2poEj0k/Tv_ZL6kdkgI/AAAAAAAAASU/LYV8jU7BG54/s72-c/Raimondi1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-246030977714094257</id><published>2011-11-24T05:29:00.001-08:00</published><updated>2011-11-24T05:48:48.553-08:00</updated><title type='text'>EL ERROR DEL REY</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-klg3G9I6wZw/Ts5G2noPC7I/AAAAAAAAAN0/EsToTDRLk7I/s1600/Gilbert%2BHiguet.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5678554084325395378" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-klg3G9I6wZw/Ts5G2noPC7I/AAAAAAAAAN0/EsToTDRLk7I/s320/Gilbert%2BHiguet.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En ocasiones, después de leer un texto, sentimos que si no nos ha quedado claro lo que plantea o propone es porque no lo hemos leído bien o no hemos procesado adecuadamente la información, sin embargo no siempre resulta eso cierto. No pocas veces es el mismo texto el que contiene el defecto y no nos permite tener una visión panorámica clara de su contenido.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Un ejemplo de ello lo encontramos descrito en el libro &lt;em&gt;El arte de enseñar&lt;/em&gt; (1959), de Gilbert Highet; en él se señala lo siguiente: «Muchos libros de texto cometen el error del Rey; no le informan al lector claramente lo que va a aprender. Cuando está aprendiendo, no le muestran la relación de cada parte con el conjunto, y normalmente terminan, no con una conclusión razonable y una recapitulación, sino de manera repentina y quizás torpe. Recuerdo muy bien la primera vez que leí a Homero; fue en un horrible libro marrón; el erudito que lo había editado había escrito notas de explicación de cada verso (principalmente sobre ese tema apasionante que es la gramática homérica) pero no se le había ocurrido informarme:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;»—quién fue Homero, si es que fue alguien,&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;»—donde vivió y cuándo,&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;»—qué era la Ilíada,&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;»—qué era el libro I de la Ilíada (yo no comprendía cómo un libro podía contener otros libros, y no lo descubrí hasta que me enteré de que eran los rollos de papiros),&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;»—cuál era el plan general del poema y cómo el libro I se relacionaba con él,&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;»Ni de responder a cientos de otras sencillas preguntas que se me ocurrían mientras traducía obedientemente. Simplemente comenzó a hablar en el primer verso, se detuvo en el verso 611, y desapareció como si no hubiera sido un hombre sino un torrente de palabras saliendo de un dictáfono.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;»Ésa era una experiencia corriente y todavía lo es…» (1959: 98 y 99).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Algo similar aunque en menor dimensión ocurre con las noticias que publican algunos diarios, y puedo mencionar aquí también un ejemplo de ello. Si un hecho ocurrió el 24 de noviembre y el 25 te informan sobre ello, el 26 ya no repiten sintéticamente la noticia, sino que dan por sobrentendido que uno la leyó el día anterior (lo que no siempre sucede), y continúan con la secuencia de acontecimientos como si se tratase del segundo capítulo de una novela.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En esos casos, el grado de incomprensión no se debería a una falta de capacidad de asimilación del lector, sino a defectos del texto, como el «error del Rey», así bautizado por Higuet. Pero es necesario indicar y advertir que de esta situación solo pueden percatarse los lectores que han alcanzado un grado de comprensión que se ubica en el nivel crítico, es decir, en el más alto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;___________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; La foto de Gilbert Higuet que aparece en la parte superior de este envío fue tomada de la siguiente dirección electrónica: &lt;a href="http://www.columbia.edu/cu/alumni/Magazine/Fall2001/Highet.html"&gt;http://www.columbia.edu/cu/alumni/Magazine/Fall2001/Highet.html&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HIGUET, Gilbert. &lt;em&gt;El arte de enseñar&lt;/em&gt;. 2da ed. Buenos Aires: Editorial Paidós, 1959.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-246030977714094257?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/246030977714094257/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=246030977714094257&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/246030977714094257'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/246030977714094257'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2011/11/el-error-del-rey.html' title='EL ERROR DEL REY'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-klg3G9I6wZw/Ts5G2noPC7I/AAAAAAAAAN0/EsToTDRLk7I/s72-c/Gilbert%2BHiguet.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-8751745196090825742</id><published>2011-10-12T06:22:00.000-07:00</published><updated>2011-10-12T07:13:19.095-07:00</updated><title type='text'>DANIEL PENNAC, LOS DERECHOS DEL LECTOR Y ALGO MÁS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-YtackWi4bHM/TpWVYsowHeI/AAAAAAAAAGM/FxxmxWvns1g/s1600/losderechosdellector2.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5662596358019751394" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-YtackWi4bHM/TpWVYsowHeI/AAAAAAAAAGM/FxxmxWvns1g/s320/losderechosdellector2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Si hacen doble clic en la imagen que antecede a estas líneas podrán ver y leer en una imagen agrandada los derechos del lector de Daniel Pennac, que aparece en su libro &lt;em&gt;Como una novela&lt;/em&gt; (1993). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los transcribo a continuación, según aparecen en la siguiente dirección electrónica: &lt;a href="http://blogdemiscelanea.blogspot.com/2009/04/el-arte-de-leer.html"&gt;http://blogdemiscelanea.blogspot.com/2009/04/el-arte-de-leer.html&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;1. Derecho a no leer&lt;br /&gt;2. Derecho a saltarse páginas&lt;br /&gt;3. Derecho a no terminar un libro&lt;br /&gt;4. Derecho a releer&lt;br /&gt;5. Derecho a leer cualquier cosa&lt;br /&gt;6. Derecho a leer lo que me gusta&lt;br /&gt;7. Derecho a leer en cualquier parte&lt;br /&gt;8. Derecho a picotear&lt;br /&gt;9. Derecho a leer en voz alta&lt;br /&gt;10. Derecho a leer en silencio &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;No dispongo de mucho tiempo para escribir este nuevo envío, pero un llamado interior me fuerza a dejar todo de lado por unos instantes y a digitar lo que sigue, a fin de invitar a los lectores a la reflexión. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tengo muchos deseos de leer el libro de Daniel Pennac: &lt;em&gt;Mal de escuela&lt;/em&gt;. Su autor trabajó como docente en Francia durante 26 años. No tendría eso nada de extraño si no fuera porque Pennac fue durante su etapa escolar un alumno gris, durante la mayor parte de su escolaridad. Y es justamente ese tipo de personaje el protagonista de su novela. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En una entrevista que le hace Lola Lara en la revista &lt;em&gt;Cuadernos de Pedagogía&lt;/em&gt; Nº 385, Pennac cuenta lo siguiente: «Yo era un alumno muy, muy malo: no hacía los deberes, no estudiaba… como todos los malos alumnos que he encontrado en mi vida de profesor, yo me inventaba explicaciones para justificarme. Es decir, mentía constantemente a los profesores y a mi familia. Un buen día, un profesor de literatura que escuchaba atentamente mis mentiras y que no las juzgó desde un punto de vista moral, se dijo: ‘este chico tiene cierta imaginación narrativa’ y entonces me encargó una novela. Me dispensó de los deberes del trimestre, a cambio de que todas las semanas le entregase el capítulo de una novela; “y en la medida de lo posible” —me dijo— “sin faltas de ortografía para elevar la crítica”. Por primera vez, me encontré con un adulto que tuvo la intuición pedagógica de transformar un comportamiento descarriado en un deseo creativo. Él encontró esa vía conmigo, tuvo esa genialidad pedagógica, que no era la misma que utilizaba con otros. Por primera vez, encontré a alguien que me permitió centrarme en mí mismo. Eso es un profesor» (2008: 92). (Véase: http://www.nosoposicions.com/imgs/pdf/entrevistapennac.pdf).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otra entrevista que le hace Álex Vicente, Pennac señalará: «Quería dejar muy claro que éste es un libro [se refiere a &lt;em&gt;Mal de escuela&lt;/em&gt;] sobre el sufrimiento que produce el hecho de no comprender. No pretende analizar la institución escolar, sino ese tipo de dolor, que me parece bastante desconocido. Se suele creer que a los malos alumnos les da todo igual, pero la realidad es otra. El fracaso escolar se vive con gran sufrimiento. Yo lo sé porque lo he vivido. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;»¿Cómo se origina ese sufrimiento? &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;»- Por el simple hecho de no entender la pregunta del profesor. Es algo que empieza a una edad muy temprana y que tiene efectos colaterales: el niño cree que no encaja en la escuela y desarrolla una especie de rechazo hacia la institución; la familia se preocupa y no sabe cómo ayudarlo, y el docente lo vive como un fracaso personal y profesional. Es como una bomba de fragmentación». &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En otro momento, el entrevistador le pregunta a Pennac: «-¿Cuál fue la peor nota que llevó a casa?&lt;br /&gt;»- En Francia, los maestros apuntan comentarios con cierta mala fe al lado de la calificación de cada materia. Una vez me escribieron: “No hay nada que esperar de este alumno”. Me pareció excepcionalmente cruel» (véase: &lt;a href="http://revistaliterariaazularte.blogspot.com/2008/10/lex-vicenteentrevista-daniel-pennac.html"&gt;http://revistaliterariaazularte.blogspot.com/2008/10/lex-vicenteentrevista-daniel-pennac.html&lt;/a&gt;). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y sin embargo ese profesor cruel cometió un craso error con Daniel Pennac, que es hoy en día un escritor exitoso; y si tuviera que ser calificado por su veredicto desacertado y condenatorio estaría desaprobado. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pennac pudo toparse con cuatro profesores salvadores (lean la entrevista completa en las direcciones electrónicas citadas) durante su etapa escolar, pero ¿cuántos otros Pennac no tuvieron la oportunidad de cruzar sus vidas con un solo profesor salvador, y sus talentos quedaron adormilados y sepultados con un alud de frases condenatorias?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;___________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; La imagen que encabeza el texto fue tomada de la siguiente dirección electrónica: &lt;a href="http://librerialapecera.blogspot.com/2010/12/los-derechos-del-lector.html"&gt;http://librerialapecera.blogspot.com/2010/12/los-derechos-del-lector.html&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-8751745196090825742?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/8751745196090825742/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=8751745196090825742&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/8751745196090825742'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/8751745196090825742'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2011/10/daniel-pennac-los-derechos-del-lector-y.html' title='DANIEL PENNAC, LOS DERECHOS DEL LECTOR Y ALGO MÁS'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-YtackWi4bHM/TpWVYsowHeI/AAAAAAAAAGM/FxxmxWvns1g/s72-c/losderechosdellector2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-7172181761689228366</id><published>2011-08-04T16:35:00.000-07:00</published><updated>2011-08-04T17:19:35.024-07:00</updated><title type='text'>CÓMO LEE UN HISTORIADOR DE LA LITERATURA HISPANOAMERICANA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-D4o_R-3n9M0/Tjsvc9xyX-I/AAAAAAAAAGE/J9Ua_a10Oe0/s1600/Pluma%2Bfuente.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 202px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5637151533250535394" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-D4o_R-3n9M0/Tjsvc9xyX-I/AAAAAAAAAGE/J9Ua_a10Oe0/s320/Pluma%2Bfuente.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En el prólogo a la tercera edición de su libro &lt;em&gt;Historia de la literatura hispanoamericana&lt;/em&gt;, Enrique Anderson Imbert ofrece algunos detalles acerca de cómo escribió su obra. Al mismo tiempo, nos revela cómo hacía para leer la ingente cantidad de material que implicaba su empresa. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Su testimonio ayuda a derribar algunos mitos en torno a la escritura y lectura que circulan entre los lectores novicios, como aquel de suponer que un libro publicado ya es un texto definitivo, que no necesita de correcciones, agregados o supresiones; o aquel otro de creer que por ser un lector experto uno puede leer todos los libros que desee o necesite leer. Ya en los años sesenta, cuando aún no existía Internet (que ha ayudado a multiplicar las fuentes), Anderson Imbert admitía no haber posado sus ojos en todas las obras literarias de las que trata en su estudio. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Dejemos que él mismo nos lo cuente: «Un historiador de la literatura no puede leer todos los libros —no alcanzaría una vida para hacerlo— pero tampoco puede limitarse a comentar sólo los libros que ha leído —si lo hiciera no mostraría un proceso histórico sino su autobiografía de lector—. Para ofrecer un panorama completo de lo que se ha escrito durante cuatrocientos años en un continente ahora dividido en diecinueve repúblicas hispánicas, por fuerza ha de echar mano de datos y juicios ajenos. Hay varias maneras de llevar adelante esta tremenda empresa informativa. Una, la más seria desde el punto de vista científico, pero la menos eficaz desde el punto de vista de un manual, es interrumpir a cada paso la exposición con referencias bibliográficas, notas al pie de página, citas dentro del texto, apéndices y cuidadosos reconocimiento (sic) a los centenares de colegas cuya labor se aprovecha y se refunde. Otra manera, la que arriesgadamente he seguido, es erigirse en una especie de secretario de redacción de una fantasmal sociedad anónima de hispanoamericanistas y volcar en un fluido relato todo lo que sabemos entre todos (…). Arte compositivo. Así, páginas que se basan en un conocimiento directo de los textos van mezcladas —y a veces integradas— con otras que, indirectamente, resumen estudios desparramados (…) hay, pues, un manejo de historias de conjunto, de monografías parciales, de artículos de circunstancia, de reseñas periodísticas. Más: a veces consulté por carta a críticos de diferentes partes, y sus respuestas entraron en la construcción sistemática de esta gran síntesis. Al viajar por nuestros países me acerqué a los grupos literarios y, lápiz en mano, tomé apuntes que luego utilicé (…). Mi voluntad ha sido rendir un servicio público: juntar lo disperso, clasificar el fárrago, iluminar con una única luz los rincones oscuros de una América rota por dentro y, por tanto, desconocida, poner en manos del lector una Suma (…). He trabajado, pues, un poco como arquitecto y un poco como albañil. No hay ni una sola cita, aunque siga de cerca a otros críticos. Tampoco cito mis propias contribuciones, de más aparato erudito y académico, que he publicado por separado: en esas contribuciones analizo con rigor el estilo de los textos; acá, en la &lt;em&gt;Historia&lt;/em&gt;, refundo a veces lo que no he analizado directamente. Con todo, no exagerar. Esta &lt;em&gt;Historia&lt;/em&gt; es personal en su concepción, en su ordenamiento y en gran parte de sus comentarios. Edición tras edición voy corrigiéndola: si la prisa me obligó a llenar un hueco con un retazo extraño, en cuanto puedo lo sustituyo con un examen propio, más reposado y sólido. Mi &lt;em&gt;Historia&lt;/em&gt; es provisional: alguna vez será definitiva. A medida que tomo posesión directa de la materia, la &lt;em&gt;Historia&lt;/em&gt; se va haciendo más y más personal. Escrita con una perspectiva abierta, crece junto con mi conocimiento. En esta tercera edición he reajustado los materiales y ampliado considerablemente los juicios. Todo esto ha exigido una división en dos volúmenes, que esperamos sean acogidos con el mismo favor de antes» (1967: 13-15).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;___________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; La imagen que encabeza el texto fue elaborada por Marco Antonio Román Encinas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;ANDERSON IMBERT, Enrique. &lt;em&gt;Historia de la literatura hispanoamericana&lt;/em&gt;. México: Fondo de Cultura Económica, 1967, 2 vols. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-7172181761689228366?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/7172181761689228366/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=7172181761689228366&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/7172181761689228366'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/7172181761689228366'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2011/08/como-lee-un-historiador-de-la.html' title='CÓMO LEE UN HISTORIADOR DE LA LITERATURA HISPANOAMERICANA'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-D4o_R-3n9M0/Tjsvc9xyX-I/AAAAAAAAAGE/J9Ua_a10Oe0/s72-c/Pluma%2Bfuente.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-4850303766709629956</id><published>2011-07-31T17:26:00.000-07:00</published><updated>2011-07-31T17:42:02.622-07:00</updated><title type='text'>COMO LEÍA SHERLOCK HOLMES</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-DO-Z0Yk4GvU/TjX1Jhv_6WI/AAAAAAAAAF8/3kttsO2NjiU/s1600/sherlock2.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; DISPLAY: block; HEIGHT: 267px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5635680052751362402" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-DO-Z0Yk4GvU/TjX1Jhv_6WI/AAAAAAAAAF8/3kttsO2NjiU/s320/sherlock2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una de las preocupaciones principales de quien recién está aprendiendo a leer es cómo hacer para recordar todo lo que pasa por sus ojos. El novicio cree que está leyendo mal si olvida algo de un texto, y eso es equivocado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para empezar, no es posible retener todo lo que uno lee. Al respecto, Arthur Schopenhauer señalaba lo siguiente: «Esperar que alguien lo recuerde todo… es como esperar que viva llevando en su cuerpo cuanto comió desde el nacimiento». Lo importante es comprender la idea que transmite un libro (que puede escribirse en unas cuantas líneas) para que tal actividad sea provechosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces, y con el tiempo transcurrido luego de hecha la lectura, puede ser incluso un detalle, una escena o un dato el que únicamente permanezca en nuestra mente y también será suficiente (aunque a veces sea difícil recordar la fuente de donde la tomamos), porque aquellos, si uno necesita recuperarlos con precisión, se pueden rememorar y aclarar con la relectura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, el mejor camino para ahorrarnos parte de esos inconvenientes es el de registrar y organizar nuestros hallazgos; algo que, por cierto, había descuidado hacer Sherlock Holmes, a pesar de ser un lector consumado (si bien no siempre es posible saber qué es lo que nos puede ser útil más adelante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veamos su caso en el cuento «La aventura de la melena de león» (que se encuentra en el libro &lt;em&gt;El archivo de Sherlock Holmes&lt;/em&gt;, de Sir Arthur Conan Doyle). Fitzroy Macpherson había sido salvajemente azotado y asesinado al final de un sendero, cerca de una laguna formada en la playa del Canal. Nadie había pasado por allí esa mañana fuera del muerto. ¿Quién podría ser el asesino?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trataba de un caso extraordinario y de difícil resolución. Las últimas palabras del occiso: «la melena de león» (1967: 94), sin embargo, fueron la clave para resolver el misterio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Holmes se describe a sí mismo y el episodio en mención de este modo: «—Yo soy un lector omnívoro y que tiene una memoria extraordinariamente retentiva para las cosas insignificantes. Esa frase “la melena de león” me tenía obsesionado. Estaba seguro de haberla leído en alguna parte y en un contexto inesperado» (1967: 121).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recordaba la fuente de donde provenía ese dato, pero un hecho en medio de la historia se lo traerá a la memoria. Transcurrida una semana sin hallar al culpable, Holmes se entera, por boca de su ama de llaves, de que la mascota de míster Macpherson muere «en el mismo lugar en que encontró la muerte su amo» (1967: 109). El cuerpo del animal fue hallado por dos estudiantes del colegio de Los Gabletes. Holmes va en busca de ellos a entrevistarlos y luego revisa otra vez la escena del crimen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El momento exacto en que se hace más precisa su reminiscencia, Holmes lo relata así: «En el instante mismo en que alcanzaba el punto más alto del sendero se me aclaró todo. De pronto, como una exhalación, recordé lo que tan ansiosamente y tan en vano había querido asir. Los lectores sabrán, si es que Watson no ha escrito inútilmente, que yo tengo un inmenso depósito de conocimientos de cosas que se salen de lo corriente, amontonados sin sistema científico, pero disponibles para las necesidades de mi labor. Mi cerebro es como un almacén atiborrado de paquetes de toda clase; tantos, tantos, que no es extraño que sólo conserve una vaga percepción de todo lo que hay allí. Yo tenía la seguridad de que algo había que bien pudiera servir en este asunto. Era todavía una cosa vaga, pero ya sabía por lo menos cómo podría convertirla en una cosa clara. Era algo monstruoso, increíble, pero quedaba siempre como una posibilidad. Yo lo pondría plenamente a prueba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;»Hay en mi casita una buhardilla espaciosa atiborrada de libros. Me zambullí en ellos, y los revolví durante una hora. Al cabo de ese tiempo salí de la buhardilla con un pequeño volumen color chocolate y plata. Busqué anhelante el capítulo del que ya tenía un recuerdo confuso. Sí, se trataba, sin duda, de una hipótesis improbable, pero no podía tranquilizarme hasta adquirir la certeza de si, en efecto, podía tener realidad. Era ya muy tarde cuando me acosté, ansioso de que llegase la hora de emprender mi tarea del día siguiente» (1967: 110 y 111).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más adelante nos enteraremos de que en ese «volumen color chocolate y plata» se encontraba el dato que estaba buscando. Holmes les refiere a sus acompañantes esto: «—He aquí un libro —dije yo, echando mano al pequeño volumen— que puso en claro lo que quizás habría quedado para siempre oscuro. Se titula &lt;em&gt;Out of doors&lt;/em&gt; (sic) por el célebre viajero J. G. Wood. Este señor estuvo a punto de perecer a consecuencia del contacto con ese animal inmundo, y por eso escribió con pleno conocimiento de causa. El nombre completo de este ser malvado es el de &lt;em&gt;Cyanea Capillata&lt;/em&gt;, y puede ser tan peligroso para la vida, y, desde luego, su acción más dolorosa que la mordedura de la cobra. Permítanme que les ofrezca brevemente este resumen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;»“Si el bañista distingue una masa, como redonda y suelta, de membranas y de fibras color leonado, algo como unos grandes manojos de melena de león y de papel plateado, que se ponga en guardia, porque se trata del terrible animal picador llamado &lt;em&gt;Cyanea Capillata&lt;/em&gt;”. ¿Es posible describir con mayor claridad a nuestro siniestro conocido? &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;»Luego pasa a contarnos su encuentro con uno de esos animales cuando nadaba frente a la costa de Kent. Pudo darse cuenta de que ese animal irradiaba filamentos casi invisibles hasta una distancia de quince metros, y que todo ser viviente que se encontraba a esa distancia del mortífero centro de la circunferencia, corría peligro de muerte. Aun de lejos, los efectos sobre Wood fueron casi mortales. “Los numerosísimos hilos produjeron ligeras líneas color escarlatas (sic) en la piel; examinadas más detenidamente resultaron ser puntos minúsculos o pústulas, encerrando (sic) cada puntito algo así como una aguja al rojo vivo que traspasa los nervios”.&lt;br /&gt;»Explica luego que el dolor en la parte afectada superficialmente era lo más secundario de aquella tortura refinada. “Sentí dolores que me atravesaban el pecho y que me hacían caer como si hubiese sido herido por otros tantos balazos. El pulso se interrumpía, y de pronto daba el corazón seis o siete saltos como si quisiera saltársele fuera el pecho”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;»Aquello estuvo a punto de matarle, aunque sólo había estado en contacto con aquel ser en medio del agitado océano y no en las aguas someras y tranquilas de una charca de agua de mar. Asegura que apenas se conoció a sí mismo más tarde, porque su cara estaba blanca, contraída y arrugada. Se echó al cuerpo de golpe una botella entera de aguardiente, y parece que esto le salvó la vida. Ahí tiene usted el libro, inspector. Se lo presto, y no podrá usted dudar de que en él se contiene una explicación completa de la tragedia del pobre Macpherson» (1967: 119-121).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Visto lo anterior, se observa que incluso un lector experto como Holmes puede olvidar el libro del que procedía una frase, si no tiene registrados y organizados sus conocimientos, debido a sus muchas lecturas. Y el recordar de dónde proviene puede ser un proceso que tome segundos, minutos, horas, días (es el caso de Holmes), semanas, meses o, tal vez, años. En ocasiones, un hecho fortuito puede acelerar el proceso y contribuir en ello. Eso mismo sucedió con Sherlock Holmes. Por cierto, yo también acabo de recordar dónde leí la frase de Arthur Schopenhauer, fue en el libro &lt;em&gt;Mental gym&lt;/em&gt;, de Tom Wujec (1989: 254).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;___________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nota: La imagen de Sherlock Holmes fue tomada de la siguiente dirección electrónica: &lt;a href="http://bajootraluz.blogspot.com/2010/10/sherlock-holmes-nunca-dijo-elemental-mi.html"&gt;http://bajootraluz.blogspot.com/2010/10/sherlock-holmes-nunca-dijo-elemental-mi.html&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;CONAN DOYLE, Sir Arthur. &lt;em&gt;El archivo de Sherlock Holmes&lt;/em&gt;. Barcelona: Editorial Molino, 1967. [Traducción de Amando Lázaro Ros].&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;WUJEC, Tom. &lt;em&gt;Mental gym&lt;/em&gt;. Buenos Aires: Editorial Atlántida, 1989. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-4850303766709629956?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/4850303766709629956/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=4850303766709629956&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/4850303766709629956'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/4850303766709629956'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2011/07/como-leia-sherlock-holmes.html' title='COMO LEÍA SHERLOCK HOLMES'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-DO-Z0Yk4GvU/TjX1Jhv_6WI/AAAAAAAAAF8/3kttsO2NjiU/s72-c/sherlock2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-4381292395811932599</id><published>2011-02-13T16:24:00.001-08:00</published><updated>2011-02-13T16:28:38.923-08:00</updated><title type='text'>CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS XVI</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-5mSYmUftZ4g/TVh2XVktevI/AAAAAAAAAFw/FPuXUojAnnE/s1600/Strahov%2BTheological%2BHall.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 213px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-5mSYmUftZ4g/TVh2XVktevI/AAAAAAAAAFw/FPuXUojAnnE/s320/Strahov%2BTheological%2BHall.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5573334682171177714" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt; line-height:115%;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-PE;mso-bidi-font-weight:bold"&gt;Luis Fernando Afanador posee el siguiente currículum: «&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-PE"&gt;Abogado con maestría en literatura. Fue catedrático en las universidades Javeriana y de los Andes. Codirigió el programa Librovía de la Alcaldía Mayor de Bogotá y fue editor de Semana Libros. Ha publicado &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Julio Ramón Ribeyro, un clásico marginal&lt;/i&gt; (ensayo, 1990); &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Extraño fue vivir&lt;/i&gt; (poesía, 2003); &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Tolouse-Lautrec, la obsesión por la belleza &lt;/i&gt;(biografía, 2004) y &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;La tierra es nuestro reino&lt;/i&gt; (antología de su poesía, 2008). Poemas suyos han aparecido en diversas antologías y en 1996 fue finalista en el Premio Nacional de Poesía. Es colaborador habitual de varias revistas colombianas donde publica artículos de opinión, ensayos y crónicas. Actualmente es crítico de libros y blogger de la revista &lt;i&gt;Semana&lt;/i&gt;» (véase: &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;&lt;a href="http://www.librerianorma.com/autor/autor.aspx?p=UoXD7QqTyEsNdPAPkvCpKqnEuMeuaF03"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;http://www.librerianorma.com/autor/autor.aspx?p=UoXD7QqTyEsNdPAPkvCpKqnEuMeuaF03&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt; line-height:115%;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;En el blog Escrituras Univalle, que pertenece a los estudiantes de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Valle (Cali, Colombia), Fernando Afanador publicó el texto «Tribulaciones de un comentarista de libros» (&lt;a href="http://escriturasunivalle.blogspot.com/2009/03/tribulaciones-de-un-comentarista-de.html"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;http://escriturasunivalle.blogspot.com/2009/03/tribulaciones-de-un-comentarista-de.html&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;), del que he extraído los fragmentos que considero más útiles.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:normal;background: white"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-PE"&gt;«Se nos pide, en aras de la concreción, que nos limitemos a dos puntos: criterios de selección y formas de abordar la escritura de una reseña. Voy entonces al asunto sin dilaciones para que en este breve espacio, y así sea un poco de contrabando, tenga tiempo de referirme a algo que me parece capital: qué es un reseñador, cuál es su estatuto. Porque finalmente todo se relaciona.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:normal;background: white"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-PE"&gt;»Bien, ¿cómo escoger un libro? En primer lugar, como lo haría cualquier lector, como alguna vez me dijo Alberto Manguel que operan los lectores: por azar. La clave para encontrar un gran libro desconocido es igual al encuentro con otros seres humanos: un perfume, una cara, un gesto. “El hecho de que nos pisen en el tranvía y de ahí resulte una relación. Todo comienzo es válido”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:normal;background: white"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-PE"&gt;»En términos prácticos eso quiere decir que debemos ir más allá de los libros que nos envían las editoriales que, por supuesto, manejan sus propios intereses. Hay que ir a las librerías y buscar en los anaqueles escondidos: la vitrina de las novedades se mueve a un ritmo demasiado rápido e injusto. (Aquí quiero hacer un paréntesis: cuando empezaba en este oficio era muy cuidadoso de sólo reseñar libros que tuvieran máximo un mes de haber salido al mercado pero luego comprobé que nadie es muy estricto al respecto y el criterio es bastante amplio: he llegado a leer reseñas de libros con más de un año de aparición, lo cual, por lo demás, me parece muy bien: los buenos libros no envejecen y nunca es tarde para dar noticia de ellos)».&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:normal;background: white"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-PE"&gt;(…)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:normal;background: white"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-PE"&gt;«Voy a decirlo de una vez: pertenezco al bando de la crítica celebratoria. Sólo vale la pena hablar leer (sic) aquellos libros que nos han conmovido, que no han sido escritos para el olvido sino para perdurar. Los que, de alguna manera, son sobresalientes, los que nos hacen mejores, los que provocan el comentario: “Las grandes obras de arte nos atraviesan como grandes ráfagas que abren las puertas de la percepción y arremeten contra la arquitectura de nuestras creencias con sus poderes transformadores. Tratamos de registrar sus embates y de adaptar la casa sacudida al nuevo orden. Cierto primario instinto de comunión nos impele a transmitir a otros la calidad y la fuerza de nuestra experiencia y desearíamos convencerlos de que se abrieran a ella”. Por eso la crítica, según dice George Steiner a quien pertenece la cita anterior, debe surgir de una deuda de amor».&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:normal;background: white"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-PE"&gt;(…)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:normal;background: white"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-PE"&gt;«Segundo punto. ¿Cómo escribir una reseña? Como si fuera el mejor ensayo breve, con la contundencia de los cuentos memorables, con claridad y lucidez. Claro, es casi imposible, pero debemos intentarlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:normal;background: white"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-PE"&gt;»Para matizar la anterior respuesta es necesario entrar en el tercer punto, qué es un reseñador.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:normal;background: white"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-PE"&gt;»Creo que es un híbrido. Es una rara especie que es mitad crítico y mitad divulgador; es un lector bien informado: el espectro es amplio. Por eso pienso que cada reseñador finalmente, con su trabajo, define lo que quiere ser. Puede llegar a ser un crítico serio y riguroso pero también puede convertirse en un vulgar copiador de solapas: está en sus manos. No sobra decir que esto último es lo que algunas editoriales quieren que seamos: vulgares copistas de solapas que les exhibimos sus libros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:normal;background: white"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-PE"&gt;»Si el reseñador se define como crítico tendrá algunos problemas al escribir su reseña. Si sólo profundiza en el texto puede volverse demasiado abstracto: no puede olvidar que le está hablando a alguien que todavía no ha leído el libro y que muchas veces sólo quiere saber de qué se trata. Debe, entonces, dar esa información —sin exagerar, para no dañar la lectura— sin olvidar su juicio crítico. Y debe escribir con pasión porque la pasión contagia. Me refiero a esa pasión inteligente, ese tono personal que tienen los grandes ensayistas desde Montaigne hasta George Steiner. Hay que evitar a toda costa ese lenguaje neutral y eunuco, salpicado de neologismos, que se practica en las universidades con la falsa excusa de la objetividad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:normal;background: white"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-PE"&gt;»Alguna vez alguien me dijo que después de leer una reseña mía le dieron ganas de ir a comprar el libro, ahí mismo, aunque fuera domingo. Es lo mejor que me han dicho de mi trabajo, es lo máximo a que aspiro. Recomendar un buen libro, compartir esa alegría. Dar a conocer princesas encantadas y comerme en silencio unos cuantos sapos. Y sentir una culpa infinita por todos esos grandes libros, esos perfumes, esos bellos gestos, que pasaron por nuestro lado y no supimos ver».&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:1.0cm"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;___________________&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top:8.4pt;text-align:justify;line-height:19.2pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;Nota: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;La foto que encabeza el texto es de la Biblioteca del Monasterio de &lt;span class="apple-style-span"&gt;Strahov, en Praga, capital de la República Checa &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-PE"&gt;y &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;fue tomada de la siguiente dirección electrónica:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;&lt;a href="http://bcehricardogaribay.wordpress.com/2008/12/15/las-bibliotecas-mas-bonitas-del-mundo/"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;http://bcehricardogaribay.wordpress.com/2008/12/15/las-bibliotecas-mas-bonitas-del-mundo/&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language:ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:normal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:normal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;Bibliografía&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:normal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt; line-height:115%;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;FERNANDO AFANADOR, Luis. «Tribulaciones de un comentarista de libros». En: Escrituras Univalle. Laboratorio de escrituras de los estudiantes de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Valle (Cali, Colombia). Consulta: 26 de enero del 2011. &lt;&lt;a href="http://escriturasunivalle.blogspot.com/2009/03/tribulaciones-de-un-comentarista-de.html"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;http://escriturasunivalle.blogspot.com/2009/03/tribulaciones-de-un-comentarista-de.html&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-language: ES-PE;mso-bidi-font-weight:bold"&gt;LIBRERÍA NORMA. «Autor(es) / Luis Fernando Afanador». Consulta: 26 de enero del 2011. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt; line-height:115%;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;&lt;&lt;a href="http://www.librerianorma.com/autor/autor.aspx?p=UoXD7QqTyEsNdPAPkvCpKqnEuMeuaF03"&gt;&lt;span style="color:windowtext"&gt;http://www.librerianorma.com/autor/autor.aspx?p=UoXD7QqTyEsNdPAPkvCpKqnEuMeuaF03&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;line-height:115%"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-4381292395811932599?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/4381292395811932599/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=4381292395811932599&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/4381292395811932599'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/4381292395811932599'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2011/02/como-escribir-resenas-xvi.html' title='CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS XVI'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-5mSYmUftZ4g/TVh2XVktevI/AAAAAAAAAFw/FPuXUojAnnE/s72-c/Strahov%2BTheological%2BHall.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-1643887386443942373</id><published>2011-01-28T18:49:00.000-08:00</published><updated>2011-01-28T19:39:07.287-08:00</updated><title type='text'>CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS XV</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/TUOBkqswdJI/AAAAAAAAAFk/jbQ4TAW099s/s1600/22.jpg%2BBilbioteca%2Bde%2BPortugal.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5567436031297352850" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 214px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/TUOBkqswdJI/AAAAAAAAAFk/jbQ4TAW099s/s320/22.jpg%2BBilbioteca%2Bde%2BPortugal.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Para cerrar este ciclo de textos dedicados a explicar el proceso de construcción de una recensión, voy a presentar los testimonios de dos reseñadores que pertenecen a dos épocas y ámbitos de trabajo relativamente distintos. El primero de ellos escribía para un periódico español. Su nombre es Nicolás González Ruiz, de quien hablaré en este envío. El segundo trabaja para la revista colombiana &lt;em&gt;Semana&lt;/em&gt;. Su nombre es Luis Fernando Afanador, de quien hablaré en el siguiente envío. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;[En adelante, mis envíos alternarán reflexiones sobre la lectura, estrategias que emplean los lectores competentes y reseñas, aunque no necesariamente en el orden en que se mencionan].&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Nicolás González Ruiz (&lt;a title="1897" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1897"&gt;1897&lt;/a&gt;–&lt;a title="1967" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1967"&gt;1967&lt;/a&gt;) —según Wikipedia—: «fue un &lt;a title="Escritor" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Escritor"&gt;escritor&lt;/a&gt;, &lt;a title="Crítico literario" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cr%C3%ADtico_literario"&gt;crítico literario&lt;/a&gt;, editorialista y &lt;a title="Periodista" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Periodista"&gt;periodista&lt;/a&gt; &lt;a title="España" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Espa%C3%B1a"&gt;español&lt;/a&gt;, poseedor de una vasta cultura, un magistral dominio del &lt;a title="Idioma español" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Idioma_espa%C3%B1ol"&gt;castellano&lt;/a&gt; y un fino sentido del humor» (véase: &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Nicol%C3%A1s_Gonz%C3%A1lez_Ruiz"&gt;http://es.wikipedia.org/wiki/Nicol%C3%A1s_Gonz%C3%A1lez_Ruiz&lt;/a&gt;).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En la cuarta edición de la &lt;em&gt;Enciclopedia del periodismo&lt;/em&gt;, que dirigió González Ruiz, hay un texto suyo que lleva por título: «La crítica». En él, el autor menciona que la crítica de libros, en aquel tiempo, era uno de los sectores más descuidados en los diarios españoles. Ello se debió a que no era retribuible dedicar «esfuerzo económico» a su mejora, pues ello no tenía efecto ni «en el aumento de lectores ni en la publicidad que pudieran dar las casas editoriales» (1966: 428).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Para mejorar ese sector, el escritor español propuso contar no con un crítico, sino con un «cuerpo de redacción destinado a la crítica bibliográfica (…)». En los periódicos de aquel entonces, siempre había «un titular de la sección y un suplente o ayudante. Pero este montaje no basta para los libros.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;»Leer un libro… exige tiempo. Leer todos los libros de una categoría que nos ofrezcan la literatura, el arte, la historia, el ensayo, la biografía (…) exige un grupo de personas dedicados a eso» (1966: 429).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;También propone no limitar «la crítica a lo que envíen las editoriales o autores… La crítica de libros hay que hacerla de los libros interesantes que se publiquen, sean recibidos o no, que si la sección se lleva bien y gana confianza y prestigio, serán pocos los que no lleguen» (ibíd.).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Luego refiere algo que es importante resaltar porque da a conocer, al mismo tiempo, cuál es el ritmo de lectura de un reseñador: «El crítico de libros lee poco y de prisa. Si alguno hay entre nosotros que quiera defender su prestigio y su firma, se ocupa a lo sumo de cuatro o cinco libros cada mes, porque no puede hacer razonablemente más.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;»Lo que no lleva firma solvente apenas si se ha leído y se halla más cerca del suelto publicitario y amistoso que de la crítica verdadera. No vale la pena tener informado al lector del movimiento editorial, orientándole según sus gustos y aficiones» (ibíd.).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y lo que viene a continuación, y como punto final, también resulta digno de darse a conocer. El autor cuenta que conoció a alguien que poseía de sobra las cualidades del buen reseñador: «En la historia periodística de España no recuerdo más que un caso en el que esta misión se haya cumplido al máximo posible. Fue en la “Página bibliográfica” del suplemento dominical de &lt;em&gt;El Debate&lt;/em&gt;… [Allí trabajaba:] Un hombre de vastísima cultura y enorme capacidad de trabajo, don Hilario Yaben, se pasaba el día entero, más por vocación que por retribución, aunque ésta fuese lo más adecuada posible, leyendo libros y tomando notas. Era pavoroso verle hasta diez y doce horas diarias sumergido en su labor. Fruto de ella eran una serie de recensiones breves, concienzudas y metódicas, que ocupaban semanalmente una página entera del periódico. Pero aquello se pudo dar una vez y es posible que no se vuelva a dar. Don Hilario Yaben ni siquiera firmaba (…). Su esfuerzo enorme no era suficiente; pero no se ha logrado después nada parecido, y lo digo yo, que he ejercido la crítica de libros durante más de treinta años» (1966: 430).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;___________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; La foto de la Biblioteca de la Universidad Joanina, Coimbra, Portugal, que encabeza el texto, fue tomada de la siguiente dirección electrónica: &lt;a href="http://bcehricardogaribay.wordpress.com/2008/12/15/las-bibliotecas-mas-bonitas-del-mundo/"&gt;http://bcehricardogaribay.wordpress.com/2008/12/15/las-bibliotecas-mas-bonitas-del-mundo/&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GONZÁLEZ RUIZ, Nicolás. «La crítica». En: &lt;em&gt;Enciclopedia del periodismo&lt;/em&gt;. 4ta ed. Barcelona-Madrid: Editorial Noguer, 1966.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;WIKIPEDIA. «Nicolás González Ruiz». Consulta: 26 de enero del 2011. &lt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Nicol%C3%A1s_Gonz%C3%A1lez_Ruiz"&gt;http://es.wikipedia.org/wiki/Nicol%C3%A1s_Gonz%C3%A1lez_Ruiz&lt;/a&gt;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-1643887386443942373?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/1643887386443942373/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=1643887386443942373&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/1643887386443942373'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/1643887386443942373'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2011/01/como-escribir-resenas-xv.html' title='CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS XV'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/TUOBkqswdJI/AAAAAAAAAFk/jbQ4TAW099s/s72-c/22.jpg%2BBilbioteca%2Bde%2BPortugal.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-1525984944946444626</id><published>2010-12-31T20:46:00.000-08:00</published><updated>2010-12-31T22:38:28.506-08:00</updated><title type='text'>CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS XIV</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/TR66GvbOAuI/AAAAAAAAAFc/5i4oVJvVMuw/s1600/Libro%252C%2BDi%25C3%25A1logo%2Bsobre%2Bla%2Bnovela%2Blatinoamericana%2BMVLL%2By%2BGGM.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5557083615194383074" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/TR66GvbOAuI/AAAAAAAAAFc/5i4oVJvVMuw/s320/Libro%252C%2BDi%25C3%25A1logo%2Bsobre%2Bla%2Bnovela%2Blatinoamericana%2BMVLL%2By%2BGGM.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Otro ejemplo de cómo escribir reseñas es el que presento a continuación. Es sobre un libro poco difundido y que se publicó hace más de veinte años, y que ahora cobra notoriedad por implicar a dos de los más grandes escritores latinoamericanos distinguidos con el máximo galardón en el campo de las letras: el Premio Nobel de Literatura.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Diálogo sobre la novela latinoamericana&lt;/em&gt;. Lima: Editorial Perú Andino, 1988.&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La Editorial Perú Andino transcribió la versión magnetofónica del «diálogo» sostenido en septiembre de 1967 entre Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa en las instalaciones de la Universidad Nacional de Ingeniería.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El texto va precedido del discurso pronunciado el 8 de diciembre de 1982 por el novelista colombiano ante la Academia Sueca con motivo de recibir el Premio Nobel de Literatura.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Deslumbra el arsenal de cifras que emplea el narrador en su intento por racionalizar los problemas del continente. Ese recuento estadístico, sin embargo, solo sirve para evidenciar la exuberante realidad de América Latina. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La primera idea de esta disertación es la que sigue: «Me atrevo a pensar, que es esta realidad descomunal, y no solo su expresión literaria, la que este año ha merecido la atención de la Academia Sueca de las Letras. Una realidad que no es la del papel, sino que vive con nosotros» (p. 15).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La segunda idea de su reflexión es que los latinoamericanos que vivimos en esa «realidad desaforada» hemos «tenido que pedirle muy poco a la imaginación, porque el desafío mayor para nosotros ha sido la insuficiencia de los recursos convencionales para hacer creíble nuestra vida» (p. 15). Pero algo similar sucede con los «talentos racionales» de Europa, que se han «quedado sin un método válido para interpretarnos» (p. 16).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La tercera idea surge como consecuencia de la segunda: la insuficiencia de recursos de los latinoamericanos para hacer verosímil nuestra historia y la falta de un método válido de los europeos para interpretarnos son «el nudo de nuestra soledad» (p. 15) y «contribuye a hacernos… cada vez más solitarios» (p. 16).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Una cuarta idea es que la originalidad que se le reconoce a América Latina en su literatura se le niega en sus tentativas de «cambio social» (p. 16). El dolor y la violencia que vive nuestro continente no es el resultado de una confabulación, pero muchos dirigentes y pensadores europeos lo han creído así. Esa incomprensión muestra, otra vez, «el tamaño de nuestra soledad» (p. 17).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En resumidas cuentas, el discurso del literato aracateño no es muy ordenado en la exposición de las cuatro ideas, pero sí se deja entender, aunque obliga a recurrir obligatoriamente a una segunda lectura, debido a la abundancia de cifras que distraen y pueden incluso desorientar al lector, si no está lo suficientemente concentrado. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hemos puesto la palabra «diálogo» entre comillas porque no se trata propiamente de una ‘plática entre dos o más personas, que alternativamente manifiestan sus ideas o afectos’ (como define el término el &lt;em&gt;Diccionario de la lengua española&lt;/em&gt;) a lo largo del texto, pues este tiene más el formato de una entrevista que le hace nuestro compatriota al autor de &lt;em&gt;La hojarasca&lt;/em&gt; sobre diversos tópicos relacionados con la literatura, a un año de haberse publicado la edición original de &lt;em&gt;Cien años de soledad&lt;/em&gt;, que es de 1966.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La confusión en el empleo de ese término en el título del libro puede deberse a que las preguntas que le hace Vargas Llosa al creador de Macondo no son las de un periodista principiante, sino las de un lector culto, bien informado y perspicaz, que necesita, muchas veces, explayarse para dar sustento y consistencia a su alocución que remata, generalmente, en una pregunta. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La transcripción está dividida en dos partes. En la primera, se discurre sobre los siguientes temas: cuál es la función del escritor en la sociedad, qué elementos determinan la calidad literaria, la soledad como tema literario, experiencias personales (el abuelo de García Márquez, la tía Petra) y su relación con la literatura, experiencias culturales (el Amadís de Gaula) y su relación con la literatura, el realismo en la literatura, la realidad de tipo histórico y social, el problema del lenguaje y la técnica en la novela, actividad periodística y actividad literaria y los novelistas latinoamericanos contemporáneos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En la segunda, se tocan otros temas, aunque de manera más sucinta y algo menos concertada aún: lo que precipitó el boom de la literatura en América Latina (A.L.), sobre la validez del testimonio literario de los exiliados voluntarios de A.L., si García Márquez se considera un escritor latinoamericano, la diferenciación de la obra de Borges del resto de la literatura de A.L., los escritores como buitres que se alimentan de una sociedad en descomposición (idea aportada por Vargas Llosa), las diferencias entre los escritores de A.L. que terminan siendo sus afinidades (aquí se desliza el concepto de la «novela total latinoamericana» por parte de Gabo) y la relación entre la actividad literaria y la actividad política. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Solo en tres momentos, en esta segunda parte de la transcripción, y en dos de ellos acuciado por el autor de &lt;em&gt;La mala hora&lt;/em&gt;, el intelectual arequipeño emite su opinión y recién entonces el texto se convierte en un diálogo. El primer momento es este: «&lt;strong&gt;GARCÍA MÁRQUEZ:&lt;/strong&gt; (…) Pero esto me hace recordar algo que conversamos. Recuerdo que tú llegabas a la conclusión de que los novelistas somos los buitres que estamos alimentándonos de la carroña de una sociedad en descomposición, y me parece que sería interesante que recordaras esto que me decías…&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;»&lt;strong&gt;VARGAS LLOSA:&lt;/strong&gt; Bueno, pero como el interrogado eres tú…» (p. 41).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En este primer momento, Vargas Llosa pone en evidencia incluso su rol de entrevistador (del que no se quiere despegar, y busca defender no solo con lo ya citado, sino también con otra frase, aunque al final termina cediendo: «&lt;strong&gt;VARGAS LLOSA:&lt;/strong&gt; Es un golpe bajo, pero… sí, yo pienso que…» [p. 42]) y el de García Márquez como el «interrogado» o entrevistado. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El segundo momento es este: «&lt;strong&gt;GARCÍA MÁRQUEZ:&lt;/strong&gt; (…) Yo quedé tan preocupado que aquí vuelvo a darte un golpe bajo: ¿Tú crees que sea reaccionaria “Cien años de soledad”? &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;»&lt;strong&gt;VARGAS LLOSA:&lt;/strong&gt; No. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;»&lt;strong&gt;GARCÍA MÁRQUEZ:&lt;/strong&gt; Ahora, ¿por qué no lo es? A mí me creó ya ese problema… &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;»&lt;strong&gt;VARGAS LLOSA:&lt;/strong&gt; Yo creo que en “Cien años de soledad”…» (p. 44).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Como podemos observar, el prosista del país cafetalero también conoce su rol, pero él no busca defenderlo, sino, por el contrario, busca salirse de las convenciones propias de la entrevista para instaurar un diálogo y obligar así a su colega peruano a asumir un rol activo y de verdadero intercambio de ideas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El tercer momento es este: «&lt;strong&gt;GARCÍA MÁRQUEZ:&lt;/strong&gt; ¿Entonces tú crees que en este libro y todos los que estamos escribiendo en este momento, ayudan al lector a comprender la realidad política y social de América Latina? &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;»&lt;strong&gt;VARGAS LLOSA:&lt;/strong&gt; Yo lo que creo es que toda buena literatura es irremediablemente progresista…» (45).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En este último momento se invierten los roles: ya no es Vargas Llosa, sino García Márquez quien hace la pregunta, lo que termina por instaurar recién la mecánica del diálogo con todos sus elementos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;___________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; La foto digital que aparece en este envío fue tomada por Marco Antonio Román Encinas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-1525984944946444626?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/1525984944946444626/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=1525984944946444626&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/1525984944946444626'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/1525984944946444626'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2010/12/como-escribir-resenas-xiv.html' title='CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS XIV'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/TR66GvbOAuI/AAAAAAAAAFc/5i4oVJvVMuw/s72-c/Libro%252C%2BDi%25C3%25A1logo%2Bsobre%2Bla%2Bnovela%2Blatinoamericana%2BMVLL%2By%2BGGM.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-6587154846203297679</id><published>2010-09-29T10:42:00.000-07:00</published><updated>2010-09-29T11:14:21.580-07:00</updated><title type='text'>CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS XIII</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/TKN-RiyvFfI/AAAAAAAAAFQ/6yHMfFOS7aw/s1600/Imagen+009.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5522396407948842482" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/TKN-RiyvFfI/AAAAAAAAAFQ/6yHMfFOS7aw/s320/Imagen+009.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Chimoc, el perro calato&lt;/em&gt;, de Andrea y Claudia Paz. 2da ed. Lima: Grupo Editorial Norma, 2010.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Clavito y sus amigos (el Cuy, el Conejo, la Gallina, el Pollito y la Cabra) fueron un día a la playa a divertirse, pero olvidaron llevar su sombrilla.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En la orilla vieron a Chimoc con un traje de superperro. Le pidieron permiso para sentarse debajo de su quitasol, este aceptó y así se hicieron amigos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ese fue el inicio de una serie de experiencias juntos en el que todos se divierten menos Chimoc porque en todos los casos su traje de superperro, de una u otra manera, se lo impide.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Un día, un insecto se mete dentro de su traje y como no puede librarse de él, opta por quitárselo. Al verlo desnudo, los demás animales estallan en carcajadas, lo que hace huir a Chimoc que se siente avergonzado.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cuando sus amigos fueron a buscarlo, no lo encontraron. Chimoc se había refugiado en el malecón de la playa y se había acomodado a los pies de una tamalera. La señora lo dejó descansar allí porque sentía que le aliviaba sus dolores. Desde ese momento lo adoptó como mascota. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, Chimoc buscó a sus amigos para contarles lo sucedido y despedirse, pues acompañaría a su ama a recorrer otras playas. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Como podemos ver, la historia gira en torno al traje de Chimoc, que no le da fuerza como él dice y cree que ocurre, sino que, por el contrario, le estorba y le impide llevar una vida normal.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cuidar el traje lleva a Chimoc a forzar su naturaleza: no puede divertirse ni comer libremente como los demás animales. Solo después de dormir sobre los pies de la tamalera descubrirá que su piel sí es verdaderamente poderosa y que, por ejemplo, puede aliviar los dolores de su ama.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El mensaje que encierra esta historia reside en que en ocasiones damos más valor a las cosas superfluas (como un supertraje) que solo sirven (o creemos que sirven) para vernos bien o darnos más poder, y no valoramos lo que llevamos dentro, porque no le prestamos la debida atención o porque no dedicamos un minuto de nuestro tiempo a examinar nuestras fortalezas. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Que Chimoc aprendió la lección, se puede observar en la siguiente escena: «Clavito le quiso devolver su traje de superperro, pero Chimoc ya no lo necesitaba, había descubierto que su piel era más poderosa que el traje. Su ama con solo tocarla se había aliviado» (p.30). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por esa razón: «Todos festejaron al nuevo Chimoc, que desde ese día sería conocido como… el perro calato» (p. 31).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Lo que quiero resaltar de esta historia, lo que más me ha gustado, es que ha nacido en el Perú y está ambientada en el Perú con naturalidad. No se siente forzado que se hable de Chimoc, que es el perro peruano sin pelos que todos conocemos y hemos visto por nuestras calles alguna vez. Tampoco se siente forzada la aparición del Cuy como otro de los personajes de la historia. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La mención del «cebiche» como el plato elegido por la Cabra para almorzar y de la «tamalera», que descansaba en un banco cerca del malecón luego de una larga jornada, también nos ayudan a ubicarnos espacialmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;___________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; La foto digital que encabeza el texto fue tomada por Marco Antonio Román Encinas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-6587154846203297679?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/6587154846203297679/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=6587154846203297679&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/6587154846203297679'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/6587154846203297679'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2010/09/como-escribir-resenas-xiii.html' title='CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS XIII'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/TKN-RiyvFfI/AAAAAAAAAFQ/6yHMfFOS7aw/s72-c/Imagen+009.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-1105659045696392521</id><published>2010-08-07T18:11:00.000-07:00</published><updated>2010-08-07T18:29:19.137-07:00</updated><title type='text'>CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS XII</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/TF4GqU7X7kI/AAAAAAAAAFA/TZvqAjM9jFs/s1600/Mis+libros+11.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5502843118935338562" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/TF4GqU7X7kI/AAAAAAAAAFA/TZvqAjM9jFs/s320/Mis+libros+11.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Si vamos a escribir una reseña por primera vez, lo más recomendable es seguir el camino pedagógico que va de lo simple a lo complejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pretendamos de buenas a primeras redactar una recensión sobre &lt;em&gt;Buscando un inca&lt;/em&gt;, de Alberto Flores Galindo, o &lt;em&gt;La voz y su huella&lt;/em&gt;, de Martín Lienhard. Y si vamos a inclinarnos por una obra literaria, tampoco elijamos &lt;em&gt;La fiesta del Chivo&lt;/em&gt;, de Mario Vargas Llosa, o &lt;em&gt;Cien años de soledad&lt;/em&gt;, de Gabriel García Márquez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escojamos los libros más breves, y, de entre estos, los más sencillos. Precisamente, la literatura cuenta con obras que reúnen estas características y pueden ayudar a dar los primeros «pasitos de bebé» (esta frase la tomé prestada del curso Inglés sin barreras).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me estoy refiriendo a la literatura infantil, que es, en ocasiones, más sencilla que la ‘literatura’ que pertenece a la tradición oral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengamos la expectativa vana, insisto en esto otra vez, de querer publicar lo primero que escribamos. Es necesario tener paciencia y trabajar con ahínco hasta desarrollar nuestras habilidades y destrezas en esta área.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco limitemos nuestra selección de libros, en esta etapa inicial, a los recientemente publicados (pero si mañana más tarde llegaran a trabajar en un diario o revista como reseñadores, la situación cambiaría, porque entonces sí tendrían que ser necesariamente de reciente edición los libros elegidos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La literatura infantil emplea un vocabulario deliberadamente reducido, limita el despliegue del espacio, el tiempo y los personajes a uno solo o unos pocos, y prefiere el desarrollo cronológico de la historia antes que los saltos temporales, flashbacks, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Olga Drennen, por ejemplo, en su libro &lt;em&gt;Cómo escribir para chicos&lt;/em&gt;, recomienda «el uso de palabras, frases y párrafos cortos» para las obras que se circunscriben a este campo. Incluso ofrece este otro consejo a los escritores que se dirigen a los niños: «Evitar largas descripciones y exceso de diálogos indirectos» (2008: 49).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todas estas razones, hemos elegido una obra literaria infantil peruana como ejemplo de cómo elaborar una reseña de un libro. En el siguiente envío se lo ofreceremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;___________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; La foto digital que encabeza el texto fue tomada por Marco Antonio Román Encinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DRENNEN, Olga. &lt;em&gt;Cómo escribir para chicos&lt;/em&gt;. Buenos Aires: Longseller, 2008.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-1105659045696392521?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/1105659045696392521/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=1105659045696392521&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/1105659045696392521'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/1105659045696392521'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2010/08/como-escribir-resenas-xii.html' title='CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS XII'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/TF4GqU7X7kI/AAAAAAAAAFA/TZvqAjM9jFs/s72-c/Mis+libros+11.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-1584868681300501527</id><published>2010-06-30T15:17:00.000-07:00</published><updated>2010-06-30T15:26:24.521-07:00</updated><title type='text'>CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS XI</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/TCvDbZcDEcI/AAAAAAAAAE4/nErac5-UzUw/s1600/Mis+libros+10.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5488695446333493698" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/TCvDbZcDEcI/AAAAAAAAAE4/nErac5-UzUw/s320/Mis+libros+10.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;5. «Redactar el cierre»&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;«Ofrecer un balance, una sugerencia o una invitación a la lectura del libro reseñado son algunas de las maneras habituales de terminar el texto» (2007: 116), refiere Álvaro Ezcurra.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Más adelante, el autor adapta de Phylis y Lea una enumeración de lo que suele aparecer en el cierre de una reseña (2007: 136):&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;1.      «Un resumen de las ideas trabajadas (y anunciadas previamente en la introducción)».&lt;br /&gt;2.      «Una especificación que aclare qué se logró responder y qué no».&lt;br /&gt;3.      «La aclaración de que se logró demostrar lo propuesto en la introducción».&lt;br /&gt;4.      «La exposición del punto de vista propio a la luz de las explicaciones y pruebas ya dadas».&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Veamos un ejemplo del cuarto punto. En los números 84-85 de la revista &lt;em&gt;Letras&lt;/em&gt; del segundo semestre de 1976, Óscar Marañón Ventura escribe una recensión de &lt;em&gt;La educación del hombre nuevo&lt;/em&gt;, de Augusto Salazar Bondy, en la que sintetiza su apreciación del texto en el siguiente párrafo: «Sin ánimo de excederme, puedo sostener que el planteamiento de la Reforma Educativa, expuesto en la obra de Salazar Bondy, es un trabajo realizado casi exclusivamente en el interior del sistema, tarea inevitable, pero carece de la exposición del marco general donde también hay factores determinantes que afectan y agudizan los problemas de la educación» (1976: 230).&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;___________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; La foto digital que encabeza el texto fue tomada por Marco Antonio Román Encinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EZCURRA, Álvaro (coord.). &lt;em&gt;Iniciarse en la redacción universitaria. Exámenes, trabajos y reseñas&lt;/em&gt;. Lima: Estudios Generales Letras - Pontificia Universidad Católica del Perú, 2007.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARAÑÓN VENTURA, Óscar. «Augusto Salazar Bondy: &lt;em&gt;La educación del hombre nuevo&lt;/em&gt;. Buenos Aires, Editorial Paidós, 1975. 189 p.». En: Letras, N° 84-85, Lima, segundo semestre de 1976, p. 230. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-1584868681300501527?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/1584868681300501527/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=1584868681300501527&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/1584868681300501527'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/1584868681300501527'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2010/06/como-escribir-resenas-xi.html' title='CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS XI'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/TCvDbZcDEcI/AAAAAAAAAE4/nErac5-UzUw/s72-c/Mis+libros+10.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-2377526423933238184</id><published>2010-06-02T10:01:00.000-07:00</published><updated>2010-06-02T10:16:23.202-07:00</updated><title type='text'>CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS X</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/TAaQuG5F6xI/AAAAAAAAAEw/xlDoqJlG3gY/s1600/Mis+libros+9.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5478225118541245202" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/TAaQuG5F6xI/AAAAAAAAAEw/xlDoqJlG3gY/s320/Mis+libros+9.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;4. «Redactar el inicio»&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La introducción de una reseña —de acuerdo con lo señalado por Álvaro Ezcurra— «es lo último que se escribe», aun cuando, por «lo general,… esta no sea una regla absoluta» (2007: 113).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Vamos a transcribir el inicio de una recensión para explicar su funcionamiento. En el primer número de la revista &lt;em&gt;Lexis&lt;/em&gt;, aparece una reseña de Marcela Castro sobre el libro de V. Cabrera, titulado &lt;em&gt;Tres poetas a la luz de la metáfora: Salinas, Aleixandre y Guillén&lt;/em&gt;, que empieza de este modo: «La metáfora puede ser definida como recurso formal de (sic) lenguaje poético (traslación de nombre y sentido entre dos términos) que pone de manifiesto una voluntad de expresarse creativamente. Su esencia no radica simplemente en el deseo de describir un objeto o una situación de manera distinta a la usual; con la metáfora se ofrece una visión inédita del mundo y de las cosas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;»V. Cabrera parte de estos postulados para presentar a través del estudio acucioso de la técnica metafórica empleada por tres poetas consagrados: Salinas, Aleixandre y Guillén, la “visión del mundo” peculiar que presta coherencia a sus obras. Este acercamiento indirecto a sus poéticas es complementado con una exposición de las opiniones e ideas que sobre la función y alcance de su poesía han vertido los propios autores» (1977: 116).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Marcela Castro explica en el primer párrafo la definición de metáfora que va a emplear  Cabrera para emprender el estudio de la «visión del mundo» de tres poetas españoles en sus obras que se refleja en el uso de este recurso retórico.  Es decir, «la descripción formal y la presentación de las ideas centrales» del libro «introducen, de manera directa, el libro por comentar. Así, el lector se podrá apoyar en lo primeramente dicho para comprender las posteriores afirmaciones que se hagan en la reseña» (2007: 14).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;___________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; La foto digital que encabeza el texto fue tomada por Marco Antonio Román Encinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EZCURRA, Álvaro (coord.). &lt;em&gt;Iniciarse en la redacción universitaria. Exámenes, trabajos y reseñas.&lt;/em&gt; Lima: Estudios Generales Letras - Pontificia Universidad Católica del Perú, 2007.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARCELA, Castro. «V. Cabrera. &lt;em&gt;Tres poetas a la luz de la metáfora: Salinas, Aleixandre y Guillén&lt;/em&gt;». En: &lt;em&gt;Lexis&lt;/em&gt;, Vol. I, N° 1, Lima, julio de 1977, pp. 116-117.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-2377526423933238184?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/2377526423933238184/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=2377526423933238184&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/2377526423933238184'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/2377526423933238184'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2010/06/como-escribir-resenas-x.html' title='CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS X'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/TAaQuG5F6xI/AAAAAAAAAEw/xlDoqJlG3gY/s72-c/Mis+libros+9.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-6033468582761948977</id><published>2010-04-24T15:26:00.000-07:00</published><updated>2010-04-24T17:40:58.888-07:00</updated><title type='text'>CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS IX</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/S9N3ODPdKaI/AAAAAAAAAEo/4xhuY_Kv-9M/s1600/Mis+libros+8.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5463841856202549666" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/S9N3ODPdKaI/AAAAAAAAAEo/4xhuY_Kv-9M/s320/Mis+libros+8.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;3. «Regular el lenguaje»&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El lenguaje de una recensión, según Álvaro Ezcurra, debe «evitar tanto la exageración de virtudes como la crítica desmedida. El uso de un lenguaje mesurado es una muestra de la madurez intelectual con la que se juzga objetiva y respetuosamente el trabajo de los demás.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;»(…) Una reseña desmedidamente negativa podría hacer pensar al lector que está perdiendo su tiempo mientras la lee. ¿Para qué leerla si el material reseñado no tiene utilidad alguna? O, inclusive, ¿para qué reseñó el libro si no valía la pena? Del mismo modo, aunque estemos de acuerdo con determinadas ideas, hay que evitar el elogio exagerado del libro» (2007: 110).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El autor se concentra luego en cuatro «usos lingüísticos evaluativos de tipo léxico y sintáctico»:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt 36pt; TEXT-INDENT: -36pt; TEXT-ALIGN: justify; mso-text-indent-alt: -18.0pt; mso-list: l0 level1 lfo1"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore"&gt;&lt;span style="FONT: 7pt 'Times New Roman'"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;i.&lt;span style="FONT: 100% 'Times New Roman'"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;«Los adjetivos» (uso lingüístico evaluativo de tipo léxico)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El empleo de adjetivos no debe ser arbitrario. Para Álvaro Ezcurra: «Decir que una idea es &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;discutible, injustificada, valiosa&lt;/i&gt; u &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;original&lt;/i&gt; es tomar posición. No cabe duda de que haya que tomar posición. Pero eso no significa olvidar que cada adjetivo elegido expresa un juicio de valor de cuya justificación y precisión se hará responsable el autor de la reseña. La posición debe ser razonable y justificada» (ibíd.).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;«Adjetivos de uso frecuente en las reseñas suelen ser los siguientes: &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;importante, interesante, útil, bueno&lt;/i&gt;. En algunos casos, podemos encontrar el poco sutil &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;malo&lt;/i&gt;, que demuestra falta de tacto en el análisis crítico de un material. Es necesario evitar el abuso de los términos anteriores. Ello le imprime a la reseña un aspecto superficial, repetitivo y desprovisto de matices» (2007: 111). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El cuadro que presentamos a continuación ofrece «una lista de otras posibilidades. El adjetivo que encabeza cada columna es el más usual; los que están debajo expresan significados… más o menos cercanos al primero, que comunican matices específicos (…)» (ibíd.):&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;table class="MsoNormalTable" style="BORDER-RIGHT: medium none; BORDER-TOP: medium none; BORDER-LEFT: medium none; BORDER-BOTTOM: medium none; BORDER-COLLAPSE: collapse; mso-border-alt: solid black .5pt; mso-yfti-tbllook: 1184; mso-padding-alt: 0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-border-insideh: .5pt solid black; mso-border-insidev: .5pt solid black" cellspacing="0" cellpadding="0" border="1"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;tbody&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;tr style="mso-yfti-irow: 0; mso-yfti-firstrow: yes"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: black 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: black 1pt solid; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: black 1pt solid; WIDTH: 89.75pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: black 1pt solid; mso-border-alt: solid black .5pt; BACKGROUND-: 5.4ptcolor:transparent;" valign="top" width="120" &gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;bueno&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: black 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: black 1pt solid; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: #d4d0c8; WIDTH: 89.75pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: black 1pt solid; mso-border-alt: solid black .5pt; BACKGROUND-: 5.4pt mso-border-left-alt: solid black .5ptcolor:transparent;" valign="top" width="120" &gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;malo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: black 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: black 1pt solid; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: #d4d0c8; WIDTH: 89.8pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: black 1pt solid; mso-border-alt: solid black .5pt; BACKGROUND-: 5.4pt mso-border-left-alt: solid black .5ptcolor:transparent;" valign="top" width="120" &gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;útil&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: black 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: black 1pt solid; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: #d4d0c8; WIDTH: 89.8pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: black 1pt solid; mso-border-alt: solid black .5pt; BACKGROUND-: 5.4pt mso-border-left-alt: solid black .5ptcolor:transparent;" valign="top" width="120" &gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;importante&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: black 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: black 1pt solid; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: #d4d0c8; WIDTH: 89.8pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: black 1pt solid; mso-border-alt: solid black .5pt; BACKGROUND-: 5.4pt mso-border-left-alt: solid black .5ptcolor:transparent;" valign="top" width="120" &gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;interesante&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;tr style="mso-yfti-irow: 1; mso-yfti-lastrow: yes"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: black 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: #d4d0c8; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: black 1pt solid; WIDTH: 89.75pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: black 1pt solid; mso-border-alt: solid black .5pt; BACKGROUND-: 5.4pt mso-border-top-alt: solid black .5ptcolor:transparent;" valign="top" width="120" &gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;equilibrado&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;preciso&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;exhaustivo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;riguroso&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;analítico&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;ordenado&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;sólido&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;exacto&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: black 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: #d4d0c8; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: #d4d0c8; WIDTH: 89.75pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: black 1pt solid; mso-border-alt: solid black .5pt; BACKGROUND-: 5.4pt mso-border-left-alt: solid black .5pt; mso-border-top-alt: solid black .5ptcolor:transparent;" valign="top" width="120" &gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;preliminar&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;oscuro&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;recurrente&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;errático&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;superficial&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;incompleto&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;insatisfactorio&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;inconsistente&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: black 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: #d4d0c8; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: #d4d0c8; WIDTH: 89.8pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: black 1pt solid; mso-border-alt: solid black .5pt; BACKGROUND-: 5.4pt mso-border-left-alt: solid black .5pt; mso-border-top-alt: solid black .5ptcolor:transparent;" valign="top" width="120" &gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;eficaz&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;provechoso&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;enriquecedor&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;rico&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;reflexivo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;esclarecedor&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;accesible&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;productivo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: black 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: #d4d0c8; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: #d4d0c8; WIDTH: 89.8pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: black 1pt solid; mso-border-alt: solid black .5pt; BACKGROUND-: 5.4pt mso-border-left-alt: solid black .5pt; mso-border-top-alt: solid black .5ptcolor:transparent;" valign="top" width="120" &gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;significativo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;representativo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;resaltante&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;relevante&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;profundo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;notable&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;ilustrativo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;necesario&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;td style="BORDER-RIGHT: black 1pt solid; PADDING-RIGHT: 5.4pt; BORDER-TOP: #d4d0c8; PADDING-BOTTOM: 0cm; BORDER-LEFT: #d4d0c8; WIDTH: 89.8pt; PADDING-TOP: 0cm; BORDER-BOTTOM: black 1pt solid; mso-border-alt: solid black .5pt; BACKGROUND-: 5.4pt mso-border-left-alt: solid black .5pt; mso-border-top-alt: solid black .5ptcolor:transparent;" valign="top" width="120" &gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;original&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;innovador&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;creativo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;singular&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;diferente&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;sugerente&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;fascinante&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center" align="center"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;ingenioso&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%;font-family:times new roman;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Con un diccionario se podrían agregar nuevos términos a esta lista, como bien lo señala el autor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt 36pt; TEXT-INDENT: -36pt; TEXT-ALIGN: justify; mso-text-indent-alt: -18.0pt; mso-list: l0 level1 lfo1"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore"&gt;&lt;span style="FONT: 7pt 'Times New Roman'"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;ii.&lt;span style="FONT: 100% 'Times New Roman'"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;«El uso de la voz pasiva» (uso lingüístico evaluativo de tipo sintáctico)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Cuando el sujeto de una oración pasa de una posición a otra, ello acarrea consecuencias de orden sintáctico y semántico. «En la voz activa, el sujeto de la oración tiene asignado el rol de agente. Por ejemplo, si decimos que (1) &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Juan engañó a José&lt;/i&gt;, está claro que Juan es quien realiza la acción que el verbo &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;engañó&lt;/i&gt; describe. Es por ello el agente. En la voz pasiva, en cambio, el sujeto tendrá asignado el rol de paciente. Partiendo del ejemplo anterior, digamos ahora que (2) &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;José fue engañado por Juan&lt;/i&gt;, donde el sujeto &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;José&lt;/i&gt; es quien padece el engaño.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;»Aunque en los ejemplos anteriores los participantes y la acción sean los mismos, el cambio de voz origina que el sentido de lo que se dice no sea el mismo. En (1), la atención del enunciado se centra en destacar que Juan es un engañador; en (2), se pone de relieve que José es víctima de un engaño. El cambio de voz, por lo tanto, puede ser una herramienta expresiva que nos permita concentrar el énfasis de lo comunicado en un participante o en otro. Veamos, por ejemplo, la diferencia entre las dos oraciones siguientes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;»&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;El investigador, lamentablemente, utilizó fuentes inadecuadas&lt;/i&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;»&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Fuentes inadecuadas, lamentablemente, fueron utilizadas por el investigador.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;»La primera afirmación se enfoca en la responsabilidad que el investigador tuvo en el recojo de la información. Es por eso una crítica más directa y menos cortés. En la segunda, el foco de atención se centra en la calidad del material consultado, con lo que la culpa del investigador resulta atenuada» (2007: 111 y 112).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt 36pt; TEXT-INDENT: -36pt; TEXT-ALIGN: justify; mso-text-indent-alt: -18.0pt; mso-list: l0 level1 lfo1"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore"&gt;&lt;span style="FONT: 7pt 'Times New Roman'"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;iii.&lt;span style="FONT: 100% 'Times New Roman'"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;«El uso estratégico de marcadores textuales» (uso lingüístico evaluativo de tipo sintáctico)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Los marcadores textuales ayudan a «expresar matices semánticos específicos. Veamos algunos ejemplos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;»&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;El planteamiento del problema se determina con precisión. El estudio se apoya en varias fuentes inadecuadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;»&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Aunque el estudio se apoye en varias fuentes inadecuadas, el planteamiento del problema se determina con precisión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;»El primer caso evalúa dos aspectos de manera separada: una virtud y un problema. En el segundo, el marcador textual &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;aunque &lt;/i&gt;busca atenuar la mención de una falla destacando una virtud. También es posible variar el sentido si cambiamos el orden de los enunciados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;»&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;El planteamiento del problema se determina con precisión; sin embargo, el estudio se apoya en varias fuentes inadecuadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;»&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;El estudio se apoya en varias fuentes inadecuadas; sin embargo, el problema se determina con precisión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;»La primera oración expresa más gravemente la crítica, puesto que esta se presenta en la segunda proposición a manera de acotación de la primera. En la segunda oración, en cambio, se mitiga la gravedad de la falla señalando una virtud como idea que se le opone» (2007: 112).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt 36pt; TEXT-INDENT: -36pt; TEXT-ALIGN: justify; mso-text-indent-alt: -18.0pt; mso-list: l0 level1 lfo1"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore"&gt;&lt;span style="FONT: 7pt 'Times New Roman'"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;iv.&lt;span style="FONT: 100% 'Times New Roman'"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;«El uso del condicional hipotético» (uso lingüístico evaluativo de tipo sintáctico)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;«El condicional hipotético es una construcción sintáctica que puede usarse para presentar, planteada como una situación irreal y con valor de sugerencia, una falencia que hay que señalar. Ofrecer sugerencias es una forma educada de señalar los problemas. De este modo, la mención de los puntos desfavorables se interpretará como una observación bien intencionada. Veamos algunos ejemplos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;»&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;El estudio se apoya en fuentes inadecuadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;»&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;La selección de fuentes adecuadas &lt;u&gt;hubiera permitido&lt;/u&gt;&lt;/i&gt; &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;constituir&lt;/i&gt; &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;bases sólidas para el análisis.&lt;/i&gt; (condicional-hipotético)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;»&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;El empleo de fuentes adecuadas &lt;u&gt;hubiera provisto&lt;/u&gt;&lt;/i&gt; &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;a la investigación de una&lt;/i&gt; &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;base teórica sólida.&lt;/i&gt; (condicional-hipotético)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;»De este modo, es posible matizar la expresión de la opinión. El condicional hipotético señala, como una recomendación, lo que hubiese podido ocurrir de haberse considerado el punto criticado. Es una manera positiva de expresar un problema: decir la verdad no excluye muestras de cortesía» (2007: 113).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE" style="LINE-HEIGHT: 115%;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;___________________&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;Nota: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;La &lt;strong&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: normal; mso-bidi-font-weight: boldcolor:#333333;" &gt;foto digital &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;que encabeza el texto fue tomada por Marco Antonio Román Encinas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Bibliografía&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span lang="ES-PE"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;EZCURRA, Álvaro (coord.). &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Iniciarse en la redacción universitaria. Exámenes, trabajos y reseñas.&lt;/i&gt; Lima: Estudios Generales Letras - Pontificia Universidad Católica del Perú, 2007.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-6033468582761948977?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/6033468582761948977/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=6033468582761948977&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/6033468582761948977'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/6033468582761948977'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2010/04/como-escribir-resenas-ix.html' title='CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS IX'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/S9N3ODPdKaI/AAAAAAAAAEo/4xhuY_Kv-9M/s72-c/Mis+libros+8.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-1965018586134522678</id><published>2010-03-31T20:34:00.001-07:00</published><updated>2010-04-16T08:06:34.244-07:00</updated><title type='text'>CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS VIII</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/S7QVIG6_l7I/AAAAAAAAAEI/NdeyIiMWju4/s1600/Mis+libros+7.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5455008277693700018" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/S7QVIG6_l7I/AAAAAAAAAEI/NdeyIiMWju4/s320/Mis+libros+7.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;2. «Citar el libro reseñado»&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En este punto, se precisa transcribir los pasajes del libro reseñado que resulten convenientes. No es recomendable emplear el parafraseo, sino la cita textual y entrecomillada; su aparición en un texto determinado, sin embargo, no es ni debe ser gratuita, pues tiene su razón de ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que aclarar que no se emplea el «sistema cita-nota» ni el «sistema autor-fecha» (para una explicación de esos puntos, véase Eco 2004: 178-188), a menos que se requiera mencionar un libro distinto al reseñado, algo que sucede cuando quien redacta es un especialista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como una recensión siempre va encabezada por los datos bibliográficos del libro que se comenta, no es necesario mencionar otra vez el apellido y nombre del autor ni el año de publicación en la referencia, basta con escribir el número de la página.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se suele emplear tres formas para ese propósito:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. «“Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo…” (pág. 7)».&lt;br /&gt;2. «“Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo…” (p. 7)».&lt;br /&gt;3. «“Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo…” (7)».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según Álvaro Ezcurra: «Las citas deberán, necesariamente, tener una función en el texto: apoyar una idea, extenderla, ejemplificarla, etc.» (2007: 108).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veamos un ejemplo. En la &lt;em&gt;Revista de Crítica Literaria Latinoamericana&lt;/em&gt; N° 1, aparece una reseña de Alejandro Losada sobre el libro &lt;em&gt;Historia de la novela hispanoamericana&lt;/em&gt; (1972), de Cedomil Goic, en la que se refiere lo siguiente (1975: 200): «Goic distingue dos épocas literarias: moderna y contemporánea (…). Para diferenciar una de otra utiliza varios criterios (…). Por ello, a efecto (sic) de una clasificación, opondrá ambas épocas en términos de “realista/antirrealista” (pp. 13, 178)».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;___________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; La foto digital que encabeza el texto fue tomada por Marco Antonio Román Encinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ECO, Umberto. &lt;em&gt;Cómo se hace una tesis&lt;/em&gt;. México: Editorial Gedisa, 2004.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EZCURRA, Álvaro (coord.). &lt;em&gt;Iniciarse en la redacción universitaria. Exámenes, trabajos y reseñas&lt;/em&gt;. Lima: Estudios Generales Letras - Pontificia Universidad Católica del Perú, 2007.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LOSADA, Alejandro. «Goic, Cedomil: &lt;em&gt;Historia de la novela hispanoamericana&lt;/em&gt;». En: &lt;em&gt;Revista de Crítica Literaria Latinoamericana&lt;/em&gt;, Año I, N° 1, Lima, 1er semestre de 1975, pp. 199-204.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-1965018586134522678?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/1965018586134522678/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=1965018586134522678&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/1965018586134522678'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/1965018586134522678'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2010/03/como-escribir-resenas-viii.html' title='CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS VIII'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/S7QVIG6_l7I/AAAAAAAAAEI/NdeyIiMWju4/s72-c/Mis+libros+7.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-3684345702846029848</id><published>2010-02-28T18:18:00.000-08:00</published><updated>2010-03-31T22:51:02.108-07:00</updated><title type='text'>CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS VII</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/S4slpFFEFKI/AAAAAAAAAEA/ZoIEWA3wFo0/s1600-h/Mis+libros+6.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5443485962275656866" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/S4slpFFEFKI/AAAAAAAAAEA/ZoIEWA3wFo0/s320/Mis+libros+6.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En su libro &lt;em&gt;Iniciarse en la redacción universitaria. Exámenes, trabajos y reseñas&lt;/em&gt;, Álvaro Ezcurra enumera cinco estrategias específicas para la redacción de una reseña (2007: 103-117), que son:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;1.      «Analizar el material»&lt;br /&gt;2.      «Citar el libro reseñado»&lt;br /&gt;3.      «Regular el lenguaje»&lt;br /&gt;4.      «Redactar el inicio»&lt;br /&gt;5.      «Redactar el cierre»&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El autor advierte que no se trata de una «secuencia fija de pasos», sino de un «conjunto de puntos» que hay que considerar «durante el proceso de escritura» (2007: 103).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En este envío sólo desarrollaré la primera estrategia y en los otros, las que quedan.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1. «Analizar el material»&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Álvaro Ezcurra, analizar un texto es identificar los tres puntos que mencioné en el post anterior, éstos son: «las ideas centrales del libro, cuáles son sus propósitos, cuáles son los argumentos con que se apoyan los propósitos (…). Hay que detenerse en ellos para exponerlos y, de ser necesario, para valorarlos» (ibíd.).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Es importante recordar lo siguiente: «Analizar no equivale a resumir. Mientras que en un resumen se presentan cabalmente los contenidos de un texto, en un análisis les imprimimos nuestras propias consideraciones a las afirmaciones que hacemos» (2007: 104).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Voy a transcribir fragmentos de una recensión escrita por Abelardo Oquendo, tomada de la &lt;em&gt;Revista Peruana de Cultura&lt;/em&gt; N° 4, de 1965, en donde se muestra el análisis que hace de una biografía.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;«JURADO, Alicia. &lt;em&gt;Genio y figura de Jorge Luis Borges&lt;/em&gt;. Editorial Universitaria de Buenos Aires, Bs. Aires, 1964, 190 págs. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;»Sobre el modelo de la serie francesa “Par lui même”, Eudeba ha iniciado una colección que se propone informar sobre la vida y la obra de los más notables escritores de América Latina. La estructura general de estos libros es la siguiente: una biografía del autor o, más bien, un retrato de su personalidad; una aproximación a sus libros, una breve antología, un repaso de las más importantes opiniones escritas sobre el autor tratado y un recuento bibliográfico de sus obras y los estudios publicados en torno a ella. Constituye un especial atractivo en estos libritos la profusa iconografía con que se ilustra su texto (…).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;»(…) Sobre la base de su personal conocimiento, la autora va dibujando la figura de Borges, nos va contando los escasos hechos de una vida más dedicada a leer que a vivir, como él mismo lo dijo más de una vez. Una profunda admiración tiñe estas páginas que dejan mucho en la penumbra pero que iluminan desde atrás un perfil que se recorta lo suficientemente nítido como para comprender que la de Borges es exactamente esa extraordinaria personalidad que se refleja en sus libros. Sin embargo, no será sin emoción que los amantes de Borges confirmen esta identidad, la existencia de una vida que se contrae a casi nada más que al mundo de las ideas y sus símbolos, porque ese mundo está animado, en Borges, por una intensidad que es vibrante, gozosa, atroz y cálida como la vida. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;»Alicia Jurado logra precisar esta condición borgeana a lo largo de su trabajo, del mismo modo como refuta muchas otras erradas apreciaciones de la obra de Borges. Pero lo hace en un tono apasionado y en exceso mordaz para un tipo de libros que pretenden la difusión y no la polémica. Sin duda la autora es una discípula aprovechada de ese “arte de injuriar” que Borges enseñó en uno de sus ensayos, pero hubiera sido preferible a la amena demostración de sus habilidades en este terreno con que nos obsequia, una más serena exposición de sus puntos de vista, suficientemente válidos, como para prescindir de la ironía. La fervorosa amistad que Alicia Jurado le profesa a Borges —amistad que le permite avalar con la confirmación verbal del propio autor tratado varias de sus interpretaciones— se desborda no sólo aquí sino también en casos en los que hace salvedades superfluas con ánimo de protectora oficiosa de la reputación de Borges en medios convencionales, como cuando se refiere al pensamiento de este último sobre la divinidad o la religión. Con todo, estas objeciones parciales no perjudican el conjunto de la visión clara e inteligente que hace valioso su estudio».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;___________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; La foto digital que encabeza el texto fue tomada por Marco Antonio Román Encinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EZCURRA, Álvaro (coord.). &lt;em&gt;Iniciarse en la redacción universitaria. Exámenes, trabajos y reseñas&lt;/em&gt;. Lima: Estudios Generales Letras - Pontificia Universidad Católica del Perú, 2007.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;OQUENDO, Abelardo. «Jurado, Alicia. &lt;em&gt;Genio y Figura de Jorge Luis Borges&lt;/em&gt;». En: &lt;em&gt;Revista Peruana de Cultura&lt;/em&gt;, Año I, N° 4, Lima, enero de 1965, pp. 135 y 136.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-3684345702846029848?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/3684345702846029848/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=3684345702846029848&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/3684345702846029848'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/3684345702846029848'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2010/02/como-escribir-resenas-vii.html' title='CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS VII'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/S4slpFFEFKI/AAAAAAAAAEA/ZoIEWA3wFo0/s72-c/Mis+libros+6.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-134057477181630655</id><published>2010-02-01T19:09:00.001-08:00</published><updated>2010-02-01T19:17:41.555-08:00</updated><title type='text'>CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS VI</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/S2eYSvqTACI/AAAAAAAAAD4/Lavo_JYHJTs/s1600-h/Mis+libros+5.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5433478923244732450" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/S2eYSvqTACI/AAAAAAAAAD4/Lavo_JYHJTs/s320/Mis+libros+5.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En el libro &lt;em&gt;Saber escribir&lt;/em&gt;, de Jesús Sánchez Lobato, se recomienda no olvidar al público al momento de redactar la reseña, pues se debe «pensar que pueden leerla:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—    Personas que leen por placer las críticas.&lt;br /&gt;—    Personas que solo quieren recibir una información sobre lo que existe en el mercado cultural.&lt;br /&gt;—    Personas que no han leído el libro…, pero pueden llegar a verlo.&lt;br /&gt;—    Personas que sí lo han leído… y buscan una comparación» (2007: 476).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, Álvaro Ezcurra, con miras a desarrollar la recensión, señala: «Después de haberlo subrayado, anotado y fichado [el libro que se va a reseñar]…, tendrás que tener claras algunas cuestiones. Las siguientes preguntas están pensadas en función de textos académicos, no de textos literarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuál es la estructura del libro y cómo se disponen en ella las ideas centrales?&lt;br /&gt;¿Cuáles son los propósitos centrales del libro?&lt;br /&gt;¿Cuáles son los argumentos principales con los que el autor busca arribar a su propósito?» (2007: 102 y 103).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;___________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; La foto digital que encabeza el texto fue tomada por Marco Antonio Román Encinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EZCURRA, Álvaro (coord.). &lt;em&gt;Iniciarse en la redacción universitaria. Exámenes, trabajos y reseñas&lt;/em&gt;. Lima: Estudios Generales Letras - Pontificia Universidad Católica del Perú, 2007.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SÁNCHEZ LOBATO, Jesús (coord.). &lt;em&gt;Saber escribir&lt;/em&gt;. Buenos Aires: Instituto Cervantes, Aguilar, Altea, Taurus, Alfaguara, 2007.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-134057477181630655?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/134057477181630655/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=134057477181630655&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/134057477181630655'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/134057477181630655'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2010/02/como-escribir-resenas-vi.html' title='CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS VI'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/S2eYSvqTACI/AAAAAAAAAD4/Lavo_JYHJTs/s72-c/Mis+libros+5.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-7060630807868750305</id><published>2009-12-31T16:27:00.001-08:00</published><updated>2009-12-31T16:46:41.880-08:00</updated><title type='text'>CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS V</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sz1CrkwkTvI/AAAAAAAAADw/L0sEFfKdSMY/s1600-h/Mis+libros+4.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5421562842793135858" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sz1CrkwkTvI/AAAAAAAAADw/L0sEFfKdSMY/s320/Mis+libros+4.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En su texto «¿Cómo hacer una reseña literaria?», la &lt;em&gt;Revista Digital Literaria Oxigen&lt;/em&gt; escribe acerca de la etapa preliminar a la redacción de un texto bajo esa modalidad expositivo-argumentativa. El autor, a su vez, toma esa información del libro &lt;em&gt;How to Write Book Reports&lt;/em&gt; (&lt;em&gt;Cómo escribir reportes sobre libros&lt;/em&gt;), de Harry Teitelbaum. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;He seleccionado los pasos que se pueden aplicar de manera general a cualquier tipo de recensión y los he enumerado según un criterio personal. Ellos son:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;1. «Razonar cuidadosamente el título de la obra y el significado e implicación».&lt;br /&gt;2. «Leer el prólogo (si existiera) para familiarizarse con la intención del autor».&lt;br /&gt;3. «Mirar sobre la tabla de contenido (si existiera) para enterarse de la organización básica de la obra».&lt;br /&gt;4. «Tener una copia personal del libro o del trabajo, si es posible, para poder hacer anotaciones según se va leyendo».&lt;br /&gt;5. «Si el libro no es propio, mantener hojas de papel disponibles para anotar las reacciones e insertarlas».&lt;br /&gt;6. «Leer la obra en su totalidad para tener una impresión general. Sobre esta impresión inicial, hacer un bosquejo mental de cómo se va a trabajar en la reseña».&lt;br /&gt;7. «Leer por segunda vez, en esta ocasión para darle más énfasis a aquellos detalles que puedan fortalecer la impresión inicial o modificarla».&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La revista en mención describe igualmente los estadios que constituyen el proceso de organizar y redactar una reseña literaria. De ellos tomo los que considero pertinentes para la tarea que me toca (pues planteo el tema de forma general y no específica), y también los enumero según mi punto de vista. Véase: &lt;a href="http://www.revistaoxigen.com/Menus/Recursos/7como_resena.htm"&gt;http://www.revistaoxigen.com/Menus/Recursos/7como_resena.htm&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;1. «Revisar cuidadosamente todas las notas marginales incluidas durante la lectura».&lt;br /&gt;2. «Formular una hipótesis y redactarla».&lt;br /&gt;3. «Hacer una lista de aquellas notas que apoyen la hipótesis formulada en tarjetas 4x6 y eliminar el resto».&lt;br /&gt;4. «Empezar a usar divisiones y subdivisiones de ideas».&lt;br /&gt;5. «Al escribir el borrador debe dejarse tres líneas por medio y márgenes amplios para revisiones futuras».&lt;br /&gt;6. «Es esencial tener a mano herramientas de referencia como diccionarios [incluir uno de sinónimos y antónimos, por favor] y usarlos para la redacción del ensayo».&lt;br /&gt;7. «Antes de revisar por primera vez el borrador se debe dejar un día por medio para poder hacer correcciones y cambios objetivamente».&lt;br /&gt;8. «Si hay abundancia de correcciones, no dudar en volver a pasar en limpio y escribir un segundo borrador».&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En el siguiente envío continuaré escribiendo sobre este punto que aún no se ha agotado y es el más extenso de esta secuencia.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;___________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; La foto digital que encabeza el texto fue tomada por Marco Antonio Román Encinas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;REVISTA DIGITAL LITERARIA OXIGEN&lt;/em&gt;. «¿Cómo hacer una reseña literaria?». Zaragoza (España). Consulta: 8 de agosto del 2009. &lt;a href="http://www.revistaoxigen.com/Menus/Recursos/7como_resena.htm"&gt;http://www.revistaoxigen.com/Menus/Recursos/7como_resena.htm&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-7060630807868750305?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/7060630807868750305/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=7060630807868750305&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/7060630807868750305'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/7060630807868750305'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2009/12/como-escribir-resenas-v.html' title='CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS V'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sz1CrkwkTvI/AAAAAAAAADw/L0sEFfKdSMY/s72-c/Mis+libros+4.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-255218667618080352</id><published>2009-11-28T10:24:00.001-08:00</published><updated>2009-11-28T10:37:17.611-08:00</updated><title type='text'>CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS IV</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SxFsRHpJcbI/AAAAAAAAADo/k660AcvldNU/s1600/Mis+libros+3.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SxFsRHpJcbI/AAAAAAAAADo/k660AcvldNU/s320/Mis+libros+3.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409223668813885874" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CWindows%5CTemp%5Cmsohtml1%5C04%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt; 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Para simplificar el asunto, he seleccionado la descripción hecha por Álvaro Ezcurra, una adaptación de la que se encuentra en el libro &lt;i style=""&gt;Academic Writing for Graduate Students&lt;/i&gt; (&lt;i style=""&gt;Escritura académica para estudiantes graduados&lt;/i&gt;), de John Swales y Christine Fiek, del 2004.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-PE"&gt;He enumerado la cita textual que sigue con un fin meramente didáctico (2007: 102): «Está dicho ya que las reseñas ofrecen la síntesis y la valoración de un libro. Ambos propósitos se pueden expresar en partes distintas del texto, como señalamos a continuación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-PE"&gt;»&lt;b style=""&gt;1. Aproximación general al libro&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-PE"&gt;»La reseña se encabeza con la información de los datos bibliográficos del libro en cuestión… Se suele iniciar planteando el tema del libro, describiendo al potencial lector, destacando información sobre el autor, ubicando el libro dentro de su campo de estudio, etc.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-PE"&gt;»&lt;b style=""&gt;2. Síntesis del libro&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-PE"&gt;»Aquí se aclara su organización general y se describen el contenido y los objetivos de cada capítulo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-PE"&gt;»&lt;b style=""&gt;3. Comentario de partes claves del libro&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-PE"&gt;»Se evalúan puntos específicos. Se trata de destacar, fundamentada y objetivamente, aspectos positivos o negativos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-PE"&gt;»&lt;b style=""&gt;4. Comentario final&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-PE"&gt;»Hacia el final se propone un balance de los aciertos y las virtudes del texto, y se evalúa el conjunto del libro. Pueden incluirse recomendaciones».&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-PE"&gt;En el siguiente envío, hablaremos del proceso de redacción de una reseña.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-PE"&gt;___________________&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-PE"&gt;Nota: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-PE"&gt;La &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51); font-weight: normal;"&gt;foto digital &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;que encabeza el texto fue tomada por Marco Antonio Román Encinas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-PE"&gt;Bibliografía&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-PE"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;" lang="ES-PE"&gt;EZCURRA, Álvaro (coord.). &lt;i style=""&gt;Iniciarse en la redacción universitaria. Exámenes, trabajos y reseñas.&lt;/i&gt; Lima: Estudios Generales Letras - Pontificia Universidad Católica del Perú, 2007.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CWindows%5CTemp%5Cmsohtml1%5C03%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt; 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display: block; width: 320px; height: 240px; text-align: center;" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SuyJgjty1kI/AAAAAAAAADg/3t4XByC4TX0/s320/Mis+libros+2.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En el módulo «Los elementos fundamentales de una reseña», de Neyssa Palmer Bermúdez, profesora del Centro de Competencias de la Comunicación de la Universidad de Puerto Rico, se afirma lo siguiente: «En la academia, existe una gran variedad de tipos de reseñas como las de festivales, personalidades, revistas, documentos, conferencias; pero, las que se utilizan más, sobre todo, para trabajar con el alumnado, son las de textos de todas las disciplinas, las de espectáculos —teatro, danza, música —, las de exposiciones —pintura, escultura, fotografía— y las de cine» (véase: &lt;a href="http://www1.uprh.edu/cruzmigu/ESPA_LEFDUR.pdf"&gt;http://www1.uprh.edu/cruzmigu/ESPA_LEFDUR.pdf&lt;/a&gt;).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Existe, pues, una amplia variedad de actividades o sujetos portadores de cultura que se pueden reseñar. Ordenándolos en una lista con fines didácticos, tenemos:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;1)     Festivales&lt;br /&gt;2)     Personalidades&lt;br /&gt;3)     Revistas&lt;br /&gt;4)     Documentos&lt;br /&gt;5)     Conferencias&lt;br /&gt;6)     Textos (libros de todas las disciplinas)&lt;br /&gt;7)     Espectáculos (teatro, danza y música)&lt;br /&gt;8)     Exposiciones (pintura, escultura y fotografía)&lt;br /&gt;9)     Cine&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Dentro de las reseñas de libros, que es el único punto del que hablaremos aquí, Álvaro Ezcurra establece una diferenciación entre «reseña descriptiva» y «reseña crítica». &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En el primer caso, se trata de «un texto cercano (aunque no igual) a un resumen. Será un trabajo descriptivo si se concentra, antes que en el juicio crítico que valora el texto comentado, en la exposición de sus contenidos y en la mención general de sus aportes».&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En el segundo caso, dentro de las reseñas, «el autor se concentrará en comentar el libro en cuestión a la luz de más criterios de análisis: el lugar del libro en la obra del autor (es decir, en la evolución de sus ideas), el aporte de las ideas del autor en relación con la disciplina a la que pertenece y, finalmente, el valor del libro reseñado en función de los dos puntos previos».&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Dada esta situación, el autor aclara enseguida: «No es igual, por eso, una reseña escrita por un especialista de determinada disciplina científica que una reseña preparada por un estudiante universitario de los primeros ciclos. Y distinta será también la que escriba quien está en los últimos años de formación universitaria» (2007: 97).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En el siguiente envío hablaremos de la estructura de la reseña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;___________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; La foto digital que encabeza el texto fue tomada por Marco Antonio Román Encinas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;EZCURRA, Álvaro (coord.). &lt;em&gt;Iniciarse en la redacción universitaria. Exámenes, trabajos y reseñas&lt;/em&gt;. Lima: Estudios Generales Letras - Pontificia Universidad Católica del Perú, 2007.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Palmer Bermúdez, Neyssa. «Los elementos fundamentales de una reseña». Centro de Competencias de la Comunicación de la Universidad de Puerto Rico. Consulta: 8 de agosto del 2009. &lt;&lt;a href="http://www1.uprh.edu/cruzmigu/ESPA_LEFDUR.pdf"&gt;http://www1.uprh.edu/cruzmigu/ESPA_LEFDUR.pdf&lt;/a&gt;&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-9024657001011943957?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/9024657001011943957/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=9024657001011943957&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/9024657001011943957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/9024657001011943957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2009/10/como-escribir-resenas-iii.html' title='CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS III'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SuyJgjty1kI/AAAAAAAAADg/3t4XByC4TX0/s72-c/Mis+libros+2.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-3792882919945057036</id><published>2009-09-30T08:06:00.001-07:00</published><updated>2009-11-28T10:45:42.313-08:00</updated><title type='text'>CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS II</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SsN0UoEYYLI/AAAAAAAAADY/0K68n5bu1bs/s1600-h/Mis+libros+1.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5387277476967243954" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 320px; height: 240px; text-align: center;" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SsN0UoEYYLI/AAAAAAAAADY/0K68n5bu1bs/s320/Mis+libros+1.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La reseña se emplea tanto en el ámbito periodístico (es uno más de sus géneros) como en el académico. En el primer caso, se diferencia «reseña» de «recensión»; en el segundo, ambos términos son juzgados como equivalentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el &lt;em&gt;Diccionario de información, comunicación y periodismo&lt;/em&gt; (&lt;em&gt;DICP&lt;/em&gt;), de José Martínez de Sousa, por ejemplo, se explica lo que se debe entender por «recensión»: «Exposición crítica de una conferencia, espectáculo o acto cultural que se publica en la prensa. □ Comentario crítico de una obra literaria o científica, a cargo de un especialista en la materia tratada».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego agrega: «La recensión presupone análisis, examen, valoración. Según apunta Buonocore (1976, 365): “Los supuestos de la verdadera recensión se basan: 1.°, en la cultura y disciplina científica del crítico; 2.°, en su conocimiento del tema; 3.°, en sus condiciones literarias de estilo para exponer su pensamiento de un modo claro y lógico; 4.°, en su probidad moral al servicio de la verdad”» (1992: 444).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Reseña», por su parte, sería: «Escrito breve inserto en una publicación periódica. □ Breve información sobre el contenido de una publicación o sobre un acto cultural. (Difiere de la crítica en el hecho de que no es preciso que la reseña implique un juicio de valor.) … □ Narración sucinta. □ Descripción de un acontecimiento en forma de trabajo periodístico. □ Trabajo periodístico en el que se describe un acontecimiento» (1992: 456).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como podemos ver, para Martínez de Sousa, la «recensión» implica un análisis, un examen y una valoración; en tanto que la «reseña» puede prescindir de ello y es, a la vez, más breve1. En ello coincide, además, con Antonio López de Zuazo Algar en su &lt;em&gt;Diccionario del periodismo&lt;/em&gt; (cf. 1981: 164 y 171).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el ámbito académico, en cambio, se consideran sinónimos y en ello se guían, al parecer, del &lt;em&gt;Diccionario de la lengua española&lt;/em&gt;&lt;a name="0_1"&gt;&lt;/a&gt;, en el que el vocablo «reseña» tiene estas dos primeras significaciones: «Narración sucinta» y «Noticia y examen de una obra literaria o científica» (2005: 1327).&lt;a name="0_3"&gt;&lt;/a&gt; Mientras que «recensión» tiene una acepción semejante a la segunda dada para «reseña»: «Noticia o reseña de una obra literaria o científica» (2005: 1297).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para corroborar lo dicho baste revisar el &lt;em&gt;Diccionario de términos literarios&lt;/em&gt;, de Demetrio Estébanez Calderón, en el que las dos palabras se ponen incluso juntas con el recurso ortográfico del paréntesis: “Reseña (o recensión). Es un comentario bibliográfico sobre una obra de creación literaria o de investigación, en el que se informa sobre el contenido de la misma y se realiza un análisis crítico sobre las aportaciones que implica y sus valores y deficiencias en relación con el contexto de los estudios realizados en su propio campo. En las revistas especializadas existe una sección final dedicada expresamente a la información bibliográfica que, en algunos casos, p.e., &lt;em&gt;Anales Galdosianos&lt;/em&gt;, se titula, precisamente, &lt;em&gt;Reseñas&lt;/em&gt;” (2004: 925).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En vista de lo tratado, y como me interesa desarrollar el tema desde la óptica del quehacer universitario, tampoco distinguiré «recensión» de «reseña», y me guiaré por la definición ofrecida en el libro &lt;em&gt;Iniciarse en la redacción universitaria. Exámenes, trabajos y reseñas&lt;/em&gt;, de Álvaro Ezcurra: «Una reseña es un texto que comenta, académicamente, otro texto. Más precisamente, es un texto académico que resume y critica textos científicos y literarios, de allí que siempre tenga una dimensión evaluativa. El grado de exhaustividad de una reseña es variable y depende, ciertamente, de los propósitos y de la formación de quien la escriba» (2007: 97).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;____________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 En su libro &lt;em&gt;Manual de edición y autoedición&lt;/em&gt;, José Martínez de Sousa define «recensión» y «reseña» de manera opuesta a como lo hace en su &lt;em&gt;DICP&lt;/em&gt;: «En principio, la recensión sería, según la opinión de algunos especialistas, el mero anuncio de la obra, sin análisis del contenido o de su tratamiento, que correspondería a la reseña, en la cual se comentaría el texto más por extenso». No obstante, se trataría solo de un error de confusión en el que un término se pone en el lugar que le corresponde al otro. Ello se corrobora con lo escrito a continuación por el polígrafo español, en donde vuelve a la diferenciación establecida en su &lt;em&gt;DICP&lt;/em&gt;: «En general, la recensión y la reseña pueden tenerse por sinónimos, siempre que el hecho de reseñar consista en algo más que el mero incluir en una lista» (1994: 299).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; La foto digital que encabeza el texto fue tomada por Marco Antonio Román Encinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ESTÉBANEZ CALDERÓN, Demetrio. &lt;em&gt;Diccionario de términos literarios&lt;/em&gt;. Madrid: Alianza Editorial, 2004.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EZCURRA, Álvaro (coord.). &lt;em&gt;Iniciarse en la redacción universitaria. Exámenes, trabajos y reseñas&lt;/em&gt;. Lima: Estudios Generales Letras - Pontificia Universidad Católica del Perú, 2007.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LÓPEZ DE ZUAZO ALGAR, Antonio. &lt;em&gt;Diccionario del periodismo&lt;/em&gt;. 3.a ed. Madrid: Editorial Pirámide, 1981.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARTÍNEZ DE SOUSA, José. &lt;em&gt;Diccionario de información, comunicación y periodismo&lt;/em&gt;. 2.a ed. Madrid: Editorial Paraninfo, 1991.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARTÍNEZ DE SOUSA, José. &lt;em&gt;Manual de edición y autoedición&lt;/em&gt;. Madrid: Ediciones Pirámide, 1994.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. &lt;em&gt;Diccionario de la lengua española&lt;/em&gt;. Lima: Q. W. Editores, 2005. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-3792882919945057036?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/3792882919945057036/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=3792882919945057036&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/3792882919945057036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/3792882919945057036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2009/09/como-escribir-resenas-ii.html' title='CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS II'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SsN0UoEYYLI/AAAAAAAAADY/0K68n5bu1bs/s72-c/Mis+libros+1.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-1370809420459977929</id><published>2009-08-31T08:13:00.000-07:00</published><updated>2009-11-28T10:40:53.958-08:00</updated><title type='text'>CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS I</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SpvpLnVVHuI/AAAAAAAAADQ/PDCek3yYt2o/s1600-h/Biblioteca%20estatal%20de%20Rusia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5376146965943099106" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 320px; height: 318px; text-align: center;" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SpvpLnVVHuI/AAAAAAAAADQ/PDCek3yYt2o/s320/Biblioteca%2520estatal%2520de%2520Rusia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No abundan los libros que te indiquen cómo escribir una reseña. En Internet, tampoco he encontrado muchos textos que lo hagan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una razón por la que es difícil hallar una guía sobre este asunto es porque, al parecer, se considera que esta actividad es una de las más sencillas en el trabajo intelectual (lo que no necesariamente quiere decir que sea fácil de hacer, menos aún tratándose de reseñas académicas). Un lector fluido la puede aprender leyendo una docena de ellas en las revistas especializadas (pero el que no lo es puede encontrar dificultades incluso para resumir).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, es cierto, se puede confeccionar de ese modo. Así es además como aprenden los literatos a escribir sus cuentos, novelas, obras de teatro, poemas, ensayos, etc.: leyendo y deduciendo las reglas de la buena escritura, en ocasiones, de manera muy consciente (pienso en Vargas Llosa) y, en otras, de manera más intuitiva (pienso en Alfredo Bryce).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel Cassany explica muy bien ese proceso en su libro &lt;em&gt;Describir el escribir. Cómo se aprende a escribir&lt;/em&gt;. Citando un artículo de Frank Smith titulado «Leer como un escritor» de 1983, sintetiza sus ideas de esta forma: «El autor empieza su reflexión con una lista de todos los conocimientos que posee un escritor competente y concluye que el único lugar donde podemos encontrarlos es en los textos escritos por otros. No los podemos encontrar en las gramáticas o en los manuales de redacción porque muchos de estos conocimientos, como por ejemplo los mecanismos de cohesión o de coherencia del texto, apenas han sido descubiertos por los lingüistas y todavía no se han estudiado lo suficiente. Asimismo, algunas de las reglas gramaticales que se encuentran en estos libros tienen una utilidad relativa porque existen muchas excepciones y, en definitiva, el aprendiz de escritor tiene que memorizar las palabras mismas. Por todo ello, la instrucción formal (la enseñanza programada de todos estos conocimientos) que se basa en gramáticas y ejercicios no puede tener un papel demasiado importante en este aprendizaje. En cambio la lectura se muestra como la única forma viable de aprendizaje porque pone en contacto al aprendiz con los textos que contienen todos los conocimientos que necesita. Leyendo estos textos el individuo puede aprender la gramática, los mecanismos de cohesión y las reglas de coherencia textual que necesita para escribir. Pero, si bien es cierto que todos los escritores suelen ser buenos lectores, no todos los lectores son necesariamente buenos escritores. Esto lleva a Smith a afirmar que hace falta leer de una determinada manera para aprender a escribir: tenemos que &lt;em&gt;leer como un escritor&lt;/em&gt;» (1996: 63 y 64).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los conocimientos que están incluidos en el código escrito son (1996: 28-32 y 70):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a)      La lengua («fonética y ortografía, morfología y sintaxis y léxico»).&lt;br /&gt;b)     Las «reglas que permiten elaborar textos» (adecuación, coherencia y cohesión).&lt;br /&gt;c)      El «conjunto de convenciones sociales que regulan la presentación de los escritos» (en una misiva sería: «el saber separar la fecha, el destinatario o la firma del resto de la carta, guardar los márgenes oportunos a los lados de la hoja, etc.»).&lt;br /&gt;d)     Las «&lt;em&gt;técnicas&lt;/em&gt; que un texto acabado y publicado no puede ofrecer» («uso de clips, fichas de libros o escritos…, hasta la utilidad de escribir borradores y revisar y corregir el texto»).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más adelante, Cassany añade que no siempre leemos como un escritor: «[Hay casos en que] &lt;em&gt;leemos como un receptor&lt;/em&gt; (como un simple lector). Sólo nos interesa comprender la información que contiene el texto y no deseamos aprender a escribir como los autores de estos libros (…).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;»Así pues, podemos leer de dos maneras y sólo una de ellas sirve para adquirir el código escrito. Este hecho explica por qué determinadas personas que son buenos lectores no son además escritores competentes. Se trata de individuos que leen exclusivamente como lectores (como un receptor). Pocas veces o nunca leen como un escritor. Las causas de este hecho pueden ser muy variadas: no quieren pertenecer al grupo de los escritores, no se identifican con este grupo, no ven ni el beneficio ni las ventajas de la utilización de la expresión escrita, etc. Las consecuencias son trágicas para estas personas, ya que si no pueden o no quieren leer como un escritor, difícilmente adquirirán el código escrito y raramente llegarán a ser escritores competentes» (1996: 69 y 70).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cassany, además, hace un listado de «algunos factores que [según Smith] dificultan la lectura como un escritor y, por consiguiente, la adquisición del código escrito». Lo he enumerado para una mejor apreciación:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«CIRCUNSTANCIAS EN LAS QUE SE HACE DIFÍCIL LEER COMO UN ESCRITOR&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.      Cuando nuestra atención en el texto está sobrecargada.&lt;br /&gt;2.      Cuando estamos totalmente concentrados en el acto de leer, relacionando apropiadamente  las palabras.&lt;br /&gt;3.      Cuando intentamos memorizar todo el texto.&lt;br /&gt;4.      Cuando leemos en voz alta.&lt;br /&gt;5.      Cuando tenemos problemas para entender el texto.&lt;br /&gt;6.      Cuando no comprendemos la intención que tiene.&lt;br /&gt;7.      Cuando no comprendemos las palabras básicas.&lt;br /&gt;8.      Cuando no tenemos ningún interés en escribir lo que leemos.&lt;br /&gt;9.      Cuando no nos gusta escribir.&lt;br /&gt;10.   Cuando no tenemos ninguna expectativa de utilizar el tipo de lenguaje escrito que leemos» (1996: 70).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es importante tomar en cuenta esos factores, a fin de tratar de evitarlos cuando queramos leer reseñas como un escritor lo haría. No obstante, para los que aún no se sientan preparados para ejercer ese tipo de lectura, esta secuencia de envíos les será más útil, pues se dará una definición de esta modalidad textual expositivo-argumentativa, se mencionarán los tipos que existen, su estructura, su proceso de redacción y se mostrarán ejemplos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo aclarar que no me propongo escribir un tratado sobre esta materia, sino únicamente ofrecer las pautas generales  para que cualquier lector pueda iniciarse y entrenarse en los rudimentos del trabajo universitario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;____________________&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; La foto que encabeza esta nota fue tomada de la siguiente dirección electrónica: &lt;a href="http://www.rionegro.com.ar/blog/rutaleon/?mode=viewid&amp;amp;post_id=144&amp;amp;PHPSESSID=0dc3f2950dfb62beed16008bc9454de0"&gt;http://www.rionegro.com.ar/blog/rutaleon/?mode=viewid&amp;amp;post_id=144&amp;amp;PHPSESSID=0dc3f2950dfb62beed16008bc9454de0&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;CASSANY, Daniel. &lt;em&gt;Describir el escribir. Cómo se aprende a escribir&lt;/em&gt;. Barcelona: Ediciones Paidós Iberoamérica, 1996.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-1370809420459977929?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/1370809420459977929/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=1370809420459977929&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/1370809420459977929'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/1370809420459977929'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2009/08/como-escribir-resenas-i.html' title='CÓMO ESCRIBIR RESEÑAS I'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SpvpLnVVHuI/AAAAAAAAADQ/PDCek3yYt2o/s72-c/Biblioteca%2520estatal%2520de%2520Rusia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-667421090623424237</id><published>2009-07-31T19:09:00.000-07:00</published><updated>2009-07-31T19:20:46.864-07:00</updated><title type='text'>LA IMPRESIÓN DE UNA OBRA EN EL LECTOR</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SnOlXXY2udI/AAAAAAAAADI/_CrbY_LJkww/s1600-h/NSRW_Rudyard_Kipling.png"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364813401962232274" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 262px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SnOlXXY2udI/AAAAAAAAADI/_CrbY_LJkww/s320/NSRW_Rudyard_Kipling.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Una excelente manera de practicar la lectura es escribiendo la impresión que te ha dejado un libro. Es importante hacerlo inmediatamente después de haberlo terminado de leer, porque si dejas pasar mucho tiempo la emoción se diluye, debido a que se van olvidando los detalles de la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que hay obras que te marcan con más fuerza que otras, pero aun así las minucias del relato solo se rememoran con la relectura y no siempre habrá tiempo para ello o no siempre el impreso te invitará a hacerlo (a menos que se trate de una obra clásica, claro está).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, lo anterior sería una práctica válida solo si lo que escribes queda para ti. Si deseas publicarlo bajo el formato de una reseña, por ejemplo, hay una mayor exigencia que va de la relectura al fichaje de pasajes relevantes (de las reseñas y de cómo se escriben hablaremos más detenidamente en el siguiente &lt;em&gt;post&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el fin de mostrarles un ejemplo de lo sostenido en el primer párrafo, voy a transcribir un pasaje de mi diario. En él quedaron registradas las impresiones de las lecturas que hacía. El texto seleccionado no pretende ser un análisis de una narración, sino solo transmitir el efecto que tuvo en mí en aquel momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;30 de junio del 2000&lt;br /&gt;«(…) Ya terminé de leer el cuento de Kipling “La litera fantástica”. Y llegué a la conclusión de que el protagonista, Pansay (quien cuenta los hechos en un manuscrito que recogió el narrador), alucina que una litera amarilla, donde va Keith, su ex amante, con cuatro cargadores, lo sigue, porque tiene un sentimiento de culpa que lo atormenta. Kitti y el doctor le hacen ver que el trato que le dio a Keith (quien estaba casada con otro) era aborrecible y repudiable. Pansay también se daba cuenta de ello, y en más de un momento en la narración reconoce explícitamente sentirse culpable de la muerte de Keith. El fantasma que lo atormenta, por tanto, solo pertenece a su conciencia que sanciona de ese modo su propia conducta y termina, a la larga, por matarlo (…)».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si quisiera hacer un estudio serio de esa obra tendría que releer el texto en su versión original (en inglés) y ver si se confirma esa primera impresión o se trastoca. Luego, tomar apuntes y hacer las citas pertinentes que sustenten mi hipótesis. Nada de eso contiene el texto citado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Para quienes puedan haberse interesado en el cuento, los remito a la versión castellana publicada en Lima y que menciono en la bibliografía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;&amp;shy;____________________&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; El dibujo del escritor británico Joseph Rudyard Kipling (1865-1936) fue tomado de la siguiente dirección electrónica: &lt;a href="http://clubdecine6.blogspot.com/"&gt;http://clubdecine6.blogspot.com/&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;KIPLING, Rudyard. &lt;em&gt;La litera fantástica&lt;/em&gt;. Lima: Adobe Editores, 1999. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-667421090623424237?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/667421090623424237/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=667421090623424237&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/667421090623424237'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/667421090623424237'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2009/07/la-impresion-de-una-obra-en-el-lector.html' title='LA IMPRESIÓN DE UNA OBRA EN EL LECTOR'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SnOlXXY2udI/AAAAAAAAADI/_CrbY_LJkww/s72-c/NSRW_Rudyard_Kipling.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-8174116636842868105</id><published>2009-06-28T16:20:00.000-07:00</published><updated>2009-06-28T16:34:40.900-07:00</updated><title type='text'>LA NOCIÓN DE INDIVIDUO EN UNA NOVELA DE MILAN KUNDERA</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Skf8RGnH49I/AAAAAAAAADA/ioZoayws9DA/s1600-h/DSC02900.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5352524052915807186" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Skf8RGnH49I/AAAAAAAAADA/ioZoayws9DA/s320/DSC02900.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Como ya he escrito varios &lt;em&gt;posts&lt;/em&gt; que ofrecen al lector estrategias para encarar los libros, quería mostrarles cómo ponía yo en práctica algunas de ellas. El artículo que incluyo luego de estas palabras preliminares lo escribí en mi etapa universitaria para uno de los cursos que llevaba en la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Posteriormente, fue publicado en el primer número de la revista Barro Pensativo (nombre tomado de un verso del poema «Los dados eternos» de César Vallejo), aunque le hice algunos cambios y añadidos. Fue un ejercicio muy provechoso, pues mi objetivo estaba dirigido a detectar la idea o ideas ocultas en el follaje del discurso literario de una novela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras leía a Milan Kundera, tomaba apuntes de los nombres de los personajes y de las ideas explícitas más importantes emitidas por ellos o por el narrador. Aunque ahora he adquirido la costumbre de anotar esos datos en las hojas en blanco que tienen los libros (lo cual es más efectivo, ya que puedes revisarlo en cualquier momento, si tienes el impreso a la mano), en aquel entonces lo hacía en una hoja aparte (poco práctico, si tenemos en cuenta que se puede perder; preferible, en todo caso, emplear las fichas de cartón, que también las he empleado en otras lecturas). Esta práctica permite hacer un seguimiento seguro de lo que el narrador quiso decir e incluso revisar la coherencia de su argumentación. Sin embargo, no todas las novelas se prestan a ello, sino solo las que combinan la acción con la reflexión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una recomendación de los lectores expertos que no pude aplicar en este texto (aunque sí en otros), en aquel entonces, fue el subrayado. La hermosa edición española de tapa dura y hojas blancas que tenía (y que la pueden ver en la foto) despertó una devoción tan grande en mí que no me atreví a rayarla. Ese respeto estéril e improductivo ya lo perdí del todo, y aunque son pocos los libros nuevos que compro (la mayor parte de mis adquisiciones son de segunda, tercera, etc.), lo primero que hago al conseguir uno es leer el prólogo o la introducción con el lápiz en la mano para subrayar sin contemplaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La feliz mezcla de historia novelesca con cavilaciones emparentadas con el género ensayístico hace de &lt;em&gt;La inmortalidad&lt;/em&gt;, de Milan Kundera, un texto adecuado para el ejercicio especulativo. Así que ese será nuestro propósito en las siguientes líneas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ello, nos valdremos de la versión castellana de esta novela publicada por RBA Editores, en el año1993 (ver bibliografía). En adelante, todas las citas de este libro provendrán de esta edición, y solo indicaremos la página de procedencia. Un estudio verdaderamente serio de esta obra tendría que recurrir al texto original escrito en checo. No es esa nuestra intención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la novela hay una idea central que aparece en boca de Paul y que surge producto de una conversación sostenida con Agnes: «...Es el individualismo de nuestro tiempo» (p. 41). De esta frase se deduce sin mayor esfuerzo que la época en que viven los personajes se caracteriza por el individualismo. Pero las diferentes formas de concebir este término son cuestionadas por el narrador y descartadas por una noción distinta que mencionaremos al final del texto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero centra su ataque hacia la idea más común que se tiene acerca de la individualidad, la forma externa que marca la diferencia entre uno y otro: «el rostro».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Pero cuando tienes juntos doscientos veintitrés rostros, de pronto comprendes que todo no es más que un rostro en muchas variantes y que jamás existió individuo alguno» (p. 41). Nada nos puede asegurar que el rostro que poseemos nos estaba predestinado de antemano, y si ahora tengo este rostro, como pude haber tenido cualquier otro, entonces no hay un fundamento válido para sostener que el rostro establece nuestra individualidad. La regla que rige la obtención de un rostro predeterminado reproduce la misma regla que nos lleva a conseguir un determinado nombre: «la casualidad».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto, todos somos iguales mientras no se nos pruebe lo contrario, pero, claro, «ante la inmortalidad no hay igualdad entre las personas» (p. 61), por una sencilla razón: no cualquier persona ingresa al círculo de la inmortalidad (entendida por el narrador como fama o prestigio), y aun dentro de este círculo existen jerarquías: «Tenemos que diferenciar la denominada pequeña inmortalidad, el recuerdo del hombre en la mente de quienes lo conocieron..., de la gran inmortalidad, que significa el recuerdo del hombre en la mente de aquellos a quienes no conoció personalmente» (p. 61). Y también existe la «inmortalidad ridícula» (p. 63). De las tres, únicamente a la segunda le está reservada ingresar al «Templo de la Fama» (p. 60).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra idea que establece la noción de individualidad se refiere a la «esencia del yo». El narrador la intenta destruir mediante la siguiente reflexión: «Hay dos métodos para cultivar la unicidad del yo: el método de la suma y el método de la resta. Agnes le resta a su yo todo lo que es externo y prestado, para aproximarse así a su pura esencia (el riesgo consiste en que al final de cada resta acecha el cero). El método de Laura...: para que su yo sea más visible, más aprensible... le añade cada vez más y más atributos y procura identificarse con ellos (con el riesgo de que bajo los atributos sumados se pierda la esencia del yo)» (p. 120).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hecho importante en el conocimiento de la noción de individuo lo marca la aparición, en el escenario mundial, de la «imagología», principalmente porque ella ha descubierto que «nuestro yo es una mera apariencia (...) que la única realidad... es nuestra imagen a los ojos de los demás» (p. 152). Ni siquiera uno mismo es dueño de su imagen: «primero intentas dibujarla tú mismo, después quieres al menos influir en ella y controlarla, pero en vano: basta con una frase malintencionada y te conviertes para siempre en una caricatura tristemente simple» (p. 152). La imagología, pues, sustenta sus acciones en la imagen; su naturaleza misma la ha convertido en una figura omnímoda y todopoderosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La imagología no es un fenómeno casual. Ha habido en el mundo una «gradual, general y planetaria transformación de la ideología en imagología» (p. 136). Y esto sucedió porque las ideologías estaban muriendo. En el mundo iban dejando de ser creíbles sus planteamientos, sus interpretaciones de la realidad: su cosmovisión estaba cernida por un tamiz doctrinal, pero «la realidad era más fuerte que la ideología. Y precisamente en este sentido la imagología la superó: la imagología es más fuerte que la realidad» (p. 137).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez realizada la desenmascaración de estas ideas que pretenden demostrar la noción de individuo y que se muestran defectuosas, se procede luego a proponer cuál es el elemento que sí es válido y que nos puede llevar a concebir nuestra individualidad como tal: «En la convicción de que el amor nos hace inocentes radica la originalidad del derecho europeo y su teoría de la culpabilidad» (p. 229). A partir de este dato, el narrador establece que el hombre es un «&lt;em&gt;homo sentimentalis&lt;/em&gt;» (p. 228).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«El &lt;em&gt;homo sentimentalis&lt;/em&gt; no puede ser definido como un hombre que siente (porque todos sentimos), sino como un hombre que ha hecho un valor del sentimiento» (p. 230). Y esto da pie para poder afirmar que «la base del yo no es el pensamiento, sino el sufrimiento que es el más básico de todos los sentimientos... En un sufrimiento fuerte, el mundo desaparece y cada uno de nosotros está a solas consigo mismo» (p. 239). Como podemos ver, el sufrimiento nos vuelve sobre nuestra propia individualidad, y la establece, porque nos sumerge en su atmósfera, nos atrapa y no nos suelta hasta hallarle un remedio; solo cuando logramos acallar nuestro sufrimiento recuperamos nuestra no-individualidad: «el sufrimiento no sólo es la base del yo, su única prueba ontológica indudable, sino que es también de todos los sentimientos el que merece mayor respeto: el valor de todos los valores» (p. 239).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de lo ya expuesto, podemos afirmar (siempre dentro del universo narrativo planteado por el narrador) que la individualidad la establece, en vida, el sufrimiento y, en la muerte, la inmortalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;____________________&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; Foto digital del libro &lt;em&gt;La inmortalidad&lt;/em&gt;, de Milan Kundera, tomada por Marco Antonio Román Encinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;KUNDERA, Milan. &lt;em&gt;La inmortalidad&lt;/em&gt;. Barcelona: RBA Editores, 1993.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-8174116636842868105?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/8174116636842868105/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=8174116636842868105&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/8174116636842868105'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/8174116636842868105'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2009/06/la-nocion-de-individuo-en-una-novela-de.html' title='LA NOCIÓN DE INDIVIDUO EN UNA NOVELA DE MILAN KUNDERA'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Skf8RGnH49I/AAAAAAAAADA/ioZoayws9DA/s72-c/DSC02900.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-6165898829760865416</id><published>2009-05-24T19:21:00.000-07:00</published><updated>2009-05-24T19:54:26.967-07:00</updated><title type='text'>APRENDIENDO A LEER COMPRENSIVAMENTE: TESTIMONIO</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/ShoDLAk72aI/AAAAAAAAAC4/RKE6chDAVsY/s1600-h/lesendes_maedchen.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5339583795869505954" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 269px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/ShoDLAk72aI/AAAAAAAAAC4/RKE6chDAVsY/s320/lesendes_maedchen.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La gente pensante suele hablar de sus libros y autores favoritos, pero pocas veces se detienen a informar acerca de cómo leen o a explicar cómo aprendieron a leer. Más difícil aún es encontrar a alguien que hable de manera abierta y franca sobre esa etapa y de cómo accedió a la fase de la comprensión lectora. Por ello, el testimonio que les presento a continuación es muy valioso, pues se trata de un relato sincero y pormenorizado de la experiencia personal de un hombre en este tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El texto lo he tomado del libro &lt;em&gt;Cómo enseñar a leer&lt;/em&gt;, de Michael Pressley: «Aunque la lectura, en el sentido de descodificación, me fue bien durante el primer grado y los siguientes, a la hora de comprender lo que leía hice menos progresos. Por ejemplo, en el primer año de secundaria, la estrategia que aplicaba a los deberes de lectura era la de leerlos una y otra vez, una técnica que ahora sé que aplican muchos estudiantes, incluyendo a los de institutos de elite (Cordon y Day, 1996). Pero ésa es una técnica que exige mucho tiempo y arroja pocos resultados. Como consecuencia, a medida que avanzaba curso tras curso, empecé a sentirme muy nervioso al pensar en la escuela, las notas y los exámenes. Por ejemplo, el primer año en el instituto, en la sección de inglés, me pidieron que leyera un libro por semana, en el &lt;em&gt;college&lt;/em&gt; preparatorio donde estudiaba. Cada semana leía un libro, pero siempre con el miedo de que podría confundirlos en un momento dado, porque tenía dificultades para comprender y recordar buena parte de lo que sucedía en ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;»Durante los cursos como &lt;em&gt;junior high&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;senior high&lt;/em&gt;, y mediante la técnica EPL2R (examinar, preguntar, leer, recitar, repasar), me vi expuesto a ciertas estrategias para mejorar mi comprensión de los textos (Robinson, 1961); es un enfoque que requiere, antes que nada, hojear un texto. Luego se formulan preguntas sobre el libro que se basan en el título, los encabezamientos de cada capítulo y las ilustraciones. El siguiente paso es leerlo, recitarlo y repasarlo. Parecía difícil, y lo cierto es que no mejoró gran cosa mi comprensión ni mi memoria. Incluso entonces ya sabía que tenían que existir estrategias mejores (…).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;»En el instituto aprendí el valor de los conocimientos previos. Mi primer año en la Universidad de Northwestern me supuso una tremenda carga. No tenía ninguna esperanza de seguir el ritmo de muchos de mis compañeros de clase en algunas de las materias que estudiaba, porque ellos tenían un trasfondo de conocimientos más solido que el mío. De todas maneras, los del «club del conocimiento previo» no me excluyeron del todo, porque gracias a algunas enriquecedoras oportunidades que tuve en el instituto, yo dominaba bastante la química, de modo que la química para principiantes me resultaba mucho más sencilla que al resto. Al final del primer año, comprendía ya muy bien que el conocimiento acumulado en años anteriores era vital para comprender y leer textos, tanto en los casos en que yo estaba en desventaja respecto a los demás como cuando mis conocimientos previos me concedían cierta ventaja sobre ellos. (…).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;»En el colegio universitario empecé a usar técnicas de lectura y de estudio con mucha frecuencia, en especial adoptando las de otros compañeros de clase. En mis últimos años de carrera, iba bien encaminado para convertirme en un lector estratégico. Sin embargo, me costó bastante llegar al nivel de estrategia que ahora evidencio en mis lecturas. Soy de edad madura, y ahora soy capaz de leer libros a gran velocidad, siempre que traten de materias sobre las que tengo un abundante conocimiento previo. He aprendido a hojear libros, a discriminar apartados, para evitar leer detalladamente capítulos o secciones de texto que hablan de cosas que ya domino. Intento relacionar lo que leo con mis conocimientos y creencias anteriores, buscando explícitamente puntos de similitud y diferencia con otros conceptos que he ido descubriendo. Pongo especial atención, leyéndolas cuidadosamente, en aquellas secciones de libros que creo que me pueden ser útiles en el futuro, secciones que deseo comprender bien y recordar. Estoy en la mitad de mi vida y de mi carrera profesional, y soy un lector hábil, capaz de transmitir con confianza las ideas que encuentra (sic) en los libros. Como profesional que estudia el proceso de la lectura, también he llegado a comprender que una lectura excepcionalmente estratégica es un fenómeno muy poco frecuente en los estudiantes universitarios, y que requiere bastantes años de experiencia como lector para desarrollarse» (1999: 12 y 13).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no conoces a este autor, aquí te ofrezco algunos datos acerca de sus logros como profesional: Michael Pressley (1951-2006) fue profesor de Psicología en la Universidad de Notre Dame, Indiana, EE.UU. Estuvo antes vinculado al &lt;em&gt;Journal of Reading Behaviour&lt;/em&gt; y fue después editor de la revista &lt;a href="http://www.apa.org/journals/edu.html" target="_top"&gt;&lt;em&gt;Journal of Educational Psychology&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;. Publicó más de 250 artículos, capítulos, y libros, incluido &lt;em&gt;Reading Instruction That Works&lt;/em&gt; [cuya versión castellana es la que citamos en la bibliografía]. Su trabajo sobre la alfabetización mereció importantes premios de investigación por la International Reading Association [Asociación Internacional de Lectura] y la American Educational Research Association [Asociación Americana de Investigación en Educación]. Por ultimo, fue asesor de varios estados y distritos en la implementación de programas federales de lectura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;shy;___________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; La imagen que encabeza el &lt;em&gt;post&lt;/em&gt; es una reproducción del óleo «Una joven leyendo», del pintor francés Pierre-Auguste Renoir (1841-1919). Tomado de la siguiente dirección electrónica: &lt;a href="http://www.reprodart.com/a/pierre-auguste-renoir/una-joven-leyendo.html"&gt;http://www.reprodart.com/a/pierre-auguste-renoir/una-joven-leyendo.html&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;PRESSLEY, Michael. &lt;em&gt;Cómo aprender a leer&lt;/em&gt;. Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica, 1999. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-6165898829760865416?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/6165898829760865416/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=6165898829760865416&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/6165898829760865416'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/6165898829760865416'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2009/05/aprendiendo-leer-comprensivamente.html' title='APRENDIENDO A LEER COMPRENSIVAMENTE: TESTIMONIO'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/ShoDLAk72aI/AAAAAAAAAC4/RKE6chDAVsY/s72-c/lesendes_maedchen.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-8908371981226371331</id><published>2009-04-26T16:38:00.000-07:00</published><updated>2009-04-26T17:01:20.684-07:00</updated><title type='text'>COMPRENSIÓN DE LECTURA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SfTxekcUhLI/AAAAAAAAACw/pPLoeLqW0EI/s1600-h/Quijote+3+(4).jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5329149766566970546" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 222px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SfTxekcUhLI/AAAAAAAAACw/pPLoeLqW0EI/s320/Quijote+3+(4).jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;p&gt;Para saber en qué consiste leer comprensivamente, me voy a remitir a lo expuesto sobre el tema por Juana Pinzás García en su libro &lt;em&gt;Se aprende a leer leyendo. Ejercicios de com&amp;shy;prensión de lectura para los docentes y sus estudiantes&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según Pinzás, existen dos tipos básicos de comprensión de lectura. El primero es la com&amp;shy;prensión literal: «significa entender la información que el texto presenta explí&amp;shy;citamente», esto es, «lo que el texto dice». Se puede verificar cuando el lector es capaz de responder a las preguntas: «qué, quién, dónde, cuándo, con quién, cómo, para qué, etc.»      (2001: 9). Ejemplo: Don Quijote vivía en un lugar de la Mancha (responde a la pregunta: ¿dónde?).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo es la comprensión inferencial: «se refiere a la elaboración de ideas o elementos que no están expresados explícitamente en el texto (…). Por ejemplo, [cuando el lector] llega a conclusiones o identifica la idea principal del texto». Esta «información implícita en el texto puede referirse a causas y conse&amp;shy;cuencias, semejanzas y diferencias, opiniones y hechos, conclusiones o corolarios, mensajes inferidos sobre características de los personajes y del ambiente, diferen&amp;shy;cias entre fantasía y realidad, etc.» (2001: 26). Ejemplo: El &lt;em&gt;Quijote&lt;/em&gt; es una sátira contra las novelas de caballería (conclusión).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A estos dos, Pinzás agrega la metacognición en la lectura. Se trata de una serie de procedi&amp;shy;mientos para solucionar los problemas de comprensión. Consiste en la «capacidad que tiene todo aprendiz para guiar su propio pensamiento mientras lee, corrigiendo errores de interpretación y comprendiendo de manera más fluida y eficiente».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se manifiesta de dos maneras. Cuando el lector «trata de entender lo que lee… manteniéndose alerta al momento en el que deja de entender». Y cuando el lector, al no entender, «se detiene, y lleva a cabo alguna acción de reparación para aclarar lo que no ha entendido. Esto le permite solucionar su problema de comprensión y seguir su lectura fluidamente y sin confusiones» (2001: 41). Un ejemplo de ello lo encontré en la segunda oración con que se inicia el &lt;em&gt;Quijote&lt;/em&gt;: «Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, y algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda» (1974: 45). En donde la expresión «duelos y quebrantos» puede entenderse como que, en esa relación de alimentos que consume don Quijote en determinados días de la semana, el sábado no tenía qué comer y solo le quedaba dolerse y lamentarse, pero no es así. En la edición que dispongo, Antonio Paluzie Borrell hace una anotación a pie de página en donde aclara que tal expresión significa: «Fritada de huevos con grosura de animales» (Ibíd.). Es decir, los sábados don Quijote no se quedaba sin comer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero además, una lectura metacognitiva te permite per&amp;shy;catarte de errores que pueda contener el texto, que son de dos tipos. El que «pro&amp;shy;pone algo opuesto o distinto a lo que el alumno cree o sabe», por ejemplo: un gato que ladra. Y el que tiene que ver con la relación de las partes del texto entre sí. Puede suceder que el segundo párrafo contradiga al primero, o que una frase diga lo opuesto a otra, etc.» (2001: 42). Un ejemplo de esto último se puede ver en el capítulo VII de la Primera Parte de la novela de Cervantes, en donde el narrador emplea dos nombres distintos para referirse a la esposa de Sancho:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«—De esta manera —respondió Sancho Panza—, si yo fuese rey por algún milagro de los que vuestra merced dice, por lo menos Juana Gutiérrez, mi oíslo, vendría a ser reina y mis hijos infantes.&lt;br /&gt;»—¿Pues quién lo duda? —respondió don Quijote.&lt;br /&gt;»—Yo lo dudo —replicó Sancho Panza—, porque tengo para mí, que aunque lloviese Dios reinos sobre la tierra, ninguno asentaría bien sobre la cabeza de Mari Gutiérrez. Sepa, señor, que no vale dos maravedís para reina; condesa le caerá mejor, y aun Dios y ayuda»* (1974: 81).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este error puede llamar a confusión a un lector novato, si no advierte, o si no se lo advierten, que se trata de la misma persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;shy;&amp;shy;____________________&lt;br /&gt;* Las negritas son mías. En el capítulo IV del libro &lt;em&gt;Lingüística e historia literaria&lt;/em&gt;, de Leo Spitzer, se habla de la «inestabilidad y variedad de los nombres dados a algunos personajes» en el &lt;em&gt;Quijote&lt;/em&gt;. Allí se menciona el pasaje que cito, además de otros en donde el nombre de la esposa de Sancho también varía a «Teresa Cascajo», «Teresa Panza», «Teresa Sancho», etc. (1975: 140). Spitzer ofrece una interpretación muy informada y lúcida de por qué se daría esta variación en la novela de Cervantes, los remito a él si desean saber más sobre el asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; El cuadro «Don Quijote» pertenece al pintor francés Honoré Daumier (1808-1879). Tomado del fascículo N.° 14 de la Enciclopedia Hyspamérica de la Lengua y la Literatura. Buenos Aires: Hyspamérica Ediciones Argentina, 1986, p. 105.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CERVANTES SAAVEDRA, Miguel de. &lt;em&gt;El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha&lt;/em&gt;. Barcelona: Editorial Ramón Sopena, 1974.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PINZÁS GARCÍA, Juana. &lt;em&gt;Se aprende a leer leyendo. Ejercicios de com&amp;shy;prensión de lectura para los docentes y sus estudiantes&lt;/em&gt;. Lima: Tarea, 2001.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SPITZER, Leo. &lt;em&gt;Lingüística e historia literaria&lt;/em&gt;. Madrid: Gredos, 1961. &lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-8908371981226371331?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/8908371981226371331/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=8908371981226371331&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/8908371981226371331'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/8908371981226371331'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2009/04/comprension-de-lectura.html' title='COMPRENSIÓN DE LECTURA'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SfTxekcUhLI/AAAAAAAAACw/pPLoeLqW0EI/s72-c/Quijote+3+(4).jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-2757716919125651879</id><published>2009-03-21T19:19:00.000-07:00</published><updated>2009-03-21T19:56:24.865-07:00</updated><title type='text'>LA RELECTURA</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/ScWmz2-Q6iI/AAAAAAAAACI/QQWrOYJqCrc/s1600-h/Louvre2004_134_cor+homero.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5315838345040947746" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/ScWmz2-Q6iI/AAAAAAAAACI/QQWrOYJqCrc/s320/Louvre2004_134_cor+homero.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Releer es volver a leer lo ya leído. Esta práctica debería promoverse tanto como la lectura porque es la que nos permitirá sacar mayor provecho de un texto. Los lectores expertos lo recomiendan sobre todo para la etapa de la madurez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ítalo Calvino, por ejemplo, en su ensayo &lt;em&gt;Por qué leer a los clásicos&lt;/em&gt;, decía: «en la vida adulta debería haber un tiempo dedicado a repetir las lecturas más importantes de la juventud» (1995: 14). Y esto porque «las lecturas de juventud pueden ser poco provechosas por impaciencia, distracción, inexperiencia en cuanto a las instrucciones de uso, inexperiencia de la vida» (Ibíd.). Luego concluía: «&lt;em&gt;Toda relectura de un clásico es una lectura de descubrimiento como la primera&lt;/em&gt;» (1995: 15). [Las cursivas son del autor].&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jorge Luis Borges, en una clase en la Universidad de Belgrano (Argentina), sobre el libro, recogida en el cuarto volumen de sus obras completas, exclamaba: «Yo he tratado más de releer que de leer, creo que releer es más importante que leer, salvo que para releer se necesita haber leído. Yo tengo ese culto del libro» (1996: 170).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para escribir esta nota he releído los textos citados para cumplir con lo que Emil Cioran sentenciaba en una entrevista: «no deberíamos escribir sobre lo que no hubiéramos releído» (Serna y Pons 2000: 17).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_______________&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; «Homero», escultura de mármol del francés Philippe-Laurent Roland (1746-1816), de 1812. Se encuentra en el Museo de Louvre, París, Francia. La foto la tomé de Wikipedia (&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Louvre2004_134_cor.jpg"&gt;http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Louvre2004_134_cor.jpg&lt;/a&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BORGES, Jorge Luis. &lt;em&gt;Obras completas IV&lt;/em&gt; (1975 -1988). Barcelona: Emecé Editores, 1996.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CALVINO, Ítalo. &lt;em&gt;Por qué leer a los clásicos&lt;/em&gt;. Barcelona: Fábula Tusquets Editores, 1995.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SERNA, Justo y PONS, Anaclet. &lt;em&gt;Cómo se escribe la microhistoria&lt;/em&gt;. Madrid: Ediciones Cátedra, 2000.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-2757716919125651879?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/2757716919125651879/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=2757716919125651879&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/2757716919125651879'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/2757716919125651879'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2009/03/la-relectura.html' title='LA RELECTURA'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/ScWmz2-Q6iI/AAAAAAAAACI/QQWrOYJqCrc/s72-c/Louvre2004_134_cor+homero.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-7001045663681767075</id><published>2009-02-21T17:40:00.001-08:00</published><updated>2009-02-21T18:03:48.331-08:00</updated><title type='text'>LA LECTURA SELECTIVA</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SaCtOYXhq7I/AAAAAAAAAB4/ia0bTEISY0w/s1600-h/CorotJean-Baptiste-CamilleYounggirl.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5305430823613344690" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 252px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SaCtOYXhq7I/AAAAAAAAAB4/ia0bTEISY0w/s320/CorotJean-Baptiste-CamilleYounggirl.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Debido a la imposibilidad de conocerlo todo y, por lo tanto, de saberlo todo, la necesidad de aprovechar de la mejor manera el poco tiempo disponible que uno tiene obliga a escoger qué leer y qué no leer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silvia Adela Kohan recoge en su libro las cinco reglas que impone para la lectura André Maurois en &lt;em&gt;El arte de leer&lt;/em&gt;. Sólo voy a mencionar las dos que considero más útiles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La primera es que vale conocer a la perfección algunos pocos escritores, así como unos pocos temas, que de una forma superficial, una gran cantidad de autores. Las bellezas de una obra no se juzgan bien a la primera lectura. Conviene, durante la juventud, pasar por entre los libros como se va por el mundo: buscando amigos. Pero una vez encontrados, escogidos, adoptados, hay que retirarse con ellos a nuestro refugio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La segunda, es conceder en nuestras lecturas un lugar espacioso para los grandes textos. Claro está que es preciso y natural que nos interesemos por los autores de nuestro tiempo (…). Pero no vayamos a dejarnos cubrir por las aguas de los libros ínfimos. El número de obras maestras es tan grande que nunca podremos conocerlas todas (…). Homero, Cervantes, Shakespeare, Molière, son, desde luego, dignos de su fama. Hemos de darles alguna preferencia sobre aquellos que aún no han soportado la prueba del tiempo” (1999: 35 y 36).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su “Carta a una aprendiza de epistemóloga”, Mario Bunge le aconseja a ésta lo siguiente: “…Y rodéese de buenos libros y sea omnívora pero no trague todo lo que está a su alcance: seleccione” (1993: 259).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También le dice: “Dedique un par de años a los estudios históricos, pero trate de conservar toda la vida el trato amistoso con los gigantes del pasado” (1993: 261).&lt;br /&gt;No es de sorprender que Maurois y Bunge coincidan en estos puntos. La fórmula para llegar lejos tanto en las ciencias como en las letras es la misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_______________&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; El cuadro titulado “Joven mujer leyendo” pertenece al pintor francés Jean-Baptiste Camille Corot (1796-1875) y fue tomado de la siguiente dirección electrónica: &lt;a href="http://elartedelalectura.blogspot.com/2006_03_01_archive.html"&gt;http://elartedelalectura.blogspot.com/2006_03_01_archive.html&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;ADELA KOHAN, Silvia. &lt;em&gt;Disfrutar de la lectura.&lt;/em&gt; Barcelona: Plaza y Janés Editores, 1999.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BUNGE, Mario. &lt;em&gt;Epistemología. Curso de actualización.&lt;/em&gt; Barcelona: Editorial Ariel, 1993.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-7001045663681767075?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/7001045663681767075/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=7001045663681767075&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/7001045663681767075'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/7001045663681767075'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2009/02/la-lectura-selectiva.html' title='LA LECTURA SELECTIVA'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SaCtOYXhq7I/AAAAAAAAAB4/ia0bTEISY0w/s72-c/CorotJean-Baptiste-CamilleYounggirl.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-4804274205582867753</id><published>2009-01-24T18:09:00.000-08:00</published><updated>2009-01-24T18:27:16.495-08:00</updated><title type='text'>CÓMO ABORDAR UN LIBRO</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SXvKEJLL_FI/AAAAAAAAABw/37b_uar2tsw/s1600-h/borges%20con%20libros.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5295047959435279442" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 242px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SXvKEJLL_FI/AAAAAAAAABw/37b_uar2tsw/s320/borges%2520con%2520libros.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hace unos cuatro años atrás, caminando por los exteriores de la Universidad Católica de Lima, se me acercó un joven que pertenecía a una de esas instituciones que enseñan lectura rápida. Me dijo que, al término del curso (un mes), yo podría leer comprendiendo al cien por ciento un libro, incrementando, a la vez, mi velocidad de lectura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pude tomar en serio tal ofrecimiento porque, a mi parecer, no se ajustaba a la realidad. Leer a mayor velocidad toma años de práctica y no un mes, y comprender al cien por ciento un texto es más una aspiración que algo posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la compilación de Blass Rivarola (ver bibliografía), encontré un artículo de Alberto Tauro titulado “Elogio del libro”, en el que se decía: “[El libro] nunca revela su total misterio a la primera inquisición, ni llegamos jamás a conocerlo enteramente… y de sus páginas emergen nuevos destellos cada vez que hundimos en ella una inquietante mirada” (2007: 38 y 39).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hay más testimonios que terminan por desmoronar la propuesta de ese instituto. En 1975, Mario Vargas Llosa escribió &lt;em&gt;La orgía perpetua. Flaubert y «Madame Bovary»,&lt;/em&gt; un estudio exhaustivo de la novela del escritor francés. Antes de redactar este ensayo, Vargas Llosa había “leído la novela una media docena de veces de principio a fin” y también había “releído capítulos y episodios sueltos en muchas ocasiones”. En cada una de estas incursiones, él afirmaba: “siempre he tenido la sensación de descubrir aspectos secretos, detalles inéditos…” (1975: 18).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es conocida también la afición del escritor mexicano Carlos Fuentes (autor de &lt;em&gt;Aura&lt;/em&gt;) por el &lt;em&gt;Quijote&lt;/em&gt;. Desde que cumplió los dieciséis lo relee todos los años. En una entrevista que le hizo la BBC el 10 de febrero del 2006, cuando le preguntaron si seguía con esa rutina, él contestó: “Todos los años y lo leo siempre como si fuera la primera vez. Siempre lo descubro de nuevo, descubro cosas que antes dije ¿por qué se me pasó esto? ¡Qué novedad!” (véase: &lt;a href="http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_4673000/4673610.stm"&gt;http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_4673000/4673610.stm&lt;/a&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se puede ver, sin un adecuado conocimiento de las posibilidades de nuestra mente y de cómo funciona, nos pueden dar gato por liebre. A propósito de ello, en una clase en la Universidad de Belgrano (Argentina) publicada bajo el título de “El libro”, Borges recordaba lo que, en uno de sus ensayos, Montaigne refería: “si él encuentra un pasaje difícil en un libro, lo deja; porque ve en la lectura una forma de felicidad” (1996: 169).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierro este artículo resumiendo las cinco formas de abordar un libro que menciona Silvia Adela Kohan en &lt;em&gt;Disfrutar de la lectura&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Hay diferentes maneras de leer, provenientes de la diversidad de contenidos y de las necesidades del lector, cada una corresponde a un nivel de experiencia lectora…, las siguientes, en su mayoría más apropiadas para un ensayo, un texto de estudio…,… también [son] útiles para una novela o un cuento y… pueden ser exclusivas o sucesivas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Lectura informativa: Responde al propósito de informarse acerca del contenido de un libro. Consiste en examinar o inspeccionar de forma sistemática.&lt;br /&gt;2. Lectura «de corrido»: (…) Consiste en realizar un repaso rápido y permite saber de qué clase de libro se trata para medir las ventajas y desventajas de pasar a la tercera etapa de lectura. Los pasos habituales de esta etapa son:&lt;br /&gt;· Leer rápidamente el prólogo.&lt;br /&gt;· Leer el índice de materias –si lo hay- y el índice general para hacerse una idea de la estructura y los contenidos del libro.&lt;br /&gt;· Hojear el libro y detenerse en los subtítulos.&lt;br /&gt;· Consultar los capítulos que llamaron nuestra atención en el índice.&lt;br /&gt;3. Lectura detenida: … cuando se pasa de la mera información a la asimilación del material expuesto en el libro… se intenta comprender y profundizar y requiere un lector activo.&lt;br /&gt;4. Lectura de control: Es una combinación de la lectura de corrido y la detenida, se hace con rapidez, pero deteniéndose y reflexionando ante los párrafos más complejos.&lt;br /&gt;5. Lectura selectiva: … [sirve] para reforzar la idea general captada en una lectura anterior, encontrar nuevas significaciones, realizar un trabajo crítico. Corresponde a la profundización. Es la lectura especializada del lector crítico” (1999: 23 y 24).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_______________&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; El dibujo de Borges fue tomado de la siguiente dirección electrónica: &lt;a href="http://biblioteca.idict.villaclara.cu/UserFiles/Image/ARGENTINA/borges%20con%20libros.jpg"&gt;http://biblioteca.idict.villaclara.cu/UserFiles/Image/ARGENTINA/borges%20con%20libros.jpg&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ADELA KOHAN, Silvia. &lt;em&gt;Disfrutar de la lectura&lt;/em&gt;. Barcelona: Plaza &amp;amp; Janés Editores, 1999.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BLASS RIVAROLA, Benjamín (comp.). &lt;em&gt;Promoción del libro y la lectura: aproximaciones&lt;/em&gt;. Lima: Biblioteca Nacional del Perú, Fondo Editorial, 2007.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BORGES, Jorge Luis. &lt;em&gt;Obras completas IV (1975 -1988).&lt;/em&gt; Barcelona: Emecé Editores, 1996.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VARGAS LLOSA, Mario. &lt;em&gt;La orgía perpetua. Flaubert y «Madame Bovary».&lt;/em&gt; Barcelona: Editorial Seix Barral, 1975. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-4804274205582867753?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/4804274205582867753/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=4804274205582867753&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/4804274205582867753'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/4804274205582867753'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2009/01/cmo-abordar-un-libro.html' title='CÓMO ABORDAR UN LIBRO'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SXvKEJLL_FI/AAAAAAAAABw/37b_uar2tsw/s72-c/borges%2520con%2520libros.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-1935250934202071697</id><published>2008-12-27T18:39:00.000-08:00</published><updated>2008-12-29T10:17:45.887-08:00</updated><title type='text'>CÓMO LEEN LOS EXPERTOS</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SVboILXiD8I/AAAAAAAAABQ/HospGikyHNk/s1600-h/DSC01443.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5284666439953944514" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SVboILXiD8I/AAAAAAAAABQ/HospGikyHNk/s320/DSC01443.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En la XIII Feria Internacional del Libro de Lima, realizada en julio del 2008, se distribuyó gratuitamente el tercer número (como se hizo con el segundo y el primero en la ediciones anteriores de este evento) de la revista &lt;em&gt;Leer o morir&lt;/em&gt; a los asistentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta iniciativa de la Editorial Estruendo Mudo, que contó con el respaldo de la Cámara Peruana del Libro, buscaba llamar la atención sobre esta problemática en nuestro país (que se puede condensar en un dato: “8 de cada 10 niños peruanos no entienden lo que leen”, tomado casi como eslogan), y, a su vez, promover y despertar el gusto por la lectura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque el título es dramático y conminativo, no deja, por ello, de estar asentado en la realidad. Estar informado, y mejor aún estar bien informado, te da la oportunidad de tomar mejores decisiones en la vida; carecer de la información oportuna o adecuada, por el contrario, induce al error. Y esto solo mencionando la ventaja más inmediata y visible de esta práctica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es en este contexto que nos sumamos a esta corriente, contribuyendo de manera permanente y decidida en una labor que la sentimos, además, como un imperativo de la hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y vamos a ofrecer también en este espacio, en los sucesivos números, algu&amp;shy;nos secretos, técnicas y estrategias de los que se valen los buenos lectores para enfrentarse a diversos tipos de textos, puesto que sabemos que no todos presentan la misma facilidad para abordarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezaremos, pues, describiendo las características que perfilan al lector experto, para saber a qué tenemos que apuntar, si queremos desarrollar y mejorar nuestras habilidades en este campo. Se suele creer, y con justa razón, que los me&amp;shy;jores lectores son los escritores, así que recurriremos a uno de ellos para que nos ilustre sobre el caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el libro de Silvia Adela Kohan, titulado &lt;em&gt;Disfrutar de la lectura&lt;/em&gt;, se cuenta que Vladimir Nabokov (el autor de &lt;em&gt;Lolita&lt;/em&gt;) propuso una encuesta en una universidad para determinar al verdadero lector, y confeccionó una lista de diez cualidades, de las cuales “los estudiantes debían elegir cuatro que combinadas equivaliesen a un buen lector... (ellas eran:)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“1) Debe pertenecer a un club de lectores.&lt;br /&gt;2) Debe identificarse con el héroe o la heroína.&lt;br /&gt;3) Debe concentrarse en el aspecto socioeconómico.&lt;br /&gt;4) Debe preferir un relato con acción y diálogo a uno sin ellos.&lt;br /&gt;5) Debe haber visto la novela en película.&lt;br /&gt;6) Debe ser un autor embrionario.&lt;br /&gt;7) Debe tener imaginación.&lt;br /&gt;8) Debe tener memoria.&lt;br /&gt;9) Debe tener un diccionario.&lt;br /&gt;10) Debe tener cierto sentido artístico” (1999: 47 y 48).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Nabokov, el buen lector es, pues, aquel que reúne las cuatro últimas cualidades numeradas. Si bien ésta es la percepción subjetiva de un lector experto, no deja de tener valor, por el hecho de estar sustentada en una sólida experiencia personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero qué nos dice la ciencia al respecto, que busca un acercamiento objetivo al mismo fenómeno. Juana Pinzás hizo un estudio de este tema que tituló &lt;em&gt;Leer pensando&lt;/em&gt;. En él, y resumiendo las ideas tomadas de R. Anderson, E. Hiebert, J. Scout e I. Wilkinson, en su libro conjunto: &lt;em&gt;Becoming a Nation of Readers: The Report of the Comission on Reading&lt;/em&gt;, refiere que las características de un lector experto son las siguientes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) Piensa sobre lo que lee.&lt;br /&gt;2) Usa su conocimiento previo para entender lo que lee.&lt;br /&gt;3) Integra información con sus conocimientos previos para comprender el texto.&lt;br /&gt;4) Decodifica y reconoce palabras de manera automática, quedando su atención libre para el análisis del significado.&lt;br /&gt;5) Controla y guía su lectura en función de su meta, material y resultados.&lt;br /&gt;6) Practica la lectura desarrollándola y refinándola (2001: 39).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De las características enunciadas se puede deducir que el lector experto se convierte en tal con la práctica continua e ininterrumpida de la lectura, que se va haciendo, con el tiempo, más atenta, más inquisitiva, más escudriñadora, más cuestionadora, más analítica, más hermenéutica, en fin, más lúcida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un buen lector se construye con los años y no se hace de un día para otro ni nace como tal. Por ello, las palabras clave aquí son las mismas que para toda acti&amp;shy;vidad que se quiere realizar bien: paciencia, esfuerzo, disciplina y constancia. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;_______________&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Nota: &lt;/strong&gt;Escultura de "La muerte" (mármol) de Leonardo Bistolfi. Foto tomada por Marco Antonio Román Encinas en el Museo de Arte Italiano, en la exhibición "Del mito al sueño. Rodin... Dalí".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ADELA KOHAN, Silvia. &lt;em&gt;Disfrutar de la lectura&lt;/em&gt;. Barcelona: Plaza &amp;amp; Janés Editores, 1999.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PINZÁS G., Juana R. &lt;em&gt;Leer pensando. Introducción a la visión contemporánea de la lectura&lt;/em&gt;. 2da ed. Lima: PUCP, 2001.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-1935250934202071697?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/1935250934202071697/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=1935250934202071697&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/1935250934202071697'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/1935250934202071697'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2008/12/cmo-leen-los-expertos.html' title='CÓMO LEEN LOS EXPERTOS'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/SVboILXiD8I/AAAAAAAAABQ/HospGikyHNk/s72-c/DSC01443.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7461855338805291009.post-6205036749724543020</id><published>2008-11-29T18:17:00.000-08:00</published><updated>2008-12-27T19:35:14.696-08:00</updated><title type='text'>PRESENTACIÓN</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/STH5PzknyeI/AAAAAAAAAAM/OL-vf676duI/s1600-h/Dibujo+de+ovidio.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5274270688564726242" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 210px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/STH5PzknyeI/AAAAAAAAAAM/OL-vf676duI/s320/Dibujo+de+ovidio.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En nuestro país, hace falta una corriente de solidaridad que se manifieste de manera más vigorosa. En el libro &lt;em&gt;Psicología del aprendizaje&lt;/em&gt;, de Walter Blumenfeld, el profesor alemán mencionaba que entre los fines generales de la educación aceptados por las diversas autoridades estaba el siguiente: “Capacitar a los alumnos particularmente bien dotados para que no solamente se superen a sí mismos, sino que contribuyan al progreso moral, intelectual y estético de su comunidad y de la humanidad” (1967: 15).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Un fin que, por cierto, no se escucha pregonar en las aulas estatales peruanas. En la novela &lt;em&gt;Joey Pigza se tragó la llave,&lt;/em&gt; del escritor estadounidense Jack Gantos, se cuenta, en el capítulo siete, que a los alumnos distinguidos los separaban en un programa y en un auditorio la señora Cole, quien había escrito un libro “sobre el carácter”, les daba una conferencia en la que les decía: “- La gente especial debe ser especial con aquellos menos afortunados… Este es uno de los grandes deberes de la gente con carácter excepcional” (2001: 103).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Joey Pigza, aunque sabía bien que no formaba parte de ese grupo, y por eso se coló en él en un descuido, igual se sentía especial, porque así lo consideraba la enfermera de su escuela por ser hiperactivo. Por eso, estando allí cerca, escondido entre los pliegues de la cortina del escenario, el adolescente continuó prestando atención a las palabras motivadoras de la señora Cole: “Todos los aquí presentes en este salón, tienen el poder de transformar el mundo para bien. Quizá inventarse algo como los computadores o descubrir una cura para el SIDA y así salvar millones de vidas. O quizá, como la madre Teresa, dedicarse a ayudar a gente que no tiene quien la ayude. Quizá llegar a ser presidentes y convertirse en ejemplos de liderazgo. O dedicar su tiempo y esfuerzo en la creación de una comunidad mejor”.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;También atendió a lo que agregó luego, “que era responsabilidad de los chicos destacados y con talento indicarle el camino a otros y que si cada uno de nosotros se comprometía a convertirse en una fuerza positiva en el mundo, entonces el mundo sería un mejor lugar para todos”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y se sintió tocado con el remate del discurso en el que la conferenciante le pide a cada alumno que “realice hoy mismo algo especial que sea ejemplar para sus colegas y donde quede muy claro la importancia del carácter” (ibíd.: 104). &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Inspirado en estas palabras, un día a Joey Pigza se le ocurrió «hacer un millón de pequeños avisos adhesivos, para pegar en los parachoques de los autos, que digan: “El odio no es un valor familiar”». Él explicaba que esta idea surgió un día en que su mamá “vio uno en su trabajo y comentó que le gustaría tener un millón de ellos para ponérselos a todos los autos del mundo» (ibíd.: 108). Más allá de la situación penosa en la que se vio envuelto por tratar de llevar a cabo esta noble acción (de la que se enterarán si leen la novela), no se puede negar que fue una influencia muy positiva en la personalidad de Joey.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Conociendo la historia de este quijote en ciernes que se animó a hacer algo por mejorar este mundo es que me he animado a abrir este blog destinado a dar a conocer los secretos de “El arte de leer”, contagiado por el mismo espíritu que embargaba a Joey en su proyecto del millón de avisos adhesivos conjurando el odio.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es un tema que me interesa y del que iré mostrando mi exploración personal, los avances y descubrimientos que voy haciendo y lo que ya llevo concretado. Más que de mi experiencia personal, me valdré de la experiencia de los lectores profesionales y de los consejos de los especialistas, de aquellos que han desarrollado en su más alto grado este hábito o que lo han estudiado o discurrido sobre él con profundidad. Me interesa mostrar cómo leen los expertos y de qué estrategias, técnicas, instrumentos, herramientas, etc. se valen para ir perfeccionando esta actividad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Como es sabido por quienes han tenido la oportunidad de adentrarse en esta materia, aquellos que desarrollan la habilidad de escribir tienen una mejor oportunidad de leer mejor (ya habrá tiempo en otro post de desarrollar este concepto con más detenimiento). De hecho, esa es una de las razones por las que los escritores son vistos como los que mejor practican el arte de la lectura (Cassany 1996: 63-70). También es el motivo por el cual hablaremos de la escritura en algunos momentos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El nombre del blog hace alusión a la obra de Ovidio y a la de Erich Fromm que llevan el mismo título &lt;em&gt;El arte de amar&lt;/em&gt;. Este segundo autor, incluso, formula cinco “requisitos generales” para poder desarrollar un arte en cualquier área del quehacer humano que son: la “disciplina”, la “concentración”, la “paciencia”, la “preocupación suprema por el dominio del arte” y el aprender un gran número de cosas relacionadas indirectamente con lo que se desea aprender “antes de comenzar con el arte mismo” (s/f: 105-108).*&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hay otros libros que llevan este mismo título (aunque ningún blog, al parecer): “El arte de leer”, como el de André Maurois, y el de otros autores de los que me enteré luego navegando en Google. No obstante, por ajustarse bien a lo que aspiro con este proyecto y ser un nombre descriptivo de mi futuro quehacer, he decidido tomarlo prestado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Considero que será de mucha utilidad esta página porque es un tema que, es cierto, ya ha sido abordado antes, pero no de la manera sistemática y variada en que lo pienso hacer. Me hubiera dado mucho gusto encontrar un sitio o blog como el que estoy inaugurando, como no lo he hallado, aquí les ofrezco el prototipo ideal, para mí, de lo que debe ser un espacio virtual dedicado a la lectura. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En vista de que este hábito se está perdiendo en las más recientes generaciones, y para muchos de esos jóvenes resulta difícil adquirir esta destreza, pues representa un terreno ignoto, este website les abrirá una fuente permanente de información al respecto. Sin embargo, también puede ser útil para el que quiera mejorar o perfeccionar su capacidad lectora o simplemente sienta curiosidad por saber cómo leen los otros, y para los maestros peruanos que aplican en sus aulas el Plan Lector. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;_______________&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;* Esta enumeración sucinta no le hace justicia al texto de Fromm, pero los remito a su libro, que aparece en la Bibliografía, para que vean el sustento detallado de cada uno de los requisitos mencionados. La idea de citar al eminente psicoanalista sobre este punto la tomé del &lt;em&gt;Manual de redacción superior&lt;/em&gt;, de Miguel Carneiro Figueroa, publicado por la Editorial San Marcos (s/f: 37).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Nota:&lt;/strong&gt; El dibujo de Ovidio ha sido tomado de su libro El arte de amar. Madrid, E.D.A.F. (1966: 7).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bibliografía&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BLUMENFELD, Walter. &lt;em&gt;Psicología del aprendizaje&lt;/em&gt;. Un libro para maestros y estudiantes. 4.a ed. Lima: Imprenta de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, 1967&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CARNEIRO FIGUEROA, Miguel. &lt;em&gt;Manual de redacción superior&lt;/em&gt;. Lima: Editorial San Marcos, s/f.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CASSANY, Daniel. &lt;em&gt;Describir el escribir. Cómo se aprende a escribir&lt;/em&gt;. Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica, 1996.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FROMM, Erich. &lt;em&gt;El arte de amar&lt;/em&gt;. Buenos Aires: Editorial Paidós, s/f.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GANTOS, Jack. &lt;em&gt;Joey Pigza se tragó la llave&lt;/em&gt;. Bogotá: Grupo Editorial Norma, 2001.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7461855338805291009-6205036749724543020?l=elartedeleermromane.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/feeds/6205036749724543020/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7461855338805291009&amp;postID=6205036749724543020&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/6205036749724543020'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7461855338805291009/posts/default/6205036749724543020'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elartedeleermromane.blogspot.com/2008/11/presentacin.html' title='PRESENTACIÓN'/><author><name>Marco Antonio Román Encinas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/18430882471595860487</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/Sd4f_7tf-eI/AAAAAAAAACQ/l16eZwhGySQ/S220/Fotograf%C3%ADa+marco+(31).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-IrEBoITdIM/STH5PzknyeI/AAAAAAAAAAM/OL-vf676duI/s72-c/Dibujo+de+ovidio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
